Este enfoque permite a los marketplaces captar la intención del comprador mucho antes en el proceso de decisión, especialmente cuando la persona aún no sabe exactamente qué quiere.
Starbucks está probando algo similar para descubrir bebidas de su menú. Su app beta en ChatGPT recomienda opciones según el estado de ánimo, preferencias de sabor o contexto —como el clima o la hora del día—.
El usuario puede pedir, por ejemplo, “algo dulce y con sabor a nuez” o “una bebida caliente para una mañana tranquila”. La app sugiere bebidas personalizadas y permite elegir una tienda para recoger el pedido.
Sin embargo, el pago final se completa en la app o el sitio web de Starbucks, lo que permite a la empresa mantener su sistema de pedidos y su programa de fidelización.
El sector asegurador ha sido uno de los primeros en adoptar apps en ChatGPT, en parte porque contratar un seguro ya implica responder preguntas y comparar múltiples opciones.
Varias plataformas están trasladando ese proceso a una conversación:
Analistas del sector señalan que estas integraciones transforman el proceso de compra de seguros: pasa de formularios y tablas de comparación a una conversación guiada donde la información se recopila poco a poco.
Las decisiones financieras complejas también están entrando en este nuevo modelo conversacional.
El prestamista hipotecario Newrez lanzó dentro de ChatGPT el asistente Rezi Mortgage Assistant, diseñado para explicar en lenguaje sencillo opciones de hipoteca y líneas de crédito sobre la vivienda.
La herramienta utiliza los requisitos de préstamo y los contenidos educativos de la empresa para responder preguntas y guiar a los usuarios en las primeras etapas de investigación antes de solicitar una hipoteca.
Si se observan estos ejemplos juntos, aparece un patrón claro:
• El descubrimiento ocurre en ChatGPT. Los usuarios describen lo que buscan en lenguaje natural.
• La orientación y comparación ocurren en la conversación. Las apps muestran productos, recomendaciones o cotizaciones.
• La transacción final suele ocurrir fuera. El pago, la solicitud formal o el proceso completo se realiza en la plataforma propia de la empresa.
Este modelo recuerda a cambios anteriores en internet —como el paso de la web a las apps móviles—, pero con una diferencia clave: la interfaz ahora es conversacional en lugar de basada en navegación.
El crecimiento de apps dentro de ChatGPT sugiere que los asistentes de IA podrían convertirse en una nueva capa de descubrimiento digital, junto a buscadores, marketplaces y comparadores.
En ese escenario, las empresas no solo competirán por aparecer en los resultados de búsqueda, sino por ser el servicio al que el asistente recurre cuando un usuario pide ayuda.
Las primeras empresas que experimentan con este modelo —como Etsy, Starbucks, Experian, Aviva, Go.Compare, Naked y Newrez— están explorando precisamente eso: qué significa distribuir productos y servicios directamente a través de la inteligencia artificial.
Si los consumidores continúan iniciando sus decisiones dentro de asistentes conversacionales, este canal podría convertirse en uno de los principales puntos de entrada para las compras cotidianas.
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