En el segundo tiempo, el acoso portugués fue constante. Pareció dar frutos en el minuto 55, cuando João Cancelo, con una soberbia chilena, mandó el balón al fondo de la red. El estadio enloqueció, pero la fiesta quedó congelada por un fuera de juego ajustado, que fue confirmado por el VAR . A pesar de la presión final y de un clamoroso fallo de Ronaldo, el marcador ya no se movió
.
El empate representa un hito colosal para el fútbol de la República Democrática del Congo. El combinado africano, que no pisaba una Copa del Mundo desde 1974 (entonces como Zaire) y apenas disputaba su cuarto partido en la competición, logró dos primicias monumentales en 90 minutos:
Los 68.777 aficionados que llenaron las gradas del NRG Stadium fueron testigos de la férrea actuación defensiva de los Leopardos, que se ganaron a pulso una porción de gloria en Texas .
El simple hecho de saltar al campo convirtió a Cristiano Ronaldo en noticia mundial, grabando su nombre con letras aún más grandes en el libro de los récords:
Sin embargo, los récords en la previa no se tradujeron en brillo sobre el verde. Fue una noche para olvidar para el capitán de Portugal. El siete luso no logró conectar ni un solo remate entre los tres palos. Sus dos únicos disparos se marcharon fuera, resumiendo la falta de pólvora de un equipo llamado a paseos más triunfales .
El momento más amargo para los seguidores lusos fue la obra maestra de João Cancelo. Su gol de tijera fue una estampa de plasticidad y potencia, pero el semáforo del VAR encendió la alerta del fuera de juego. Un tanto que pudo ser antológico y que habría dado la vuelta al mundo, terminó como la postal perfecta de la frustración portuguesa .
El once que dispuso Roberto Martínez en Houston asustaba en el papel: Bernardo Silva, Bruno Fernandes y Rafael Leão, además del propio Ronaldo. Dominaron la pelota a placer, pero carecieron del colmillo necesario para descoser a una ordenada zaga congoleña. Las contras y la disciplina defensiva de RD Congo pusieron al descubierto las costuras de un favorito que, al menos en el debut, quedó muy lejos de las expectativas .
Si bien el premio al Michelob ULTRA Superior Player of the Match se determina por voto popular de los aficionados durante el encuentro en vivo , múltiples análisis coinciden en señalar a Yoane Wissa como la gran figura de la noche. El atacante del Brentford inglés no solo firmó el histórico empate, sino que fue un dolor de cabeza constante para la zaga lusa con sus desmarques y velocidad a la espalda de los centrales
F.
Tras esta primera jornada, el Grupo K queda de la siguiente manera:
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