La tesis central de los inversores era que la inteligencia artificial está creando un cuello de botella en la memoria, además de la conocida demanda de chips de cálculo. Los centros de datos dedicados a la IA necesitan grandes cantidades de DRAM y almacenamiento, pero la industria no puede aumentar su capacidad de producción con la suficiente rapidez.
Micron afirmó en junio que el gasto relacionado con la IA estaba impulsando con fuerza la demanda de memoria y que las limitaciones de producción podrían prolongarse al menos dos años. La compañía también señaló que sus clientes habían comprometido 22.000 millones de dólares para asegurarse el suministro. Comentarios posteriores, difundidos en agosto, indicaron que los clientes de centros de datos a menudo solo podían obtener la mitad o menos de la memoria que solicitaban, incluso aceptando precios muy elevados.
Para los inversores, esa combinación apuntaba a un ciclo favorable para el sector: cuando la oferta es limitada, los fabricantes consolidados pueden beneficiarse de precios más altos, una mayor utilización de sus fábricas y mejores márgenes. El mercado trasladó esa expectativa a CXMT, cuya importancia estratégica se ve reforzada por el esfuerzo de China para construir una industria de semiconductores más autosuficiente. CXMT ha sido descrita como una pieza central de ese impulso tecnológico y como el principal fabricante chino de DRAM.
Por eso, la valoración reflejaba principalmente expectativas sobre el futuro: una demanda creciente, respaldo estratégico nacional y la capacidad de CXMT para ampliar su tecnología y su producción. No era simplemente una reacción a sus resultados financieros más recientes.
El día del inversor de SanDisk, celebrado el 13 de agosto, ofreció un argumento adicional para mantener el optimismo sobre las acciones del sector. La empresa pronosticó un crecimiento de los ingresos de entre el nivel medio y alto de la horquilla de los dos dígitos porcentuales durante los ejercicios fiscales de 2028 a 2030, apoyándose en la rápida expansión de la infraestructura de IA.
SanDisk también sostuvo que la inferencia de IA y el uso cada vez mayor de la caché KV están transformando la jerarquía de memoria. Según su previsión, los centros de datos de IA serán mucho más intensivos en almacenamiento, y el mercado disponible de memoria flash para centros de datos empresariales podría alcanzar 1,2 zettabytes en 2030.
Ese mensaje ayudó a desplazar el foco del mercado: la historia ya no era solo la de los chips de cálculo. La memoria y el almacenamiento empezaban a verse como restricciones estratégicas de toda la infraestructura de IA. También reforzó la idea de que la demanda podría mantenerse durante varios años, en lugar de limitarse a un breve ciclo de renovación de servidores.
SanDisk comunicó además que había completado el diseño de su primer chip de memoria para su tecnología High Bandwidth Flash y que trabajaba en las primeras muestras para clientes que desarrollan dispositivos de inferencia de IA. Su hoja de ruta también pone el acento en generar más bits con una capacidad de oblea limitada, un factor que refuerza la atención del mercado sobre la disciplina de oferta.
La comparación resulta útil, pero no debe exagerarse. SanDisk se dedica principalmente a la memoria flash NAND, mientras que CXMT es sobre todo un fabricante de DRAM. Una perspectiva positiva para las unidades SSD empresariales y la memoria flash de alto ancho de banda no se traduce automáticamente en más ingresos para CXMT ni demuestra que la compañía vaya a capturar esa misma demanda.
La conexión fue más bien una lectura positiva para todo el sector. Las previsiones de SanDisk sugerían que la expansión de la IA podía sostener la demanda de varios tipos de memoria. Los comentarios de Micron apuntaban a que la oferta seguiría siendo limitada, especialmente a medida que las cargas de trabajo de IA incrementaran las necesidades de capacidad y ancho de banda de la DRAM. Los inversores interpretaron entonces a CXMT como el beneficiario específico de ese ciclo dentro de China.
El caso de CXMT muestra cómo una narrativa estratégica sobre semiconductores puede incorporarse a gran velocidad en el precio de una acción. Su debut de julio, el adelantamiento de Tencent y el salto hasta 4,13 billones de yuanes ocurrieron en cuestión de semanas.
Eso no demuestra que la capitalización esté justificada por los beneficios actuales. Sí indica que los inversores están descontando una oportunidad futura mucho mayor: más demanda de memoria vinculada a la IA, una oferta persistentemente ajustada, una relevancia nacional creciente y una ejecución tecnológica exitosa.
En resumen, CXMT subió porque el mercado empezó a valorarla como un campeón chino de la memoria para la IA, y no como un fabricante cíclico de chips más. SanDisk y Micron ayudaron a validar la tesis global sobre la memoria, pero el impacto financiero directo sobre CXMT seguía siendo una expectativa, no un resultado demostrado.