En otras tiendas online como Amazon o eBay, los precios son algo más bajos, rondando los $10,900 a $12,400 a principios de agosto de 2026. Sin embargo, el precio oficial de Nvidia se ha convertido en el techo, y los vendedores externos están siguiendo rápidamente la misma tendencia .
A diferencia de las actualizaciones de producto habituales, Nvidia nunca anunció formalmente estas subidas de precio. No hubo ruedas de prensa ni nuevos PVPs. La empresa simplemente actualizó el precio en su web, convirtiendo cada aumento en un incremento "silencioso" .
El principal culpable es una grave escasez mundial de memoria GDDR7. La RTX PRO 6000 incorpora 96 GB de memoria ECC GDDR7 — el búfer de VRAM más grande en cualquier GPU de escritorio discreta — lo que la hace extremadamente sensible a las restricciones de suministro de memoria .
El costo de la memoria se ha convertido en el mayor gasto individual en una GPU moderna. En la RTX 5090 de consumo, se estima que la VRAM supone hasta el 80% del coste total de los materiales . El enorme búfer de 96 GB de la PRO 6000 magnifica esta exposición, lo que significa que cualquier subida en el precio de la memoria impacta con más fuerza en esta tarjeta.
Los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial están pujando más que nadie por la memoria de alto ancho de banda (HBM) y la GDDR7, reduciendo la oferta disponible para todos los segmentos de GPU. Sin apenas presión competitiva en este rango de precio, Nvidia se ha visto capaz de trasladar estos costes directamente a sus clientes .
La escasez se agravó cuando los contratos de suministro de memoria a precio fijo expiraron a finales de 2025. Las renovaciones se acordaron a tipos de cambio mucho más altos, afectando a todos los fabricantes a principios de 2026 .
La trayectoria de la PRO 6000 es el caso más extremo de una crisis de memoria que afecta a todos los niveles del mercado de GPU :
Nvidia también ha notificado a sus socios fabricantes de subidas de precio que afectan a las tarjetas más antiguas basadas en GDDR6. Esto significa que la escasez se ha extendido mucho más allá de los modelos tope de gama, impactando directamente a los compradores de gama media y baja, que inicialmente se habían librado de la primera ola de inflación .
En todos los niveles, la causa fundamental es la misma: los centros de datos de IA consumen la gran mayoría de la producción mundial de DRAM y HBM. Los fabricantes de GPU para consumo y estaciones de trabajo se quedan compitiendo por una oferta limitada de GDDR7 y GDDR6 a precios que se disparan rápidamente . Tom's Hardware atribuye aproximadamente el 92% del aumento de precio de la PRO 6000 a la presión de la oferta y la demanda en el mercado de GDDR7, dejando solo un 8% para el incremento de los costes de fabricación
.
Con la escasez de memoria sin muestras de remitir, los analistas del sector esperan nuevas subidas de precio. Gartner ha proyectado que la escasez de memoria podría persistir al menos hasta 2027 . Para los profesionales que dependen de hardware de estación de trabajo con gran cantidad de VRAM para inferencia local o ajuste de modelos de IA, los costes de capital han aumentado considerablemente
. Para los jugadores y aficionados a la informática, el mensaje es claro: los precios de las GPU en 2026 están siendo impulsados por fuerzas que van mucho más allá de los ciclos habituales de la cadena de suministro, y la asequibilidad se ha convertido en el desafío central del mercado del hardware.