Aunque el caso aún está en una etapa temprana, plantea preguntas importantes sobre derechos de imagen de celebridades, copyright, marcas, derecho de publicidad y la responsabilidad de las empresas cuando dependen de socios externos para contenido visual.
La demanda fue presentada ante el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Central de California. En ella, el equipo legal de Dua Lipa sostiene que Samsung utilizó su fotografía en el empaquetado de televisores sin permiso ni compensación, y solicita al menos 15 millones de dólares en daños.
Según el documento judicial, la imagen se utilizó de forma visible en cajas de televisores distribuidas en tiendas de todo Estados Unidos.
La cantante argumenta que este uso:
Debido a que el uso ocurrió en empaques de productos destinados a la venta, la demanda sostiene que el público podía interpretar que existía algún tipo de patrocinio o acuerdo publicitario, algo que la artista asegura que nunca ocurrió.
La imagen en el centro del conflicto sería una fotografía titulada “Dua Lipa – Backstage at Austin City Limits, 2024”, tomada detrás del escenario durante el famoso festival musical celebrado en Austin, Texas.
De acuerdo con la demanda, la foto está registrada en la Oficina de Copyright de Estados Unidos y pertenece a la cantante. Eso le daría el control sobre cómo se reproduce, distribuye o utiliza comercialmente.
El punto clave es el contexto del uso. Mientras que las fotos de celebridades pueden aparecer en medios de comunicación con fines informativos, imprimirlas en cajas de productos comerciales suele requerir licencias explícitas, y a veces también el permiso de la persona retratada.
La demanda incluye varias reclamaciones legales diferentes.
Lipa sostiene que Samsung reprodujo una fotografía protegida sin autorización en el embalaje de sus televisores. La ley de copyright protege tanto la imagen como su distribución o exhibición pública.
La demanda también plantea que los consumidores podrían pensar razonablemente que la cantante respaldaba o estaba afiliada con los televisores Samsung al ver su imagen en el empaque. La legislación estadounidense sobre marcas puede prohibir usos que sugieran patrocinio o asociación inexistente.
El llamado derecho de publicidad protege el valor comercial del nombre, la imagen o la identidad de una persona. En el caso de celebridades, ese derecho suele ser especialmente valioso debido a contratos de patrocinio y campañas publicitarias.
El argumento de la cantante es que Samsung se benefició comercialmente de su imagen sin pagar por ese supuesto respaldo, lo que justificaría los daños reclamados.
Samsung ha negado haber hecho un uso indebido deliberado de la imagen.
La compañía sostiene que la fotografía fue suministrada por un socio externo de contenido relacionado con Samsung TV Plus, quien aseguró que contaba con todos los permisos necesarios para utilizarla, incluso en empaques de productos.
Según la empresa, Samsung se basó en esas garantías antes de usar la imagen. Por ello, rechaza las acusaciones de que hubiera infringido intencionalmente los derechos de la artista.
Sin embargo, ese argumento no necesariamente resuelve el conflicto. En muchos casos de propiedad intelectual, una empresa puede seguir siendo responsable por cómo utiliza una imagen, aunque un proveedor haya afirmado que los derechos estaban autorizados. Las garantías de un socio pueden influir en la responsabilidad entre empresas o en el cálculo de daños, pero no siempre eliminan la responsabilidad legal principal.
Aunque el litigio gira en torno a una sola fotografía, el caso toca varios temas clave en la industria del entretenimiento y la publicidad.
Las celebridades suelen ganar millones con acuerdos de patrocinio. El uso no autorizado de su imagen en productos comerciales puede afectar directamente ese mercado.
Una misma imagen puede implicar derechos distintos: el copyright de la foto y el derecho de imagen de la persona retratada. Obtener uno no siempre garantiza el otro.
La defensa de Samsung refleja una situación frecuente en grandes empresas: las marcas obtienen imágenes a través de agencias, plataformas o socios de contenido. Cuando surgen problemas de derechos, los tribunales deben determinar si la empresa que finalmente utilizó el material sigue siendo responsable.
Por ahora, el caso acaba de comenzar y no existe una decisión judicial ni un acuerdo anunciado.
Entre las preguntas clave que probablemente se debatirán en el proceso están:
Las respuestas determinarán si el caso termina siendo una disputa de licencias relativamente común o un precedente relevante sobre el uso comercial de la imagen de celebridades en campañas de marketing a gran escala.