No fue un hecho aislado. IBIT ya había registrado aproximadamente 192 millones de dólares en salidas el 26 de mayo, lo que elevó su total en dos días a unos 720 millones entre el 26 y el 27 de mayo . El reembolso acumulado en siete días en todos los ETF de bitcoin al contado alcanzó aproximadamente los 1.630 millones de dólares
.
El shock de mayo se produjo tras un giro radical en los flujos institucionales. Después de atraer 3.290 millones de dólares en entradas netas durante dos meses consecutivos —incluyendo unos sólidos 2.440 millones solo en abril de 2026—, los ETF de bitcoin al contado en EE. UU. invirtieron abruptamente su curso a mediados de mayo . A partir del 14 de mayo, el ecosistema de ETFs perdió más de 2.000 millones de dólares en salidas netas
. Solo la semana del 18 al 22 de mayo registró 1.260 millones en reembolsos, la tercera mayor racha de salidas de 2026 y la cuarta mayor salida semanal en la historia de esta categoría de productos
. Las entradas netas en lo que iba de 2026 cayeron a aproximadamente 536 millones de dólares, situando al mercado cerca del punto de equilibrio anual
.
El precio del Bitcoin reflejó estos flujos. Desde un nivel superior a los 82.000 dólares el 6 de mayo, el BTC se deslizó hasta menos de 73.000 para el 28 de mayo, mientras los reembolsos obligaban a los participantes autorizados a vender Bitcoin en un mercado a la baja .
La firma de análisis on-chain Onchain Lens rastreó un depósito de 2.538 BTC desde billeteras vinculadas a BlackRock hacia Coinbase el 27 de mayo, por un valor aproximado de 192,53 millones de dólares . Múltiples fuentes lo caracterizan como un movimiento operativo ligado a la mecánica de reembolso de IBIT: los participantes autorizados del ETF necesitan liquidez para liquidar los reembolsos, y Coinbase Prime actúa como custodio y plataforma de negociación de IBIT
. Esa transferencia está bien documentada.
La afirmación repetida con frecuencia en redes sociales —de que BlackRock movió más de 700 millones de dólares en Bitcoin a Coinbase en tres días— no está verificada de forma independiente por el conjunto de fuentes disponibles. Las fuentes aquí proporcionadas establecen una transferencia acumulada de 192,5 millones el 27 de mayo, pero no corroboran la cifra superior para el mismo período. Cualquier narrativa que presente el número más grande como un hecho consumado debe ser tratada con cautela.
Esta distinción es importante por una razón sencilla: las salidas de IBIT reflejan reembolsos de inversores del ETF, no una decisión discrecional de BlackRock de vender sus propias tenencias de Bitcoin. Las transferencias on-chain desde billeteras vinculadas a BlackRock a Coinbase son la consecuencia mecánica de esos reembolsos, mediadas a través de participantes autorizados y el acuerdo de custodia del fondo con Coinbase Prime . Tratar estas transferencias como una venta propietaria de BlackRock es una interpretación errónea común.
Una fuente informa de que una operación de bloque en 'dark pool' de 1.290 millones de dólares en acciones de IBIT se ejecutó el martes 26 de mayo, justo antes del día de mayores salidas . La operación sugiere un reposicionamiento institucional a gran escala, posiblemente un solo titular liquidando una posición sustancial en IBIT a través de canales extrabursátiles para minimizar el impacto en el mercado. La fuente lo caracteriza como parte del torbellino de actividad de trading que precedió al pico de reembolsos del 27 de mayo
. Este detalle está cubierto por una sola fuente; un panorama más completo requeriría confirmación adicional.
La ola de salidas no ocurrió en el vacío. Varias fuentes enmarcan la liquidación como parte de un cambio más amplio hacia la aversión al riesgo. Los ataques aéreos de EE. UU. cerca del Estrecho de Ormuz reavivaron las tensiones en Oriente Medio, y el shock geopolítico coincidió con la caída del Bitcoin por debajo de los 73.000 dólares el 28 de mayo . El material proporcionado hace referencia a presiones macroeconómicas —como el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y una inflación persistente— como factores contribuyentes, aunque sin detallar cifras concretas
. CoinShares informó de 1.470 millones de dólares en salidas de productos de inversión en activos digitales la semana anterior, con los fondos de Bitcoin representando 1.320 millones, lo que sugiere que el evento de riesgo relacionado con Irán añadió una segunda ola de ventas sobre una tendencia de reembolsos que ya estaba en marcha
.
La reversión es consistente con una reducción de riesgo institucional, pero la mezcla exacta de catalizadores —geopolítica, expectativas de tipos de interés y simple toma de beneficios tras las fuertes entradas de abril— debe afirmarse con cautela a menos que esté respaldada por datos adicionales.
El shock de IBIT en mayo de 2026 no es una historia sobre BlackRock abandonando Bitcoin. Es una historia sobre la transparencia mecánica del envoltorio del ETF: los fuertes reembolsos de los inversores obligan a movimientos on-chain que parecen dramáticos pero que son operativamente rutinarios. IBIT aún poseía aproximadamente 59.000 millones de dólares en activos bajo gestión después de las salidas, y sus entradas acumuladas desde su lanzamiento seguían siendo abrumadoramente positivas . El dominio del fondo —que representa aproximadamente el 66% del complejo de ETFs de bitcoin al contado— significó que su dolor por reembolsos se amplificara en todo el mercado
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La parte que invita a la cautela es la brecha entre los datos on-chain y las narrativas que se construyen sobre ellos. Un depósito verificado de 192,5 millones de dólares en Coinbase el 27 de mayo fue ampliamente agregado en una afirmación no verificada de más de 700 millones. Los lectores que analizan los movimientos institucionales en cripto deberían mantener esta distinción muy presente: las grandes cifras atraen grandes historias, pero no todas sobreviven a un segundo vistazo.