Para entender la magnitud del cambio, hay que mirar los Precios Oficiales de Venta (Official Selling Prices, u OSP) de Arabia Saudita para Asia. Estos se fijan como un diferencial sobre el promedio de referencia Omán/Dubái. Ese diferencial se disparó hasta un récord histórico de 19,50 dólares por barril para los cargamentos de mayo, el más alto jamás registrado . Fue una respuesta directa a la escasez física de suministro provocada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, que en su punto álgido llegó a interrumpir alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo
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En lo peor de la crisis, en marzo, la prima al contado del crudo Dubái —la diferencia entre el precio físico y los swaps financieros— se disparó hasta un máximo histórico de aproximadamente 65 dólares por barril . El mercado al contado alertaba de una aguda escasez física, y los OSP sauditas reflejaban esa realidad. Sin embargo, en mayo, la prima al contado del Dubái se había desplomado hasta unos 8,90 dólares por barril, frente a los 13,92 de abril
. El recorte de los OSP de julio simplemente está poniéndose al día con un mercado al contado que ya se ha reajustado fuertemente a la baja, con el típico desfase de un mes.
La demanda hace que este recorte sea inevitable. Los mayores clientes asiáticos de Arabia Saudita —China, Japón, Corea del Sur, India y Taiwán— están recortando sus solicitudes de crudo . Los cargamentos programados para zarpar desde Arabia Saudita en mayo cayeron a mínimos históricos de aproximadamente 3,9 millones de barriles diarios
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China, el principal cliente del reino, ejemplifica esta tendencia. Sus pedidos de crudo saudita han estado disminuyendo desde marzo, y se espera que en junio se reduzcan a unos 600.000 barriles diarios, aproximadamente la mitad del volumen de abril . Cuando los compradores a largo plazo dejan de solicitar barriles, el vendedor se enfrenta a dos opciones: recortar precios o perder clientes de forma permanente frente a alternativas más baratas, incluidos los crudos rusos, de África Occidental y de los Emiratos Árabes Unidos.
La presión para bajar los precios va más allá de la debilidad puntual de la demanda. La salida de los EAU de la OPEP ha alterado fundamentalmente el panorama competitivo por el mercado asiático . Los analistas ya han señalado explícitamente que los recortes de precios sauditas podrían ir a más en los próximos meses precisamente por esta rivalidad intensificada
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El reino se encuentra en un clásico dilema estratégico: puede defender los ingresos por barril manteniendo precios altos, o puede defender el volumen de barriles vendidos con precios competitivos, pero no ambas cosas a la vez. El recorte del OSP de julio es una clara señal de que ha optado por priorizar la cuota de mercado, impidiendo que los compradores asiáticos se comprometan con contratos a largo plazo con proveedores rivales .
La horquilla de 3 a 8 dólares por barril para el recorte refleja la incertidumbre sin precedentes del mercado actual. En 2020, cuando las señales del mercado eran igual de caóticas, las estimaciones de una encuesta de Bloomberg para los recortes de los OSP sauditas oscilaban entre 0,50 y 7,50 dólares por barril; los analistas atribuían a las señales contradictorias la falta de consenso .
Una reducción de 3 a 8 dólares desde el OSP de junio, fijado en 15,50 dólares por barril, situaría el diferencial en un rango de 7,50 a 12,50 dólares sobre el promedio Omán/Dubái. Seguiría siendo elevado para los estándares históricos —en años más tranquilos, las primas han oscilado entre 1,90 y 3,65 dólares —, pero se alinearía mejor con la nueva realidad del mercado: el precio del barril ha caído un 19%, los diferenciales al contado se han reducido a más de la mitad y la prima de riesgo de Ormuz se está desinflando de manera constante.
Es importante señalar que la situación del tráfico marítimo en Ormuz sigue sin resolverse. A pesar del avance en el alto el fuego, la vía marítima lleva casi tres meses interrumpida y el tráfico permanece muy por debajo de los niveles normales . Algunos analistas advierten de que hay pocas pruebas de un movimiento real hacia una reapertura total, y que la situación podría ser un estancamiento con otro nombre en lugar de una desescalada genuina
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Cualquier contratiempo en las negociaciones podría volver a inflar rápidamente las primas de riesgo. Pero para los cargamentos que se cargarán en julio, la señal de precios ya está clara: la prima de crisis que justificaba los OSP récord ha desaparecido, y Arabia Saudita está ajustando el precio de su crudo en consecuencia.
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