Según reportes del sector, el sistema disponible en China corresponde a FSD versión 13, mientras que el desarrollo del software ha seguido avanzando en otros mercados.
Esto puede afectar varias capacidades del sistema, entre ellas:
En otras palabras, algunos analistas sostienen que comparar un sistema desarrollado y optimizado para el entorno chino con una versión regional más limitada de Tesla podría no reflejar la verdadera brecha tecnológica entre ambas compañías.
Más allá de la polémica, VLA 2.0 representa un cambio importante en la arquitectura de conducción asistida de XPENG.
Tradicionalmente, los sistemas de conducción autónoma funcionan como una cadena de pasos:
XPENG afirma que su nuevo sistema integra gran parte de ese proceso en un único modelo de IA end‑to‑end, capaz de transformar directamente señales visuales en acciones de conducción.
La compañía describe este enfoque como un “modelo de gran escala del mundo físico”, diseñado para comprender y actuar en entornos reales de conducción sin depender de tantos módulos intermedios.
El desarrollo de VLA 2.0 también se apoya en una gran infraestructura de datos y cómputo. Según materiales de la empresa e informes del sector, el sistema incluye:
XPENG sostiene que su conjunto de datos equivale a decenas de miles de años de experiencia de conducción humana, aunque esas cifras provienen de estimaciones internas y no de verificaciones independientes.
El sistema comenzó a desplegarse mediante actualizaciones OTA en marzo de 2026, inicialmente en modelos como el P7, G7 y X9 en sus versiones más equipadas.
Las primeras pruebas con periodistas y analistas han sido en general positivas, aunque con matices.
En una prueba realizada en Pekín, un periodista condujo durante unos 40 minutos en tráfico urbano intenso sin tener que intervenir una sola vez, lo que resaltó la fluidez del sistema en escenarios complejos.
Aun así, otras evaluaciones señalan que:
Por eso, muchos revisores describen VLA 2.0 no como un vencedor claro sobre Tesla, sino como un competidor que está avanzando muy rápido.
La dirección de la compañía ha sido muy explícita con sus ambiciones.
El fundador y CEO He Xiaopeng declaró que la empresa pretende superar el rendimiento de Tesla FSD en China antes del 30 de agosto de 2026.
El punto de referencia sería lograr una experiencia de conducción comparable a la que Tesla ofrece con versiones más recientes de FSD probadas en Estados Unidos, como las evaluadas en Silicon Valley.
Más adelante, XPENG también ha sugerido que la arquitectura VLA podría servir de base para conducción autónoma de Nivel 4, aunque el calendario dependerá tanto de avances técnicos como de la regulación.
Durante años, Tesla fue considerado el referente indiscutible en sistemas de conducción asistida para consumidores. Pero el rápido progreso de fabricantes chinos como XPENG está cambiando el panorama.
La prueba que compara VLA 2.0 con FSD no es definitiva, pero sí refleja una tendencia clara: la carrera por la conducción autónoma ya no está dominada únicamente por Silicon Valley.
Con grandes volúmenes de datos de conducción, ciclos de desarrollo muy rápidos y fuertes inversiones en inteligencia artificial, los fabricantes chinos están cerrando la distancia a gran velocidad.
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