En la mañana de su debut en Roland Garros, Kostyuk vio informes de que un misil había impactado muy cerca del hogar de sus padres en la capital ucraniana. El ataque destruyó un edificio cercano y generó temor inmediato por la seguridad de su familia.
La propia jugadora explicó después el impacto emocional que tuvo la noticia. Contó que pasó parte de la mañana llorando y que no sabía cómo iba a afrontar el partido en esas condiciones. Según dijo, fue uno de los encuentros más difíciles de su carrera desde el punto de vista emocional.
A pesar de ese contexto, Kostyuk consiguió mantener la concentración en París. En su debut en el torneo derrotó a la jugadora nacida en Rusia Oksana Selekhmeteva por 6‑2 y 6‑3, avanzando así a la segunda ronda del Grand Slam francés.
Tras el encuentro, la ucraniana dijo sentirse orgullosa de haber logrado enfocarse en el partido, aunque dejó claro que el resultado deportivo quedaba en segundo plano frente a lo que estaba ocurriendo en su país.
El ataque cerca de la casa de sus padres ocurrió durante una de las mayores oleadas de misiles y drones contra Kyiv desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada con la invasión a gran escala en 2022.
Autoridades ucranianas informaron que Rusia lanzó cientos de drones y decenas de misiles contra la capital y sus alrededores durante el bombardeo nocturno. El ataque dejó varios muertos y decenas de heridos, además de daños en edificios residenciales, escuelas e infraestructura en distintos puntos de la ciudad.
La experiencia de Kostyuk refleja una realidad que muchos deportistas ucranianos viven desde hace años: competir en los escenarios más importantes del deporte mundial mientras la guerra sigue afectando directamente a sus familias y ciudades.
Para la tenista de 23 años, el triunfo en Roland Garros fue significativo. Pero el peso emocional de las noticias desde Kyiv —recibidas apenas horas antes de salir a la pista— recordó hasta qué punto el conflicto sigue influyendo en la vida cotidiana de los atletas ucranianos, incluso cuando están compitiendo lejos de casa.