Las instituciones generaron el 72% del flujo spot OTC de Wintermute en el primer semestre de 2026, frente al 59% del mismo periodo del año anterior. Hyperliquid y su token HYPE representan el ejemplo más claro: cerca del 99% de los ingresos elegibles del protocolo se destina a compras de HYPE en el mercado abierto.
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What evidence from Wintermute’s first-half 2026 OTC flow report and comments from executives at Bitwise, Wintermute, the Arbitrum Foundation. Article summary: The evidence supports an evolving—not complete—shift from buying the largest listed tokens to underwriting crypto networks more like businesses: assess demand, fees/revenue, balance-sheet assets, and whether token holder. Topic tags: general, general web, user generated, documentation, news. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, water
El mercado cripto está desarrollando una forma más fundamental de valorar los activos, pero todavía no ha dejado atrás los rankings por capitalización ni la especulación. Wintermute informó de que las contrapartes institucionales generaron un récord del 72% del flujo spot en su mesa OTC durante el primer semestre de 2026, frente al 59% de un año antes. Además, las instituciones concentraron su actividad en menos tokens y recurrieron más a opciones y contratos por diferencia (CFD), en lugar de limitarse a comprar en el mercado spot.
Es una señal relevante de que está cambiando el comportamiento institucional, aunque no mide todo el mercado cripto mundial. La conclusión más prudente es otra: los inversores profesionales parecen analizar algunas redes cripto como si fueran negocios, preguntándose si el uso genera comisiones, si esos ingresos pueden mantenerse y si los poseedores del token capturan alguna parte de esa economía.
La capitalización de mercado sigue siendo útil para medir el tamaño y la liquidez de un activo. Pero, por sí sola, no explica qué representa un token ni por qué el crecimiento de una red debería beneficiar a quienes lo poseen.
Un análisis orientado a los fundamentos plantea preguntas más concretas:
La distinción clave es la que existe entre actividad de la red y captura de valor por parte del token. Un protocolo puede procesar transacciones y cobrar comisiones sin trasladar esa economía a su token. Del mismo modo, un activo puede ocupar un puesto elevado por capitalización y ofrecer a sus tenedores una conexión muy limitada con el negocio subyacente.
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, ha defendido que una adopción más amplia de mecanismos de captura de ingresos podría cambiar de forma significativa las valoraciones cripto. La tesis no dice que todo protocolo con muchos ingresos sea necesariamente valioso; sostiene que el vínculo entre actividad, ingresos retenidos y demanda del token está ganando importancia en el análisis de inversión.
Hyperliquid ilustra bien qué están buscando los inversores, porque resulta más sencillo conectar la actividad principal del protocolo con la economía de su token que en muchos proyectos cripto anteriores.
La red opera un mercado de futuros perpetuos en cadena. Según el modelo comunicado, cerca del 99% de los ingresos elegibles del protocolo se destina a compras de HYPE en el mercado abierto mediante su mecanismo Assistance Fund. Informaciones vinculadas a Bitwise señalaron que Hyperliquid superó los 1.000 millones de dólares de ingresos acumulados en junio de 2026 y avanzaba a un ritmo anualizado aproximado de 800 millones de dólares.
El marco de valoración se parece, por tanto, a esta cadena:
Demanda de negociación → comisiones del protocolo → compras del token → posible respaldo a la demanda de HYPE.
Esto aporta más información que limitarse a observar la posición de HYPE en una lista por capitalización. Los inversores pueden seguir variables específicas: volumen de derivados, generación de comisiones, solidez de la demanda de los usuarios, porcentaje de ingresos destinado realmente a compras, cambios en la oferta y condiciones operativas o de gobernanza que puedan modificar el mecanismo.
Las cautelas son importantes. Las cifras proceden de estimaciones de la industria y de análisis de inversión, no de beneficios corporativos auditados. Además, un programa de recompra no garantiza que el precio vaya a subir. Los ingresos pueden disminuir, las políticas pueden cambiar y las compras en el mercado pueden tener efectos distintos según la liquidez y la oferta del token.
Una tesis basada en fundamentos puede influir en la valoración a más largo plazo sin explicar lo que ocurre durante las próximas horas o días.
