La innovación principal es un cambio directo: en lugar de utilizar un reactor nuclear para calentar agua, crear vapor y hacer girar una voluminosa turbina de vapor (el método utilizado por prácticamente todas las plantas nucleares desde la década de 1950), Nuclear Turbines integra un reactor compacto directamente con una turbina de gas de alta temperatura, del mismo tipo que se encuentra en los motores a reacción y los aviones de combate.
El reactor calienta aire comprimido directamente, que luego se introduce en la turbina a alta temperatura y presión para generar electricidad. Esto elimina la necesidad de un circuito secundario de vapor, las enormes torres de refrigeración y gran parte de la infraestructura de apoyo que encarece y ralentiza la construcción de las plantas nucleares convencionales.
La empresa fue fundada por Jeremy Owston, antiguo ingeniero principal de BAE Systems, y el profesor Tim Abram, un ingeniero nuclear de reconocido prestigio internacional. La startup se desarrolló a través de la iniciativa Launchpad de BAE Systems y en colaboración con el venture studio de Empirical Ventures.
Nuclear Turbines cerró una ronda inicial de 15 millones de libras en julio de 2026. La ronda fue liderada por IQ Capital, una firma británica de capital riesgo especializada en deep tech. Los inversores participantes incluyeron a Rhapsody Venture Partners, Zero Carbon Capital y Empirical Ventures, mientras que BAE Systems continúa apoyando a la spin-out.
Nuclear Turbines planea validar el diseño de su reactor, construir bancos de pruebas a gran escala y prepararse para la fabricación —en concreto, reactores modulares compactos y transportables, fabricados en fábrica. Este enfoque es distinto al de los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) que todavía dependen de turbinas de vapor. La empresa prevé reactores lo suficientemente compactos como para instalarlos en polígonos industriales, fábricas o incluso centros de datos, diseñados para operar detrás del contador (behind the meter) sin necesidad de inyectar electricidad en la red nacional.
En cuanto al coste, el objetivo principal de la compañía es una reducción a una quinta parte del coste nivelado de la electricidad en comparación con las plantas nucleares actuales. De materializarse, la energía nuclear sería más barata que la mayoría de la generación con combustibles fósiles y competitiva en coste con la solar y la eólica, además de proporcionar energía de carga base las 24 horas del día.
Nuclear Turbines se encuentra aún en la fase de diseño y validación. La empresa no ha anunciado valoración, ingresos, compromisos de clientes ni su plantilla actual. Sus afirmaciones sobre costes son proyecciones que deberán ser demostradas mediante pruebas de ingeniería y la aprobación regulatoria, un proceso que normalmente lleva años para cualquier nuevo diseño de reactor.
Aun así, la oleada de capital privado que fluye hacia las startups británicas de energía nuclear avanzada sugiere una creciente confianza en que la simplificación radical, y no la mejora incremental, podría ser el camino para hacer que la energía nuclear vuelva a ser asequible.