Al deslizar la estructura hacia un lado, el panel flexible se desenrolla desde el interior del chasis, aumentando el ancho de la pantalla y creando una superficie más cercana a la de una tablet pequeña.
Este enfoque difiere de los móviles plegables tipo "libro" que existen hoy. En lugar de doblarse por la mitad —lo que puede generar mayor grosor y la típica marca en la pantalla— el panel simplemente se desliza o se despliega de forma gradual, manteniendo un perfil más delgado.
Los dibujos de la patente sugieren que el cuerpo del dispositivo está formado por varias secciones estructurales. Cuando una parte se desliza hacia afuera, la pantalla flexible se desenrolla desde el interior sin necesidad de bisagras visibles.
Uno de los elementos más curiosos del concepto es el módulo de cámara trasera móvil.
En lugar de estar fijado a una placa rígida en la parte posterior, la patente sitúa la cámara en la sección del teléfono que se desplaza al expandirse el dispositivo. De este modo, cuando el móvil se extiende, la cámara también se mueve junto con el marco.
Cuando el teléfono está cerrado, las lentes quedan integradas en una ranura del marco del dispositivo. Al expandirse el chasis, el módulo se desplaza hacia afuera junto con la sección deslizante, manteniendo su alineación con la estructura.
Algunos informes también señalan que el dispositivo podría incluir sensores capaces de detectar cuánto se ha extendido la pantalla, lo que permitiría ajustar automáticamente elementos del sistema, como la interfaz o el funcionamiento interno de ciertos componentes.
Según los informes, el documento de patente describe dos enfoques diferentes para este tipo de dispositivo.
El primero es el concepto más convencional: un smartphone que parece normal cuando está cerrado, pero puede estirarse lateralmente para mostrar una pantalla mucho más ancha.
El segundo diseño es más peculiar. En este caso, gran parte de la pantalla flexible permanece escondida dentro del cuerpo del teléfono cuando está cerrado, lo que podría ayudar a proteger el panel contra golpes o arañazos hasta el momento de desplegarlo.
Ambas ideas buscan el mismo objetivo: combinar portabilidad de un móvil compacto con la productividad y el espacio visual de una pantalla más grande.
La patente fue publicada el 5 de mayo de 2026, aunque el documento original fue presentado por Samsung el 2 de junio de 2023.
Este desfase es habitual: las solicitudes de patente suelen hacerse públicas años después de su registro inicial, una vez completados los procesos de revisión.
Que exista una patente no significa necesariamente que el producto vaya a fabricarse.
Las empresas tecnológicas registran patentes con frecuencia para proteger ideas experimentales o posibles tecnologías futuras, incluso si finalmente nunca se comercializan. Analistas y medios especializados señalan que este concepto todavía podría estar lejos de convertirse en un dispositivo real.
Samsung ya ha mostrado prototipos relacionados. Durante el Mobile World Congress (MWC) 2026 en Barcelona, la compañía presentó conceptos con pantallas deslizables y expandibles, como el prototipo "Mobile Slidable", capaz de aumentar su tamaño de pantalla al extenderse.
Sin embargo, convertir estas ideas en productos reales implica superar varios desafíos técnicos importantes:
Hasta que esos retos se resuelvan, los teléfonos enrollables probablemente seguirán siendo demostraciones tecnológicas y prototipos experimentales más que productos disponibles en tiendas.
Aunque este diseño específico quizá nunca llegue al mercado, la patente muestra claramente que Samsung sigue investigando dispositivos capaces de cambiar de tamaño según las necesidades del usuario.
Si estas tecnologías maduran, los móviles con pantallas enrollables o deslizantes podrían convertirse en un punto intermedio entre smartphone y tablet, ofreciendo más espacio de pantalla sin el grosor de los actuales dispositivos plegables.
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