Con el marcador a favor, los de Murat Yakin gozaron de ocasiones para sentenciar. Un zapatazo lejano de Granit Xhaka que pasó rozando el larguero y diversas llegadas al área hicieron presagiar una victoria plácida . Sin embargo, la falta de puntería les pasó una factura muy cara. Ya en la prolongación, cuando el reloj agonizaba en el minuto 94, Qatar lanzó su último cartucho. Ahmed Al-Ganehi colgó un centro medido al corazón del área, y allí emergió Khoukhi para conectar un cabezazo potente e imparable que dejó clavado a Gregor Kobel, el meta suplente del Borussia Dortmund que hoy ocupaba la portería suiza
. El gol desencadenó la euforia en el banquillo catarí y, de paso, provocó un silencio sepulcral en la hinchada helvética. Aunque algunas actas registraron inicialmente el tanto como un autogol de Miro Muheim, el honor recae con justicia en el capitán catarí
.
Pero si el fútbol brindó emoción hasta el último segundo, lo que se vio en las gradas generó el debate opuesto. El Levi's Stadium, con capacidad para casi 69.000 espectadores, presentó una imagen repleta de claros. Miles de butacas de color rojo —el mismo tono de la camiseta de los aficionados suizos— permanecieron visiblemente vacías durante todo el encuentro, una estampa que reavivó las críticas contra la política de precios de la FIFA para los partidos sin las selecciones anfitrionas . Las entradas más baratas para este duelo alcanzaron los $450 (categoría 1), un precio que claramente desanimó a muchos residentes locales y turistas, algo que ya se había visto en el debut de Canadá en Toronto o en el Corea del Sur – Chequia en Guadalajara
.
A la poca afluencia se le sumó un rival inesperado: un calor impropio de la bahía de San Francisco. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por altas temperaturas para el condado de Santa Clara, con registros de 28 °C al inicio y una máxima de 32 °C por la tarde, acompañada de un índice UV extremo y una sombra casi inexistente dentro del estadio descubierto . Para hacer frente a las condiciones, la FIFA autorizó pausas de hidratación en ambos tiempos, mientras cientos de espectadores abandonaban sus localidades para refugiarse en los pasillos interiores, más frescos y sombreados
.
La locura del Grupo B no comenzó en California. Un día antes, Canadá y Bosnia y Herzegovina habían firmado otro empate a un gol en el BMO Field de Toronto, con dianas de Cyle Larin y Jovo Lukić . Estos dos resultados, calcados en marcador y desarrollo, han provocado una situación insólita: los cuatro combinados finalizan la primera ronda con los mismos guarismos
.
Así luce la tabla del 'grupo de la muerte' más igualado del torneo:
| Pos | Equipo | PJ | G | E | P | GF | GC | DG | Pts |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Canadá | 1 | 0 | 1 | 0 | 1 | 1 | 0 | 1 |
| 2 | Bosnia y Herzegovina | 1 | 0 | 1 | 0 | 1 | 1 | 0 | 1 |
| 3 | Qatar | 1 | 0 | 1 | 0 | 1 | 1 | 0 | 1 |
| 4 | Suiza | 1 | 0 | 1 | 0 | 1 | 1 | 0 | 1 |
Con este empate técnico perfecto, la segunda jornada, que se disputará el 18 de junio, se antoja ya como una auténtica final anticipada. Ese día, Suiza se medirá a Bosnia y Herzegovina en el imponente SoFi Stadium de Inglewood, mientras que Canadá y Qatar se verán las caras en el BC Place de Vancouver . Todo está abierto en el único grupo donde los cuatro equipos miran la tabla y ven, literalmente, lo mismo.
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