Cada vez más sistemas de IA están diseñados para actuar de forma autónoma: pueden llamar APIs, coordinar tareas, negociar operaciones o interactuar con servicios externos. Cuando esos agentes operan entre empresas o plataformas distintas, necesitan un mecanismo común de confianza y descubrimiento.
Según Infoblox y GoDaddy, si ese sistema no existe como estándar abierto, el ecosistema podría fragmentarse o terminar dominado por unas pocas plataformas que controlen cómo se registran, descubren y verifican los agentes .
Para evitarlo, proponen aprovechar una de las infraestructuras más antiguas y distribuidas de internet: el DNS, el sistema que traduce nombres de dominio (como example.com) en direcciones técnicas.
Dentro de ese enfoque, las dos propuestas cumplen funciones diferentes pero complementarias:
En conjunto, buscan que los sistemas puedan responder tres preguntas clave: qué es un agente, qué puede hacer y si se puede confiar en él.
La propuesta DNS‑AID, impulsada por Infoblox, se centra en hacer que los agentes de IA sean detectables en la red.
El borrador técnico define una estructura de espacio de nombres y registros DNS que permite a las organizaciones publicar metadatos sobre sus agentes, como endpoints, protocolos compatibles o capacidades disponibles, dentro de su propia infraestructura de dominio .
En la práctica, esto significa que una empresa podría anunciar información sobre un agente directamente en los registros DNS de su dominio. Otros sistemas podrían resolver esos registros para saber cómo interactuar con ese agente.
Entre los objetivos principales de DNS‑AID están:
Los promotores del estándar argumentan que DNS es una base natural para este sistema porque ya es una infraestructura global, distribuida y ampliamente desplegada para descubrir servicios en internet .
Mientras DNS‑AID se centra en el descubrimiento, Agent Name Service (ANS) aborda el problema de la identidad y la confianza.
ANS propone un sistema en el que la identidad de un agente de IA se ancla a un nombre de dominio controlado por una organización, creando una relación verificable entre el agente y su propietario .
El protocolo utiliza infraestructura de clave pública y certificados para vincular criptográficamente esa identidad con el dominio.
En términos prácticos, el proceso funciona así:
El objetivo del borrador es crear una capa de confianza basada en dominios para agentes autónomos, especialmente cuando operan entre organizaciones donde no existe una única plataforma que proporcione identidad universal .
Tanto DNS‑AID como ANS están diseñados deliberadamente sobre DNS en lugar de crear un sistema completamente nuevo de registro o nombres.
El DNS ya ofrece varias ventajas clave:
Además, las organizaciones ya controlan sus propios dominios, por lo que pueden publicar información sobre agentes directamente en sus registros DNS. Esto permite que la verificación se base en la propiedad del dominio, un modelo que internet ya utiliza para certificados TLS, autenticación de correo electrónico y descubrimiento de servicios .
En otras palabras: si una empresa controla example.com, puede publicar y verificar sus agentes bajo ese dominio sin depender de un registro central gestionado por otra plataforma.
Las dos propuestas se están presentando como Internet‑Drafts dentro del proceso del Internet Engineering Task Force (IETF).
Un Internet‑Draft es una propuesta inicial de estándar que se publica para revisión pública. Ingenieros, empresas de infraestructura, investigadores y desarrolladores pueden analizar, criticar y mejorar el protocolo antes de que potencialmente se convierta en un estándar formal.
Este enfoque es importante porque:
Por ahora, ambos documentos siguen siendo borradores experimentales, por lo que su diseño final y su adopción aún no están asegurados .
Uno de los objetivos explícitos detrás de estas iniciativas es evitar un escenario en el que una única empresa o plataforma controle cómo se nombran, descubren o verifican los agentes de IA en internet.
Si esos procesos dependieran de mercados de agentes propietarios o registros centralizados, los operadores de esas plataformas podrían decidir:
Con estándares basados en DNS, en cambio, cualquier organización con un dominio podría publicar y verificar sus propios agentes, de forma similar a cómo hoy puede publicar un sitio web.
Esto desplaza la autoridad desde las plataformas hacia la propiedad de dominios y los protocolos abiertos, ayudando a mantener la interoperabilidad entre nubes, registradores, empresas y marcos de agentes .
DNS‑AID y ANS forman parte de una infraestructura emergente que algunos desarrolladores llaman la “web de agentes” o agentic web.
Si estos estándares logran adopción, podrían convertirse en piezas de una pila tecnológica más amplia para la interoperabilidad entre agentes, junto con protocolos de comunicación, sistemas de confianza y controles de acceso.
Por ahora, ambos siguen en fase temprana como borradores. Su impacto real dependerá de si proveedores de nube, plataformas de IA y empresas de infraestructura deciden implementarlos a medida que aumenta el número de agentes autónomos operando en internet.