Usuarios en Estados Unidos, Reino Unido y distintas zonas de Europa reportaron interrupciones, lo que indica que el incidente tuvo un alcance internacional.
Spotify reconoció públicamente el problema mientras investigaba la causa, y el servicio se restableció después de varias horas. Sin embargo, la empresa no explicó con detalle qué originó la caída.
Tras el restablecimiento del servicio, un colectivo que se identifica como Islamic Cyber Resistance in Iraq – 313 Team afirmó haber provocado la interrupción mediante un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) contra los servidores de Spotify.
En este tipo de ataques, los sistemas se saturan con grandes cantidades de tráfico para impedir que usuarios legítimos accedan al servicio.
Según informes que citan al McCrary Institute for Cyber and Critical Infrastructure Security, el grupo describió la operación como una acción de represalia vinculada a tensiones geopolíticas relacionadas con Irán.
Sin embargo, Spotify nunca confirmó que el apagón fuera resultado de un ciberataque, por lo que la afirmación del grupo sigue siendo una reclamación no verificada.
Seis días después, el 18 de mayo de 2026, comenzaron a aparecer nuevos reportes de fallos en Spotify. Plataformas de seguimiento de interrupciones registraron miles de quejas de usuarios, muchas relacionadas con la aplicación móvil.
Aun así, los indicadores disponibles sugieren que el incidente fue más limitado que el del día 12:
Los usuarios describieron fallos similares a los del incidente anterior: problemas para iniciar sesión, reproducción que no comenzaba o contenido que no cargaba.
A diferencia del apagón del 12 de mayo —cuando la empresa al menos reconoció públicamente que investigaba problemas—, no hay una explicación clara sobre la causa del incidente del 18 de mayo en las fuentes disponibles.
Esa falta de información deja abiertas varias posibilidades:
Lo importante es que no existe evidencia confirmada de que la interrupción del 18 de mayo estuviera relacionada con un ciberataque.
Tener dos interrupciones en menos de una semana no es habitual para una plataforma del tamaño de Spotify y naturalmente genera especulación entre usuarios.
Según los datos disponibles:
Si el incidente del 12 de mayo fue realmente un ataque DDoS o simplemente un fallo técnico que coincidió con una reclamación de hackers sigue siendo una pregunta abierta. Sin confirmación oficial de Spotify o de investigadores independientes, lo único claro es que la interrupción del 18 de mayo fue más pequeña, menos extendida y sin causa confirmada.
Para los usuarios, el episodio sirve como recordatorio de una realidad del internet moderno: incluso las plataformas globales más grandes pueden experimentar interrupciones inesperadas, y la causa real no siempre es visible desde fuera.
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