El camino de Sean O'Malley de regreso a un título de UFC continuó con un final dramático en el escenario más insólito en la historia de este deporte. En el jardín sur de la Casa Blanca, 'Suga' desmanteló a Aiemann Zahabi con un nocaut técnico en el segundo asalto, apagando la racha de siete victorias consecutivas —la más larga activa en el peso gallo— y demostrando que "The Suga Show" sigue siendo una cita obligada para los aficionados. La pelea, parte de la histórica cartelera UFC Freedom 250 emitida el 14 de junio de 2026, terminó oficialmente a los 4:02 del segundo round .
Esta fue la actuación más significativa de O'Malley desde que perdiera el campeonato de peso gallo ante Merab Dvalishvili. Frente al contendiente número 6 del ranking, que no había perdido desde 2017, O'Malley mostró la precisión quirúrgica y el espectáculo que lo convirtieron en campeón, transformando un combate de alto riesgo en una declaración de intenciones definitiva .
El combate comenzó como una partida de ajedrez táctico de striking. O'Malley tomó inmediatamente el centro del octágono, obligando a Zahabi a moverse en el perímetro. Estableció su presencia con repetidos golpes al cuerpo, castigando el torso de Zahabi con rectos de derecha mientras cambiaba constantemente de guardia para romper el ritmo del peleador canadiense . Zahabi, un boxeador disciplinado y muy resistente, respondió con patadas bajas y presión hacia adelante ocasional, pero se le hizo muy difícil conectar su ofensiva contra la significativa ventaja de alcance y el juego de pies de élite de O'Malley
. El primer round fue una muestra de la capacidad de O'Malley para controlar la pelea desde la distancia sin correr riesgos innecesarios, marcando un ritmo metódico que daría sus frutos segundos después.
Tras cinco minutos midiendo a su oponente, O'Malley encontró la apertura que necesitaba en el segundo asalto. Un limpio y recto de izquierda impactó de lleno en el mentón de Zahabi, enviándolo a la lona . Mostrando una resiliencia comparable a la que lo llevó a su racha de siete victorias, Zahabi intentó levantarse de inmediato, pero fue recibido con un derechazo demoledor que lo derribó por segunda vez en cuestión de segundos
.
O'Malley, consciente de que la pelea estaba sentenciada, no esperó la intervención oficial. Se giró, le dio la espalda a su rival caído e hizo un saludo marcial a la multitud, un gesto para enmarcar que remató la victoria por TKO antes de que el árbitro Jason Herzog pudiera intervenir formalmente para detener el combate . El final fue un destello del instinto asesino que le había faltado a O'Malley en sus recientes derrotas por el título.
La magnitud de la victoria de O'Malley se entiende mejor por el calibre del rival al que derrotó. Aiemann Zahabi llegó al octágono con una racha de siete victorias consecutivas, la mejor marca activa en el peso gallo de la UFC. Durante esa trayectoria, había acumulado triunfos por decisión sobre rivales de la élite: el exretador al título Marlon "Chito" Vera, la leyenda del peso pluma José Aldo y el clásico guardián del top-10 Pedro Munhoz, además de un nocaut en el primer round a Aoriqileng .
Zahabi no había perdido desde noviembre de 2017, cuando un nocaut ante Ricardo Ramos le costó su segunda aparición en UFC. Desde entonces, este producto del prestigioso gimnasio TriStar de Montreal (cuna de iconos como Georges St-Pierre) se había transformado en un peleador cerebral y defensivamente sólido que escaló hasta el puesto número 6 del ranking . O'Malley no solo venció a un rival en racha: apagó de forma contundente a un contendiente que muchos analistas consideraban una amenaza real para sus aspiraciones de regreso.
Con esta victoria, O'Malley acumula dos triunfos en 2026, tras haber vencido previamente a Song Yadong . Después de perder dos peleas de campeonato consecutivas contra Merab Dvalishvili, O'Malley parecía un campeón en el exilio. Ahora, luce como un campeón en espera.
Inmediatamente después del combate, O'Malley retó a Petr Yan, el excampeón que está clasificado directamente por delante de él en la división de peso gallo . El reto fue puramente estratégico: una victoria sobre un excampeón como Yan prácticamente garantizaría el regreso de O'Malley a una pelea por el título. Ya sea contra Dvalishvili —quien lo derrotó en dos ocasiones— o contra otro contendiente de primer nivel, todas las señales apuntan a que O'Malley necesita solo una victoria más para reclamar el trono de las 135 libras
.
El escenario de la Casa Blanca engrandeció el momento, pero la actuación fue pura sustancia. La precisión de francotirador y la agresividad paciente de O'Malley sirvieron como recordatorio de que la estrella más carismática de la división sigue siendo uno de sus peleadores más peligrosos . "The Suga Show" está de vuelta en la carretera, y su próxima parada probablemente sea por el oro del campeonato.
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Sean O'Malley venció a Aiemann Zahabi por TKO a los 4:02 del segundo round, poniendo fin a su racha de 7 victorias consecutivas —la más larga en activo en la división de peso gallo de UFC— y se coloca a una sola victo...
Sean O'Malley venció a Aiemann Zahabi por TKO a los 4:02 del segundo round, poniendo fin a su racha de 7 victorias consecutivas —la más larga en activo en la división de peso gallo de UFC— y se coloca a una sola victo... Tras un primer asalto táctico, O'Malley derribó a Zahabi dos veces con una izquierda directa y un derechazo de seguimiento, logrando un nocaut sin necesidad de que el árbitro interviniera formalmente [4][6][7].
Esta es la segunda victoria consecutiva de O'Malley en 2026 tras vencer a Song Yadong, lo que restablece su camino al cetro después de dos derrotas ante Merab Dvalishvili, y su reto directo a Petr Yan apunta a una pel...