Se trata de un compacto de cinco puertas que emplea el sistema Super Hybrid DM-i (Dual Mode-intelligent) de quinta generación. Combina un motor de gasolina 1.5 litros atmosférico de 72 kW (97 CV) con un motor eléctrico delantero . El acabado base Active ofrece una potencia conjunta de 163 CV y 210 Nm de par .
A diferencia de la mayoría de rivales del segmento B, que recurren a microhíbridos o híbridos convencionales, el Dolphin G es un híbrido enchufable de verdad. De hecho, es el primer PHEV del segmento B que se comercializa en España y en varios mercados europeos, lo que le deja un carril libre frente al Toyota Yaris Hybrid o el Renault Clio .
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Segmento | B europeo (compacto) |
| Largo / Ancho / Alto | 4.160 mm / 1.825 mm / 1.575 mm |
| Batalla | 2.610 mm |
| Plataforma | Se espera que comparta plataforma con el Atto 2 DM-i |
| Motor térmico | 1.5 litros atmosférico ciclo Atkinson, 72 kW (97 CV) |
| Motor eléctrico | Síncrono de imanes permanentes delantero, unos 145 kW (194 CV) en acabados altos |
| Potencia total (Active) | 163 CV y 210 Nm |
| Baterías | Dos opciones de batería Blade LFP: 7,42 kWh y 18,3 kWh |
| Autonomía eléctrica (WLTP) | 40 km con la batería pequeña; hasta 105 km con la grande |
| Autonomía combinada (WLTP) | Más de 1.000 km; hasta 1.020 km según algunas fuentes |
| Consumo | Desde 1,4 l/100 km |
| Maletero | 425 litros |
Las fuentes no son unánimes sobre la autonomía eléctrica exacta porque hay dos tamaños de batería. La pequeña de 7,42 kWh ronda los 40 km WLTP; la de 18,3 kWh alcanza los 105 km . La autonomía combinada supera siempre el millar de kilómetros .
BYD ha fijado un precio deliberadamente agresivo para el Dolphin G, con la intención de desbancar a los líderes del segmento.
Con estos precios, el Dolphin G deja muy atrás al Honda Jazz Hybrid, que cuesta desde 28.475 libras en el Reino Unido . Frente al Toyota Yaris Hybrid, el MG 3 Hybrid, el VW Polo, el Opel Corsa o el Peugeot 208, el Dolphin G es varios miles de euros más barato que la mayoría de los híbridos rivales y ofrece además un sistema enchufable del que ninguno de ellos dispone en este tamaño .
Un dato clave: el Dolphin G no se concibió para el mercado chino. La vicepresidenta de BYD, Stella Li, confirmó que este coche existe porque en China apenas hay mercado para un hatchback híbrido enchufable pequeño . El modelo sigue una estrategia de lanzamiento prioritaria en Europa: se presentó en Berlín en junio de 2026 y llegará a los concesionarios del Reino Unido en otoño de ese mismo año .
Este enfoque de localización también alcanza a la fabricación. BYD planea producir el Dolphin G en su nueva planta de Szeged (Hungría), que comenzó a operar a finales de 2025 con una capacidad inicial de 150.000 vehículos al año . La producción local persigue dos objetivos: reducir costes logísticos y, sobre todo, evitar el arancel del 17 % que la UE aplica a los coches eléctricos e híbridos fabricados en China .
El lanzamiento del Dolphin G no es un acontecimiento aislado: señala un cambio coordinado en la hoja de ruta de BYD en Europa.
BYD había anunciado que solo vendería eléctricos puros (BEV) en Europa. Ahora ha rectificado. La compañía considera los PHEV un puente esencial para los compradores sensibles al precio y para los mercados del sur y el este de Europa, donde la red de carga sigue siendo desigual y los clientes dudan antes de pasarse a un eléctrico puro . El Dolphin G se suma al Atto 2 DM-i y al Seal 5 DM-i en una gama creciente de híbridos enchufables pensados para estas condiciones .
BYD ya no se limita a adaptar modelos chinos para la exportación. Ahora desarrolla vehículos distintos, concebidos desde el principio para los estándares europeos. El Dolphin G es el primero de lo que BYD describe como una hoja de ruta de vehículos para los segmentos B y C diseñados para cumplir con las normativas de seguridad, las exigencias de conducción y las preferencias de infoentretenimiento del mercado europeo . La integración de Google, el head-up display y el acceso por teléfono NFC son ejemplos de esa adaptación .
La fábrica de Szeged no es solo una medida de ahorro: es una declaración de compromiso a largo plazo. BYD ya ha confirmado que fabricará tanto BEV como PHEV en Hungría y en una segunda planta europea prevista . La planta húngara le permite sortear aranceles de hasta el 27 % sobre los coches fabricados en China, protegiendo los márgenes de un vehículo ya de por sí muy ajustado de precio .