Los futuros perpetuos permiten mantener posiciones largas o cortas apalancadas sin fecha de vencimiento. Las tasas de financiación indican qué lado paga por mantener abiertas esas posiciones. Cuando una apuesta se concentra demasiado, un movimiento brusco en dirección contraria puede desencadenar liquidaciones por falta de margen. Esas operaciones forzadas pueden acelerar tanto una subida como una venta masiva, con independencia de los ingresos del protocolo o del crecimiento de usuarios.
El resultado es la convivencia de dos mercados:
El informe de Wintermute refuerza ambos aspectos: las instituciones expresan cada vez más su exposición mediante derivados y no solo acumulando tokens en spot. No es un mercado libre de especulación, sino uno en el que los participantes profesionales parecen seleccionar con más cuidado los activos que negocian y los instrumentos que utilizan.
La evidencia apunta a áreas con actividad medible, flujos de ingresos identificables o una conexión más clara con los mercados financieros regulados.
Las stablecoins cumplen una doble función: pueden ser negocios en sí mismas y también forman parte de la infraestructura básica del mercado. Sus saldos pueden representar poder de compra en cadena, garantías o liquidez para liquidar operaciones. Su valor económico también puede estar relacionado con los ingresos de las reservas, la actividad transaccional y las redes de distribución.
Sin embargo, los saldos no deben interpretarse automáticamente como demanda de activos de riesgo. El capital puede permanecer inactivo o utilizarse como garantía sin entrar en tokens especulativos. Por eso, la oferta de stablecoins es sobre todo un indicador de liquidez e infraestructura que necesita contexto adicional.
Los activos del mundo real tokenizados —RWA, por sus siglas en inglés— han seguido captando atención incluso durante la debilidad del mercado cripto. La revisión del segundo trimestre de Bitwise indicó que estos activos crecieron un 50,3% interanual hasta alcanzar los 32.890 millones de dólares, mientras que el volumen de los mercados de predicción marcó también un récord de 43.200 millones de dólares en el segundo trimestre.
Estas categorías resultan atractivas para las instituciones porque conectan la infraestructura blockchain con productos financieros y casos de uso reconocibles. La pregunta de inversión sigue siendo quién se beneficia de ese crecimiento: un token, la tesorería de un protocolo, los proveedores de servicios o empresas cotizadas que operan alrededor del ecosistema.
Los derivados combinan un uso visible con una generación directa de comisiones, por lo que son un campo natural para poner a prueba el enfoque basado en ingresos. Hyperliquid es el ejemplo más destacado de la evidencia disponible, pero la lección es más amplia: el volumen de negociación solo importa cuando se entiende el modelo de comisiones, la posición competitiva y el camino que lleva de los ingresos a la captura de valor.
Las instituciones también pueden obtener exposición al sector a través de acciones, en lugar de comprar tokens. En el primer semestre de 2026, informes vinculados a Bitwise mostraron que los activos cripto cayeron un 36%, mientras que las acciones relacionadas con cripto subieron un 23%. Esa divergencia sugiere que los inversores estaban dispuestos a valorar empresas con ingresos reconocibles, ingresos procedentes de reservas, apalancamiento operativo o exposición a la tokenización, incluso mientras se debilitaba el comportamiento general de los tokens.
No demuestra que el valor haya migrado de forma permanente de los tokens a las acciones. Los accionistas tienen exposición a los flujos de caja de una empresa; los tenedores de tokens pueden recibir derechos de gobernanza, recompensas de staking o nada directamente vinculado a los ingresos del protocolo. Son estructuras distintas y deben analizarse por separado.
Arbitrum ofrece un contraejemplo útil frente a una inversión basada en “fundamentos” demasiado simplista. Su informe del primer semestre de 2026 señaló que las transacciones acumuladas superaron los 2.700 millones, después de añadir 474 millones durante la primera mitad del año. También informó de 10,5 millones de tenedores de stablecoins, volúmenes mensuales de transferencias de stablecoins superiores a 60.000 millones de dólares y más de 125 millones de dólares en activos no nativos en tesorería, incluidos ETH, activos del mundo real y stablecoins.
