Google describió dos categorías de productos basadas en su nueva plataforma Android XR.
1. Gafas centradas en audio
Este modelo se enfoca en la interacción por voz. Las respuestas del asistente se escuchan mediante altavoces integrados en la montura, permitiendo hacer preguntas, recibir indicaciones o controlar aplicaciones sin mirar ninguna pantalla.
2. Gafas con pantalla en el lente
La segunda versión añade una pequeña pantalla integrada en el lente, que muestra información contextual directamente en el campo de visión del usuario, como direcciones, traducciones o notificaciones.
Ambos diseños incorporan cámara, micrófonos y altavoces, lo que permite a la IA comprender el entorno del usuario y responder de forma conversacional.
El corazón del sistema es Gemini, el asistente multimodal de Google.
Los usuarios pueden activarlo diciendo “Hey Google” o tocando el lateral de la montura.
Durante las demostraciones en I/O, Gemini fue capaz de:
Gracias a la cámara y los micrófonos externos, Gemini puede analizar imágenes y voz al mismo tiempo, y responder mediante audio o mediante la pantalla integrada.
Una de las funciones más llamativas mostradas en las demos fue la pantalla dentro del lente.
Esta pequeña interfaz aparece solo cuando es necesario y puede mostrar, por ejemplo:
El objetivo es ofrecer información rápida sin obligar al usuario a mirar constantemente el teléfono.
Otro de los escenarios clave de la demostración fue la traducción automática en conversaciones.
Las gafas pueden traducir idiomas hablados o texto del entorno, mostrando subtítulos traducidos en el lente o reproduciendo el audio traducido.
Esto está pensado especialmente para viajes o conversaciones entre personas que no comparten idioma.
Google también mostró navegación paso a paso basada en Google Maps.
Las indicaciones pueden aparecer directamente en el lente o escucharse como instrucciones por audio, permitiendo caminar por una ciudad sin tener que mirar el móvil constantemente.
Las gafas incluyen una cámara que permite tomar fotos sin usar las manos. El usuario puede iniciar la captura con comandos de voz o gestos.
En el ecosistema de Google, esas imágenes también pueden integrarse en flujos de trabajo con herramientas de IA para procesar o editar fotos automáticamente.
Como Gemini puede analizar el video captado por la cámara, las gafas también pueden interpretar lo que el usuario está mirando.
Entre los ejemplos mostrados en las demos se incluyen:
Esta capacidad multimodal —combinar visión artificial con razonamiento de IA— es uno de los pilares de Android XR.
Las gafas están diseñadas para integrarse estrechamente con el smartphone.
Los usuarios pueden:
Todo esto se controla mediante voz o gestos simples en la montura, manteniendo el teléfono en el bolsillo.
El dispositivo incorpora altavoces situados cerca de las orejas, lo que permite escuchar audio sin auriculares tradicionales.
A través de ellos se pueden reproducir:
Este enfoque ya se ha utilizado en otras gafas inteligentes actuales.
Google se centró sobre todo en el software durante la presentación, pero algunos informes han adelantado posibles especificaciones en dispositivos desarrollados con socios.
Una configuración asociada al proyecto de Samsung menciona:
Estas características todavía no han sido confirmadas como hardware final, pero reflejan el tipo de diseño ligero que Google está buscando.
La información pública sobre limitaciones todavía es escasa porque la mayoría de demostraciones han sido presentaciones controladas, no análisis completos del producto.
Sin embargo, hay una restricción clara:
Las gafas dependen del smartphone. Muchas funciones —aplicaciones, conectividad y parte del procesamiento de IA— se ejecutan en el teléfono al que están conectadas.
Fuera de esa dependencia del móvil, las fuentes disponibles aún no confirman problemas específicos como calidad de sonido, claridad del display, fatiga visual o comportamiento de la cámara en prototipos.
Con Android XR, Google busca ampliar Android más allá del teléfono hacia gafas, visores, coches y otros dispositivos conectados.
En ese ecosistema, Gemini funcionaría como un asistente persistente que acompaña al usuario entre dispositivos y comprende el contexto del mundo real.
Si esta idea prospera, las gafas inteligentes podrían cambiar la forma en que accedemos a la información diaria —desde navegar por una ciudad hasta traducir conversaciones— pasando de mirar una pantalla a tener IA disponible de forma ambiental y constante.