BYD planea duplicar su red de concesionarios en Europa, pasando de 1.000 a 2.000 puntos de venta a finales de 2026, con el objetivo de cubrir el 90 % del mercado . Esta expansión es clave para que el Dolphin G aspire a convertirse en un superventas del segmento más grande de Europa, donde llega con la ventaja de ser el único PHEV del segmento B .
BYD ofrece ahora variantes eléctricas puras e híbridas enchufables en toda su gama europea —el Dolphin EV y el Dolphin G DM-i—, de modo que el cliente elige según su acceso a la carga y sus hábitos de conducción, sin verse forzado a la electrificación total . Esto refleja una tendencia general del sector, pero sitúa a BYD por delante de muchos rivales europeos que aún venden coches pequeños eléctricos y de combustión por separado, sin un paso intermedio.
Los pedidos del Dolphin G se abrieron el 11 de junio de 2026 en varios mercados europeos, con las primeras entregas previstas para el otoño de 2026 . Las cifras de ventas tardarán en conocerse, pero hay varios indicios de una demanda inicial fuerte: es el único híbrido enchufable del segmento B, un segmento que acapara una parte sustancial de las ventas de coches nuevos en Europa; su precio está muy por debajo de los híbridos de Toyota, Honda y Renault; y el Atto 2 DM-i ya se ha convertido en un superventas en España, lo que demuestra que el apetito europeo por los PHEV chinos asequibles es real .
El Dolphin G DM-i no es solo un coche nuevo: es la encarnación física de la estrategia revisada de BYD para Europa: ingeniería local para gustos locales, fabricación local para neutralizar aranceles, oferta de PHEV junto a BEV para maximizar la cobertura del mercado, y precios agresivos para ganar cuota en el segmento de mayor volumen del continente. Si tendrá éxito dependerá de la ejecución: el ritmo de producción en Hungría, la densidad de la red de concesionarios y la capacidad de reacción de los rivales establecidos. Pero el lanzamiento deja claro que BYD ya no trata a Europa como un mercado de exportación secundario: está construyendo los coches que los europeos pidieron, en suelo europeo y a precios que los fabricantes tradicionales tendrán difícil igualar.
Se trata de un compacto de cinco puertas que emplea el sistema Super Hybrid DM-i (Dual Mode-intelligent) de quinta generación. Combina un motor de gasolina 1.5 litros atmosférico de 72 kW (97 CV) con un motor eléctrico delantero . El acabado base Active ofrece una potencia conjunta de 163 CV y 210 Nm de par .
A diferencia de la mayoría de rivales del segmento B, que recurren a microhíbridos o híbridos convencionales, el Dolphin G es un híbrido enchufable de verdad. De hecho, es el primer PHEV del segmento B que se comercializa en España y en varios mercados europeos, lo que le deja un carril libre frente al Toyota Yaris Hybrid o el Renault Clio .
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Segmento | B europeo (compacto) |
| Largo / Ancho / Alto | 4.160 mm / 1.825 mm / 1.575 mm |
| Batalla | 2.610 mm |
| Plataforma | Se espera que comparta plataforma con el Atto 2 DM-i |
| Motor térmico | 1.5 litros atmosférico ciclo Atkinson, 72 kW (97 CV) |
| Motor eléctrico | Síncrono de imanes permanentes delantero, unos 145 kW (194 CV) en acabados altos |
| Potencia total (Active) | 163 CV y 210 Nm |
| Baterías | Dos opciones de batería Blade LFP: 7,42 kWh y 18,3 kWh |
| Autonomía eléctrica (WLTP) | 40 km con la batería pequeña; hasta 105 km con la grande |
| Autonomía combinada (WLTP) | Más de 1.000 km; hasta 1.020 km según algunas fuentes |
| Consumo | Desde 1,4 l/100 km |
| Maletero | 425 litros |
Las fuentes no son unánimes sobre la autonomía eléctrica exacta porque hay dos tamaños de batería. La pequeña de 7,42 kWh ronda los 40 km WLTP; la de 18,3 kWh alcanza los 105 km . La autonomía combinada supera siempre el millar de kilómetros .
BYD ha fijado un precio deliberadamente agresivo para el Dolphin G, con la intención de desbancar a los líderes del segmento.
Con estos precios, el Dolphin G deja muy atrás al Honda Jazz Hybrid, que cuesta desde 28.475 libras en el Reino Unido . Frente al Toyota Yaris Hybrid, el MG 3 Hybrid, el VW Polo, el Opel Corsa o el Peugeot 208, el Dolphin G es varios miles de euros más barato que la mayoría de los híbridos rivales y ofrece además un sistema enchufable del que ninguno de ellos dispone en este tamaño .
