El BIP-110, formalmente conocido como "Reduced Data Temporary Soft Fork" (Soft Fork Temporal de Datos Reducidos), proponía una restricción de un año a la incrustación de datos arbitrarios en las transacciones de Bitcoin. Se dirigía específicamente a:
La propuesta fue diseñada como un User-Activated Soft Fork (UASF) —dependía de la aplicación por parte de los nodos, no de la mayoría del poder de cómputo de los mineros . La ventana de señalización obligatoria iba desde el bloque 961,632 hasta el 963,647. Para activarse, BIP-110 requería que el 55% de los bloques (1,109 de 2,016) señalizaran su apoyo dentro de un solo período de ajuste de dificultad, con activación en el bloque 965,664
. De haberse activado, las restricciones expirarían automáticamente después de 52,416 bloques (aproximadamente un año)
.
BIP-110 nunca logró una adopción significativa por parte de los mineros. Las cifras lo dicen todo:
El 1 de agosto de 2026, más de una semana antes de la división, el servicio de seguimiento en cadena Farside UK declaró que BIP-110 estaba "matemáticamente terminado", afirmando que nunca podría alcanzar su umbral del 55% .
La división fue breve y unilateral:
BIP-110 fue altamente divisivo, con críticas centradas en varios puntos clave:
Los informes disponibles no detallan un desplome específico del precio de BTC. El evento era ampliamente esperado y el fracaso del fork estaba prácticamente predeterminado, por lo que el impacto en el mercado en general parece haber sido mínimo. La reacción de mercado más significativa pudo haber sido el colapso en el valor de los activos relacionados con Ordinals y los tokens BRC-20 en la cadena bifurcada, aunque los datos de precios específicos no se cubren en las fuentes disponibles.
La cadena minoritaria no tiene un futuro viable: