Dawn informó el 1 de mayo que ataques israelíes mataron al menos a cuatro palestinos en la Franja de Gaza mientras líderes de Hamás se reunían en El Cairo con mediadores para hablar de la tregua . The New Arab había reportado la misma cifra el 30 de abril, citando a funcionarios sanitarios, y describió los ataques como ocurridos pese al acuerdo de alto el fuego de octubre .
La vía de El Cairo no es un detalle menor. Según Dawn, un responsable de Hamás dijo que una delegación del grupo había llegado a la capital egipcia dos días antes para reunirse con mediadores sobre el plan para Gaza del presidente Donald Trump . El mismo medio informó, citando a personal médico local, que al menos 800 palestinos habían muerto desde la entrada en vigor del alto el fuego .
Con la información disponible, no. Los reportes más recientes siguen hablando de una tregua frágil que los mediadores intentan reanimar, no de un acuerdo formalmente cancelado . El Ejército israelí, o Fuerzas de Defensa de Israel —IDF por sus siglas en inglés—, afirma que el alto el fuego entre Israel y Hamás entró en vigor el 10 de octubre de 2025 al mediodía .
La diferencia importa. Un alto el fuego puede seguir vigente sobre el papel y, al mismo tiempo, deteriorarse en la práctica. En marzo de 2026, Long War Journal describió la tregua de Gaza como mayormente sostenida, aunque con choques de bajo nivel, acusaciones de violaciones y operaciones israelíes contra Hamás . Antes, en octubre de 2025, 1News informó que el alto el fuego propuesto por EE. UU. afrontó una prueba importante después de que Israel acusara a Hamás de violarlo, las fuerzas israelíes lanzaran ataques y un funcionario de seguridad israelí dijera que las transferencias de ayuda quedarían suspendidas hasta nuevo aviso .
Los últimos ataques encajan en ese patrón: no demuestran por sí solos una ruptura formal, pero sí alimentan una cadena de incidentes que puede vaciar una tregua de contenido sin necesidad de un gran anuncio.
Los ataques se produjeron mientras dirigentes de Hamás estaban en El Cairo hablando con mediadores sobre cómo reactivar la tregua . Eso cambia la agenda diplomática. En lugar de concentrarse solo en la implementación del acuerdo o en la siguiente fase, los mediadores tienen que gestionar nuevas víctimas, acusaciones públicas y demandas de garantías.
Los asuntos pendientes ya eran difíciles. Según el Ejército israelí, el alto el fuego forma parte de un plan de 20 puntos cuya primera fase exigía que Hamás devolviera a los 48 rehenes restantes y se desarmara completamente . Una síntesis pública del plan de paz para Gaza describe las negociaciones posteriores como estancadas por los ataques israelíes repetidos desde el alto el fuego y por el desacuerdo sobre el desarme de Hamás: Israel exige avances en ese punto, mientras Hamás sostiene que las conversaciones sobre la segunda fase deben esperar hasta que Israel implemente plenamente la primera .
Ese desacuerdo sobre el orden de los pasos vuelve más dañino cada nuevo ataque. Israel puede presentar la acción militar como una medida de cumplimiento frente a actividades de Hamás. Hamás y sus partidarios pueden describirla como prueba de que Israel no respeta la tregua. El resultado probable es una diplomacia más lenta, más defensiva y con menos margen para concesiones.
Israel ya ha construido públicamente el argumento de que Hamás ha violado repetidamente el alto el fuego. Una página del Ejército israelí sobre “violaciones importantes” del acuerdo enumera comunicados israelíes que acusan a Hamás de incumplimientos desde el inicio de la tregua . En un caso de febrero de 2026, The Times of Israel informó que el Ejército israelí dijo haber atacado a operativos de Hamás después de que hombres armados palestinos salieran de un túnel en Rafah .
La cobertura palestina y regional presenta la imagen inversa. The New Arab describió a Israel como responsable de seguir matando palestinos en Gaza pese al alto el fuego de octubre y caracterizó muertes y demoliciones como violaciones del acuerdo .
Estas versiones contrapuestas no son solo propaganda para las audiencias internas. También pesan en la mesa de negociación. Si cada parte usa el último incidente para confirmar su propio relato de incumplimiento, los mediadores tienen menos espacio para empujar compromisos sobre rehenes, desarme y acceso humanitario.
La dirección real de la tregua se verá en lo que hagan los mediadores y las partes después de los contactos en El Cairo.
Los últimos ataques israelíes reportados en Gaza parecen tensar el alto el fuego de octubre de 2025 más que ponerle fin formalmente. La tregua sigue descrita como un marco que los mediadores intentan reactivar, pero cada ataque reduce el espacio político para las conversaciones entre Israel y Hamás y aumenta el riesgo de que un acuerdo vivo sobre el papel sea cada vez menos significativo en la práctica .