Con una muestra de aproximadamente 10.000 millones de decaimientos del J/ψ, BESIII pudo aislar alrededor de 5.000 eventos candidatos de X(2370) en los canales reconstruidos relevantes. Ese volumen de datos permitió realizar comprobaciones detalladas de sus propiedades cuánticas y de sus patrones de decaimiento.
En 2024, un análisis de ondas parciales del proceso J/ψ → γK_S⁰K_S⁰η′ determinó por primera vez los números cuánticos de espín y paridad de X(2370): J^PC = 0⁻⁺.
Ese resultado coloca a la partícula en la categoría esperada para el glueball pseudoescalar más ligero. Además, su masa, cercana a 2,37 GeV, y su tasa de producción en decaimientos radiativos del J/ψ son compatibles con los cálculos de cromodinámica cuántica en retículo, conocidos como lattice QCD.
La combinación es relevante: un candidato a glueball debe tener determinados números cuánticos, y el valor 0⁻⁺ coincide con el estado pseudoescalar más ligero previsto por la teoría. La masa medida también cae dentro del intervalo considerado para ese estado en los análisis suministrados.
BESIII ha informado además de varios modos de decaimiento nuevos y de propiedades de producción y desintegración compatibles con una interpretación gluónica. En conjunto, esos resultados hacen menos probable que X(2370) sea simplemente un mesón convencional formado por un quark y un antiquark.
El análisis más reciente buscó un canal particularmente informativo: X(2370) → K(892)⁰K̄⁰*, junto con su proceso conjugado de carga. La búsqueda se realizó mediante J/ψ → γK_S⁰K_S⁰π⁰, pero no encontró evidencias de ese decaimiento.
BESIII estableció un límite superior del 2,7 × 10⁻⁶, con un nivel de confianza del 90 %, para la fracción de ramificación producto correspondiente.
¿Por qué es importante que no aparezca ese canal? Los gluones tienen carga de color, pero no tienen sabor de quark. Por ello, un estado dominado por gluones debería comportarse como un singlete de sabor, en lugar de mostrar las preferencias típicas de un mesón convencional compuesto por quarks arriba, abajo o extraño.
La supresión del canal K* K̄ constituye una prueba de sabor más específica que comparar simplemente varias tasas de decaimiento, muchas de las cuales pueden estar afectadas por incertidumbres. Según el análisis de BESIII, X(2370) sería el primer hadrón ligero singlete de sabor observado por encima de 1 GeV/c².
Esto tampoco significa que se haya demostrado que cada uno de sus componentes sea un gluón. Añade, eso sí, una pieza distintiva a la interpretación global de la partícula como un estado dominado por un glueball.
Ninguna observación aislada identifica de forma inequívoca un glueball. La fuerza del caso de BESIII procede de que varias propiedades independientes apuntan en la misma dirección:
Tomados en conjunto, estos datos hacen más plausible que X(2370) esté dominada por un glueball que la explicación basada exclusivamente en un mesón convencional quark-antiquark. Pero no prueban que carezca literalmente de cualquier componente de quarks. La afirmación científica central es más precisa: una componente de glueball pseudoescalar sería su constituyente dominante.
La cromodinámica cuántica, o QCD, es la teoría que describe la interacción fuerte, la fuerza que mantiene unidos a los quarks dentro de protones, neutrones y otros hadrones. Sus partículas mediadoras, los gluones, llevan carga de color y pueden interactuar entre sí.
Esa auto-interacción permite que la QCD produzca estados ligados formados principalmente por gluones: los glueballs. Una observación convincente demostraría que los propios mediadores de la fuerza fuerte pueden formar un hadrón sin que los quarks sean sus componentes principales.
También confirmaría una forma de materia distinta de las estructuras familiares basadas en quarks, como los protones, los neutrones y los mesones. Por eso el resultado no sería solo la clasificación de una partícula exótica: pondría a prueba una predicción fundamental de la teoría de la interacción fuerte.
La presentación del 5 de agosto en Natal, Brasil, durante la Conferencia Internacional de Física de Altas Energías, culminó aproximadamente 15 años de investigaciones de BESIII sobre X(2370). Ese esfuerzo forma parte de una búsqueda internacional de glueballs que se prolonga desde hace casi medio siglo.
El programa ha combinado predicciones teóricas, cálculos de lattice QCD, desarrollo de aceleradores y detectores, grandes muestras de datos y análisis repetidos de distintos canales de decaimiento. Es el resultado de un trabajo científico sostenido durante varias generaciones de investigadores.
La conclusión más sólida que permiten los datos es que X(2370) es, hasta ahora, el principal candidato a partícula dominada por un glueball. Su masa, sus números cuánticos 0⁻⁺, el entorno en que se produce y su comportamiento como singlete de sabor forman una cadena de evidencias coherente. Expertos independientes han descrito el caso como convincente, pero han subrayado que no existe una única prueba definitiva o «pistola humeante».
Quedan preguntas abiertas: cuánta mezcla, si la hay, existe con estados convencionales de quarks y cómo distinguir X(2370) de otras posibles configuraciones hadrónicas. Por ahora, BESIII ha llevado la búsqueda del glueball desde una predicción teórica de larga data hacia una identificación experimental sólida y todavía sometida a nuevas pruebas.