El 'max pain' —el precio al que la mayor cantidad de contratos vencen sin valor— se situó en USD 75.000, aproximadamente un 3 % por debajo del precio de contado de Bitcoin, que rondaba los USD 77.300 en los días previos . La opción con precio de ejercicio (strike) de USD 75.000 concentraba la mayor cantidad de puts, con unos USD 390–394 millones en valor nocional. Por el lado alcista, el strike de USD 80.000 dominaba las apuestas con cerca de USD 532 millones
.
Bitcoin pasó la semana luchando por mantenerse sobre los USD 76.000, fracasando repetidamente en su intento de recuperar el nivel de USD 80.000. El 26 de mayo, cotizaba cerca de USD 77.343, pero la atracción gravitacional del 'max pain' lo mantuvo en un rango estrecho y sin convicción para una ruptura al alza .
Ethereum llegó al vencimiento en una posición precaria, habiendo perforado el soporte de los USD 2.000 por primera vez desde marzo de 2026 y cotizando alrededor de USD 1.990 . Los datos de Deribit situaban el 'max pain' de ETH cerca de esa misma marca de USD 2.000, creando un potente efecto magnético a medida que se acercaba la liquidación
. Si bien no se desglosó una relación put/call específica para ETH, la relación combinada del mercado, de 0,85–0,86, reflejaba la indecisión generalizada
.
El Índice de Volatilidad Implícita Volmex de Bitcoin se desplomó a 36,11 puntos el 25 de mayo, su lectura más baja desde septiembre de 2025 y cerca de su nivel más débil desde 2023 . Este descenso señaló una fuerte caída en la demanda especulativa a corto plazo, con menores volúmenes de negociación y una rotación de capital hacia altcoins que comprimió las primas de las opciones y redujo la actividad de cobertura en los exchanges centralizados
.
El 3 de mayo, vencieron opciones de Bitcoin por valor de unos USD 3.700 millones, con un 'max pain' cercano a USD 78.000 y un precio de contado en torno a los USD 78.418. Fue un clásico evento de "anclaje" (pinning) que mantuvo al BTC en una banda estrecha . Ese vencimiento mostró una división del 58 % calls y 42 % puts, marginalmente más alcista que el posicionamiento del 29 de mayo
.
El Índice Bull Score de CryptoQuant cayó de 40 a 20, un nivel que la firma clasifica como "extremadamente bajista" . Esta lectura es estructuralmente idéntica a las registradas durante el período de febrero a marzo de 2026, cuando Bitcoin cotizó entre USD 60.000 y USD 66.000 . La firma de análisis on-chain advirtió que las lecturas por debajo de 40 han coincidido históricamente con mercados bajistas prolongados, y que la estructura de precios actual refleja el patrón bajista de marzo de 2022, tras un rechazo decisivo en la media móvil de 200 días
.
En un sorprendente cambio en la estructura del mercado, el interés abierto en opciones de Bitcoin en Deribit alcanzó los USD 31.300 millones antes del vencimiento, superando los activos bajo gestión (AUM) del ETF IBIT al contado de BlackRock . Este hito subrayó un mercado cada vez más impulsado por la cobertura institucional y el posicionamiento apalancado en derivados, en lugar de la acumulación al contado
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Los inversores institucionales retiraron casi USD 2.700 millones de los ETF al contado de Bitcoin y Ethereum en EE. UU. en las dos semanas previas al 25 de mayo. Esto incluyó aproximadamente USD 1.260 millones en reembolsos de Bitcoin, lo que empujó los AUM de los ETF de BTC por debajo de los USD 100.000 millones . Los ETF de Ethereum sufrieron un tramo particularmente duro, registrando salidas netas durante 10 sesiones de negociación consecutivas a partir del 9 de mayo, con retiros acumulados que superaron los USD 60 millones, liderados por el ETHA de BlackRock y el FETH de Fidelity
. Esta racha se extendió a al menos 12 días para el 27 de mayo, con USD 67,1 millones adicionales saliendo de los productos
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Para finales de mayo de 2026, Bitcoin había caído aproximadamente un 50 % desde su máximo histórico por encima de los USD 150.000, cotizando en el rango medio de los USD 70.000 tras ser rechazado repetidamente en su media móvil de 200 días, cerca de los USD 82.400 . Los analistas señalaron los USD 75.000 como el soporte crítico a corto plazo; romper por debajo de él abriría un camino hacia los USD 60.000, el mínimo del desplome de febrero de 2026
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La ruptura de ETH por debajo de los USD 2.000 se vio agravada por un importante evento de liquidación de posiciones largas en la plataforma de futuros perpetuos Hyperliquid, lo que aceleró la cascada de desapalancamiento en los mercados de derivados. El sentimiento también se resintió por la salida de ocho investigadores sénior de la Fundación Ethereum a lo largo de 2026, lo que generó preocupaciones sobre la hoja de ruta de desarrollo de la red y la estabilidad de su liderazgo.
El vencimiento del 29 de mayo cristalizó un mercado profundamente defensivo. La volatilidad implícita en mínimos de nueve meses, las salidas récord de ETF, un 'Bull Score' on-chain en territorio extremadamente bajista y ambos activos principales cotizando por debajo de niveles técnicos clave, crearon un entorno donde el 'max pain' de USD 75.000 funcionó como un pozo gravitacional. Bitcoin se mantuvo justo por encima, pero el mercado no generó la convicción necesaria para impulsarse hacia los USD 80.000, dejando al ecosistema cripto en un equilibrio precario, moldeado por la cobertura institucional y no por la demanda al contado.
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