En otras palabras, el equipo cree que facilitar el acceso a múltiples redes —a través de su wallet y sus herramientas para desarrolladores— es una estrategia de producto más clara que operar su propia Layer 2.
También refleja una realidad económica más amplia en el ecosistema Ethereum: el mercado de Layer 2 se ha vuelto extremadamente competitivo, con solo unos pocos proyectos dominando la actividad.
La estabilidad operativa de la red también fue puesta a prueba a principios de 2026.
Entre finales de 2025 y principios de 2026, Zero Network sufrió una interrupción prolongada en la que dejó de producir bloques durante más de tres semanas.
Durante ese periodo, el equipo trabajó con socios de infraestructura como Caldera y zkSync para restaurar el funcionamiento de la red. La producción de bloques finalmente se reanudó el 18 de enero de 2026, y el equipo aseguró que los fondos de los usuarios permanecieron seguros durante el incidente.
Herramientas de monitoreo también detectaron largos periodos sin actualizaciones de estado ni envío de pruebas durante la interrupción, lo que evidenció la gravedad del problema.
Aunque la causa técnica exacta no se detalló públicamente por completo, el episodio puso de relieve la complejidad operativa de mantener una blockchain basada en rollups.
La red ya está entrando en su fase final de cierre.
Los usuarios que todavía tengan activos en Zero Network deben retirarlos o transferirlos antes del 31 de julio de 2026, fecha en la que se espera que la red deje de operar y deje de producir bloques.
Pasos clave para los usuarios:
Como parte del proceso de apagado, los depósitos entre cadenas hacia Zero Network ya han sido deshabilitados, por lo que la única acción disponible ahora es retirar los fondos.
Las transferencias normalmente pueden realizarse mediante el bridge integrado en Zerion o las herramientas oficiales de puente de la red.
El cierre de Zero Network no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia más amplia de consolidación dentro del ecosistema de Layer 2 de Ethereum.
Durante los últimos dos años se lanzaron decenas de rollups que compiten por desarrolladores, liquidez y usuarios. Sin embargo, la actividad se ha concentrado cada vez más en unas pocas redes dominantes como Base, Arbitrum y Optimism.
Algunas estimaciones indican que estas plataformas procesan cerca del 90% de todas las transacciones de Layer 2.
Al mismo tiempo, actualizaciones de Ethereum como proto‑danksharding (EIP‑4844) redujeron drásticamente los costos de datos para los rollups, intensificando la competencia en tarifas y reduciendo los márgenes de muchas redes más pequeñas.
En ese contexto, los proyectos menos diferenciados o con menor adopción tienen dificultades para sostener su modelo económico.
Para los usuarios, el mensaje es claro: mover los activos fuera de Zero Network antes del 31 de julio de 2026.
Una vez que la red deje de producir bloques, interactuar con ella podría volverse difícil o incluso imposible.
Para el ecosistema cripto en general, el cierre de Zero Network ilustra una tendencia creciente: aunque las soluciones de escalado de Ethereum han proliferado, el mercado está convergiendo rápidamente hacia un pequeño grupo de plataformas dominantes.
Comments
0 comments