Un dato clave: el Dolphin G no se concibió para el mercado chino. La vicepresidenta de BYD, Stella Li, confirmó que este coche existe porque en China apenas hay mercado para un hatchback híbrido enchufable pequeño . El modelo sigue una estrategia de lanzamiento prioritaria en Europa: se presentó en Berlín en junio de 2026 y llegará a los concesionarios del Reino Unido en otoño de ese mismo año .
Este enfoque de localización también alcanza a la fabricación. BYD planea producir el Dolphin G en su nueva planta de Szeged (Hungría), que comenzó a operar a finales de 2025 con una capacidad inicial de 150.000 vehículos al año . La producción local persigue dos objetivos: reducir costes logísticos y, sobre todo, evitar el arancel del 17 % que la UE aplica a los coches eléctricos e híbridos fabricados en China .
El lanzamiento del Dolphin G no es un acontecimiento aislado: señala un cambio coordinado en la hoja de ruta de BYD en Europa.
BYD había anunciado que solo vendería eléctricos puros (BEV) en Europa. Ahora ha rectificado. La compañía considera los PHEV un puente esencial para los compradores sensibles al precio y para los mercados del sur y el este de Europa, donde la red de carga sigue siendo desigual y los clientes dudan antes de pasarse a un eléctrico puro . El Dolphin G se suma al Atto 2 DM-i y al Seal 5 DM-i en una gama creciente de híbridos enchufables pensados para estas condiciones .
BYD ya no se limita a adaptar modelos chinos para la exportación. Ahora desarrolla vehículos distintos, concebidos desde el principio para los estándares europeos. El Dolphin G es el primero de lo que BYD describe como una hoja de ruta de vehículos para los segmentos B y C diseñados para cumplir con las normativas de seguridad, las exigencias de conducción y las preferencias de infoentretenimiento del mercado europeo . La integración de Google, el head-up display y el acceso por teléfono NFC son ejemplos de esa adaptación .
La fábrica de Szeged no es solo una medida de ahorro: es una declaración de compromiso a largo plazo. BYD ya ha confirmado que fabricará tanto BEV como PHEV en Hungría y en una segunda planta europea prevista . La planta húngara le permite sortear aranceles de hasta el 27 % sobre los coches fabricados en China, protegiendo los márgenes de un vehículo ya de por sí muy ajustado de precio .
BYD planea duplicar su red de concesionarios en Europa, pasando de 1.000 a 2.000 puntos de venta a finales de 2026, con el objetivo de cubrir el 90 % del mercado . Esta expansión es clave para que el Dolphin G aspire a convertirse en un superventas del segmento más grande de Europa, donde llega con la ventaja de ser el único PHEV del segmento B .
BYD ofrece ahora variantes eléctricas puras e híbridas enchufables en toda su gama europea —el Dolphin EV y el Dolphin G DM-i—, de modo que el cliente elige según su acceso a la carga y sus hábitos de conducción, sin verse forzado a la electrificación total . Esto refleja una tendencia general del sector, pero sitúa a BYD por delante de muchos rivales europeos que aún venden coches pequeños eléctricos y de combustión por separado, sin un paso intermedio.
Los pedidos del Dolphin G se abrieron el 11 de junio de 2026 en varios mercados europeos, con las primeras entregas previstas para el otoño de 2026 . Las cifras de ventas tardarán en conocerse, pero hay varios indicios de una demanda inicial fuerte: es el único híbrido enchufable del segmento B, un segmento que acapara una parte sustancial de las ventas de coches nuevos en Europa; su precio está muy por debajo de los híbridos de Toyota, Honda y Renault; y el Atto 2 DM-i ya se ha convertido en un superventas en España, lo que demuestra que el apetito europeo por los PHEV chinos asequibles es real .
El Dolphin G DM-i no es solo un coche nuevo: es la encarnación física de la estrategia revisada de BYD para Europa: ingeniería local para gustos locales, fabricación local para neutralizar aranceles, oferta de PHEV junto a BEV para maximizar la cobertura del mercado, y precios agresivos para ganar cuota en el segmento de mayor volumen del continente. Si tendrá éxito dependerá de la ejecución: el ritmo de producción en Hungría, la densidad de la red de concesionarios y la capacidad de reacción de los rivales establecidos. Pero el lanzamiento deja claro que BYD ya no trata a Europa como un mercado de exportación secundario: está construyendo los coches que los europeos pidieron, en suelo europeo y a precios que los fabricantes tradicionales tendrán difícil igualar.