La transición hacia energías verdes — La rápida expansión de la energía solar fotovoltaica, el almacenamiento de energía y la producción de vehículos eléctricos sigue consumiendo volúmenes récord de cobre . Se espera que esta demanda estructural persista durante años a medida que se acelera la electrificación.
Repunte de la demanda china — El principal consumidor mundial, China, registró en julio de 2026 su mayor nivel de importaciones de cobre refinado en nueve meses, lo que desencadenó una nueva ola de compras en la Bolsa de Metales de Londres (LME) . Los compradores chinos también han estado aprovechando las caídas de precio a lo largo del año .
Rotación institucional — Los grandes inversores institucionales han girado hacia el cobre como un metal estratégico ligado a la "transición energética" y la "IA", con J.P. Morgan pronosticando un déficit de cobre refinado de aproximadamente 330.000 toneladas en 2026 .
Interrupciones mineras en Chile — Tormentas mortales en Chile, que concentra más de una quinta parte de la producción mundial de cobre, interrumpieron las operaciones mineras más importantes en julio de 2026, ajustando aún más un mercado ya de por sí tenso .
Fallos operativos en grandes minas — Los analistas señalan problemas operativos continuos en minas gigantes como Kamoa-Kakula en la República Democrática del Congo y Grasberg en Indonesia, donde se ha retrasado la reanudación total de la producción .
Falta de inversión estructural — La oferta minera sigue siendo "el eslabón débil del mercado". La reposición de la oferta es lenta, requiere mucho capital y es operativamente vulnerable, lo que impide que la oferta responda rápidamente a las señales de precios .
Inventarios menguantes — Las existencias en las principales bolsas fuera de EE. UU. son muy bajas, sin margen para absorber nuevas perturbaciones de la oferta. Para el 4 de agosto, el cobre en la LME alcanzó los $14.000/tonelada, impulsado por la caída de los inventarios .
Anticipación de aranceles en EE. UU. — Los operadores están trasladando cobre físico a EE. UU. antes de posibles aranceles de la era Trump, creando una escasez artificial en los mercados fuera de EE. UU. .
Tensiones Irán/Estrecho de Ormuz — La inestabilidad geopolítica ha añadido una prima de riesgo, con el cobre saltando casi un 8% tras la escalada del conflicto con Irán .
El 4 de agosto de 2026, el cobre a tres meses en la LME se disparó a $14.000/tonelada, mientras que los futuros del COMEX cotizaban alrededor de $6.64–$6.65/libra, menos del 1% por debajo del máximo histórico de $6.70/libra . El metal ha subido aproximadamente un 14% en lo que va de año y alrededor de un tercio más que hace un año .