El combate, inicialmente un duelo táctico de alta intensidad, se transformó en una guerra de desgaste. En la primera mitad, Topuria lució como el campeón invicto que era. En la segunda, ocurrió un vuelco total a favor del estadounidense .
La pelea terminó de forma abrupta: tras un castigo demoledor en el cuarto round, la esquina detuvo la contienda y el árbitro decretó el TKO justo en el marca de los 5:00 minutos. El sueño se hizo realidad para Gaethje .
Round 1: Fuego cruzado en el centro del octágono
Gaethje estrenó su jab de inmediato, usándolo como un puntero para medir la distancia y desconectar al campeón. Topuria respondió presionando hacia adelante con potentes derechas y devastadoras patadas bajas. El intercambio se volvió salvaje muy pronto: ambos conectaron golpes de poder de forma limpia. El hispanogeorgiano encontró éxito al atacar las piernas y el torso, pero los uppercuts y el constante jab de Gaethje hacían retroceder la cabeza del campeón una y otra vez. El asalto terminó en un furioso intercambio en el centro de la jaula. Fue un round de estudio pero a un ritmo infernal .
Round 2: Topuria impone su velocidad
La mayor velocidad de manos de Topuria empezó a inclinar la balanza. Tomó el centro del octágono y conectó combinaciones afiladas. Le entró duro al cuerpo y mandó a Gaethje a la lona con un golpe brutal, buscando el final de la pelea. El estadounidense absorbió un castigo inmenso, pero se negó a caer, respondiendo con jab y derechazos para mantenerse vivo en la pelea. Al final del round, Topuria parecía haberse escapado en las tarjetas por volumen y precisión .
Round 3: El momento que cambió la historia
Todo dio un vuelco. La intensidad del campeón empezó a bajar un poco y Gaethje encontró el hogar perfecto para su derecha. El punto de inflexión llegó al final del asalto: un bombazo de Gaethje estremeció al campeón, que quedó visiblemente conmocionado y con las piernas temblorosas. La presión asfixiante del aspirante había drenado la energía y la confianza del invicto .
Round 4: La finalización y la gloria
Oliendo la sangre, Gaethje se fue con todo en el round de campeonato. Acorraló a un Topuria exhausto contra la reja y lo molió a golpes. Topuria, que apenas podía mantenerse en pie, sobrevivió al round de milagro. Pero al sonar la campana, se sentó en su banquillo y no pudo continuar. Su esquina, protegiendo a su guerrero, detuvo la pelea. ¡Gaethje, nuevo campeón indiscutible! .
Las estadísticas reflejan la masacre final: Gaethje superó a Topuria en golpes totales por 199 a 173, aunque el hispanogeorgiano lideró en golpes significativos 126 a 107. Más del 85% de la pelea transcurrió en la distancia media, donde la potencia del nuevo monarca se impuso sin piedad .
Esta victoria no es un triunfo más; es la confirmación de una carrera forjada en la violencia y el espectáculo.