Las cifras reflejan una actividad considerable de liquidación, liquidez y uso del ecosistema. Pero no demuestran automáticamente que los tenedores de ARB obtengan un rendimiento económico.
Según la documentación de transparencia del token, la función pública principal de ARB es la gobernanza de Arbitrum One y Arbitrum Nova. Por eso, el último paso del análisis es especialmente importante: hay que determinar si el crecimiento de la red crea una conexión directa, indirecta o meramente nominal con ARB. El número de transacciones no equivale a ingresos; los ingresos no equivalen a beneficios; y los beneficios no se traducen necesariamente en retornos para los tenedores del token.
Arbitrum muestra así tanto la promesa como el límite del nuevo enfoque. Tiene sentido examinar el uso y los activos de tesorería, pero no se deben confundir métricas sólidas de la red con un mecanismo de captura de valor ya demostrado.
La demanda institucional depende de algo más que del diseño de un protocolo. Las vías regulatorias influyen en la posibilidad de ofrecer exposición mediante fondos, ETF y otros productos, mientras que las condiciones macroeconómicas afectan al apetito por el riesgo, la liquidez y el apalancamiento en todo el mercado.
La demanda sigue siendo selectiva. Grayscale retiró recientemente sus planes para ETF vinculados a ADA, DOT y HBAR durante la caída general del mercado. La decisión no demuestra un rechazo regulatorio universal a las altcoins, pero sí ilustra cómo los emisores pueden reducir su oferta cuando empeoran la demanda y las condiciones de mercado.
El entorno macroeconómico también ha sido complicado. CoinGecko informó de que la capitalización total del mercado cripto cayó un 12,6% en el segundo trimestre de 2026, hasta los 2,1 billones de dólares, prolongando el descenso por tercer trimestre consecutivo. En un contexto así, incluso un protocolo cuyo uso crece puede ver caer el precio de su token si los inversores reducen el apalancamiento, retiran liquidez o exigen una prima de riesgo mayor.
Los fundamentos pueden determinar qué proyectos sobreviven y cómo se valoran con el tiempo. No pueden impedir que un shock de liquidez afecte simultáneamente a todos los activos de riesgo.
Un marco disciplinado debería separar cuatro preguntas:
Esta lista explica por qué el mercado no está sustituyendo simplemente un sistema de clasificación por otro. La capitalización es un punto de partida, no un modelo completo de valoración. Las métricas en cadena son indicios, no pruebas. Y los ingresos solo tienen valor para el inversor cuando son sostenibles y están conectados con un derecho que realmente pueda mantener.
El 72% de participación institucional en el flujo spot OTC de Wintermute es la señal más clara de que la estructura del mercado está cambiando, aunque se refiere a una mesa de negociación concreta y no al mercado mundial. El debate paralelo sobre HYPE, stablecoins, activos tokenizados, derivados y acciones cripto apunta a un movimiento más amplio hacia la actividad medible y la economía explícita.
Aun así, las posiciones en futuros perpetuos pueden dominar los precios a corto plazo, el estrés macroeconómico puede eclipsar el crecimiento de una red y muchos tokens siguen teniendo una relación débil con los ingresos que generan sus ecosistemas. El nuevo enfoque debe entenderse como una forma de selección rigurosa de activos, no como el fin de la especulación ni de los rankings por capitalización.
La lección práctica es sencilla: no basta con preguntar cuánto vale un token. También hay que saber por qué pagan los usuarios, quién recibe ese dinero y cómo —si es que ocurre— llega ese valor hasta el token.
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Las instituciones generaron el 72% del flujo spot OTC de Wintermute en el primer semestre de 2026, frente al 59% del mismo periodo del año anterior.
Las instituciones generaron el 72% del flujo spot OTC de Wintermute en el primer semestre de 2026, frente al 59% del mismo periodo del año anterior. Hyperliquid y su token HYPE representan el ejemplo más claro: cerca del 99% de los ingresos elegibles del protocolo se destina a compras de HYPE en el mercado abierto.
El cambio es incompleto: los futuros perpetuos, las tasas de financiación y las liquidaciones pueden imponerse a los fundamentos a corto plazo, mientras la regulación y el entorno macroeconómico siguen condicionando a...