En ese momento, con valores aproximados de $3–$4 por ETH, la inversión total apenas equivalía a decenas de miles de dólares.
Con el crecimiento de Ethereum hasta convertirse en una de las mayores redes de criptomonedas del mundo, esas monedas iniciales terminaron transformándose en una fortuna multimillonaria.
Después de años sin registrar actividad, la wallet volvió a operar a finales de abril de 2026. En ese momento vendió 10.000 ETH por cerca de $23 millones, a un precio promedio cercano a $2.027 por moneda.
La operación generó alertas en varias plataformas de seguimiento on‑chain y fue lo suficientemente grande como para provocar una pequeña caída del precio de alrededor del 1,5% mientras el mercado reaccionaba al movimiento de la ballena.
Aun así, incluso tras esa venta, el inversor había convertido una inversión inicial relativamente pequeña en decenas de millones de dólares en ganancias.
Lo inesperado ocurrió después.
En lugar de abandonar el mercado, la misma wallet empezó a acumular nuevamente Ether. Según plataformas de seguimiento on‑chain, el inversor compró entre 3.000 y 4.000 ETH, gastando aproximadamente $7–8 millones, con precios en el rango de $2.000 a $2.500 por moneda.
Este tipo de estrategia es común entre traders experimentados y se conoce como “buy the dip”: vender parte de las posiciones para asegurar ganancias y luego recomprar cuando el precio retrocede.
El movimiento llamó la atención por varios motivos:
Por eso, algunos observadores interpretan la recompra como una señal de confianza a largo plazo en Ethereum, sugiriendo que ciertos grandes tenedores consideran que el precio actual podría estar infravalorado.
La reactivación de esta wallet no es un caso aislado. En los últimos meses, los datos on‑chain han mostrado varios episodios similares de acumulación:
Movimientos de este tipo suelen observarse cuando grandes inversores consideran que el mercado ofrece oportunidades de entrada durante retrocesos.
A pesar del entusiasmo que generan estas noticias, muchos analistas advierten que la actividad de una sola wallet no es suficiente para predecir el mercado.
Hay varias razones:
De hecho, durante el mismo período también se registraron ventas significativas por parte de otras grandes wallets, incluyendo una transacción de 20.000 ETH por unos $41 millones, lo que añadió presión de venta en el mercado.
La historia de esta wallet resurgida ilustra dos cosas: cuánto se han revalorizado las primeras inversiones en criptomonedas y cómo los grandes tenedores siguen influyendo en la narrativa del mercado.
Sin embargo, los analistas coinciden en que el futuro de Ethereum dependerá de múltiples factores —desde la adopción institucional hasta el uso real de la red— y no únicamente de los movimientos de una sola ballena.