La película sitúa el regreso bajo la sombra de la separación de 2009, en lugar de fingir que los años transcurridos borraron el conflicto. Las imágenes de archivo y las entrevistas conectan directamente la gira de 2025 con la ruptura que puso fin a la etapa anterior de Oasis.
El tráiler pasa de un local de ensayo vacío y los preparativos entre bastidores a la dimensión multitudinaria del primer concierto en Cardiff. Liam aparece ensayando a oscuras, mientras los hermanos parecen medir cuidadosamente sus reacciones antes de volver a compartir escenario. El tono es deliberadamente prudente: la reunión no se presenta como un proceso sencillo ni emocionalmente indoloro.
La atmósfera cambia cuando la banda llega al escenario. Noel admite que había olvidado lo que Liam significa para los seguidores de Oasis y que no estaba preparado para la intensidad de la respuesta del público. Liam describe la gira como una oportunidad para «cambiar la narrativa de la banda», una frase que sugiere que el regreso también busca modificar la forma en que se recuerda la historia del grupo.
La película promete acceso entre bastidores a distintos momentos de la gira Live ’25, incluido:
Con estos elementos, Don’t Look Back in Anger se sitúa a medio camino entre una película de concierto y un documental centrado en una relación familiar. Las actuaciones aportan la escala del regreso, mientras que los ensayos y la entrevista conjunta prometen mostrar cómo los hermanos afrontaron la tarea de volver a trabajar lado a lado.
Steven Knight, creador de Peaky Blinders, figura como creador y productor de la película. Dylan Southern y Will Lovelace se encargan de la dirección; ambos ya habían trabajado en documentales musicales como Shut Up and Play the Hits. Magna Studios produce el proyecto, presentado por Sony Music Vision en asociación con Sony Music Entertainment UK.
La propuesta oficial es abiertamente positiva y describe el filme como un retrato estimulante de uno de los grandes acontecimientos musicales de 2025. Sin embargo, el tráiler introduce una tensión evidente: el regreso fue triunfal de cara al público, pero en privado también puso a prueba la capacidad de los Gallagher para dejar atrás el pasado de Oasis.
El documental tendrá su estreno mundial en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde se espera la presencia de ambos hermanos Gallagher.
Después llegará a las salas de cine y a IMAX. En Estados Unidos y Canadá habrá funciones limitadas de acceso anticipado en IMAX el 9 de septiembre de 2026, antes del estreno más amplio en cines e IMAX el 11 de septiembre.
Tras su recorrido cinematográfico, la película está programada para estrenarse en streaming más adelante en 2026. Disney+ la ofrecerá internacionalmente, mientras que en Estados Unidos estará disponible a través de Hulu y Disney+.
La idea más potente del avance es que el regreso de Oasis no puede separarse de la pelea que hizo que la banda pareciera irreconciliable. La película promete el rugido de los públicos de Live ’25, pero también se detiene en la incertidumbre previa a los primeros conciertos y en las reflexiones de los propios hermanos sobre lo que Oasis representa para ellos y para varias generaciones de seguidores.
Por eso, Don’t Look Back in Anger solo habla de reconciliación en un sentido amplio. Su verdadero tema parece ser otro: si una banda marcada por la volatilidad puede cambiar el significado de su final y si la fuerza emocional de su música es capaz de sobrevivir al conflicto entre sus dos figuras principales.
La película sitúa el regreso bajo la sombra de la separación de 2009, en lugar de fingir que los años transcurridos borraron el conflicto. Las imágenes de archivo y las entrevistas conectan directamente la gira de 2025 con la ruptura que puso fin a la etapa anterior de Oasis.
El tráiler pasa de un local de ensayo vacío y los preparativos entre bastidores a la dimensión multitudinaria del primer concierto en Cardiff. Liam aparece ensayando a oscuras, mientras los hermanos parecen medir cuidadosamente sus reacciones antes de volver a compartir escenario. El tono es deliberadamente prudente: la reunión no se presenta como un proceso sencillo ni emocionalmente indoloro.
La atmósfera cambia cuando la banda llega al escenario. Noel admite que había olvidado lo que Liam significa para los seguidores de Oasis y que no estaba preparado para la intensidad de la respuesta del público. Liam describe la gira como una oportunidad para «cambiar la narrativa de la banda», una frase que sugiere que el regreso también busca modificar la forma en que se recuerda la historia del grupo.
La película promete acceso entre bastidores a distintos momentos de la gira Live ’25, incluido:
Con estos elementos, Don’t Look Back in Anger se sitúa a medio camino entre una película de concierto y un documental centrado en una relación familiar. Las actuaciones aportan la escala del regreso, mientras que los ensayos y la entrevista conjunta prometen mostrar cómo los hermanos afrontaron la tarea de volver a trabajar lado a lado.
Steven Knight, creador de Peaky Blinders, figura como creador y productor de la película. Dylan Southern y Will Lovelace se encargan de la dirección; ambos ya habían trabajado en documentales musicales como Shut Up and Play the Hits. Magna Studios produce el proyecto, presentado por Sony Music Vision en asociación con Sony Music Entertainment UK.
La propuesta oficial es abiertamente positiva y describe el filme como un retrato estimulante de uno de los grandes acontecimientos musicales de 2025. Sin embargo, el tráiler introduce una tensión evidente: el regreso fue triunfal de cara al público, pero en privado también puso a prueba la capacidad de los Gallagher para dejar atrás el pasado de Oasis.
El documental tendrá su estreno mundial en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde se espera la presencia de ambos hermanos Gallagher.
Después llegará a las salas de cine y a IMAX. En Estados Unidos y Canadá habrá funciones limitadas de acceso anticipado en IMAX el 9 de septiembre de 2026, antes del estreno más amplio en cines e IMAX el 11 de septiembre.
Tras su recorrido cinematográfico, la película está programada para estrenarse en streaming más adelante en 2026. Disney+ la ofrecerá internacionalmente, mientras que en Estados Unidos estará disponible a través de Hulu y Disney+.
La idea más potente del avance es que el regreso de Oasis no puede separarse de la pelea que hizo que la banda pareciera irreconciliable. La película promete el rugido de los públicos de Live ’25, pero también se detiene en la incertidumbre previa a los primeros conciertos y en las reflexiones de los propios hermanos sobre lo que Oasis representa para ellos y para varias generaciones de seguidores.
Por eso, Don’t Look Back in Anger solo habla de reconciliación en un sentido amplio. Su verdadero tema parece ser otro: si una banda marcada por la volatilidad puede cambiar el significado de su final y si la fuerza emocional de su música es capaz de sobrevivir al conflicto entre sus dos figuras principales.