El mercado del cobre acaba de perder una pieza clave de su calendario de normalización. Freeport Indonesia ya no plantea que el complejo de Grasberg, en Papúa Central, Indonesia, vuelva a plena producción a comienzos de 2027, sino a comienzos de 2028 . En una mina que figura entre las mayores fuentes de cobre extraído del mundo, ese año adicional pesa: implica menos recuperación prevista en 2027 y más tensión para unos balances globales ya sensibles
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Tony Wenas, presidente director de PT Freeport Indonesia, dijo que el complejo de Grasberg apunta ahora a volver a plena producción a comienzos de 2028 . Es un retraso de un año frente al calendario que él mismo había señalado el mes anterior, cuando se esperaba alcanzar la plena producción a comienzos de 2027
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El aplazamiento llega después de un episodio de flujo de lodo en 2025 que afectó las operaciones subterráneas. Project Blue informó que Freeport-McMoRan declaró fuerza mayor en contratos de suministro vinculados a Grasberg Block Cave tras un incidente ocurrido el 8 de septiembre . Otros reportes señalaron que el aluvión dañó infraestructura subterránea y sistemas operativos, y que el conjunto de la mina operaba solo entre el 40 % y el 50 % de su capacidad
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Eso no significa que Grasberg esté completamente cerrada. Freeport-McMoRan dijo en noviembre de 2025 que la producción se había reanudado a finales de octubre en las zonas subterráneas no afectadas Deep Mill Level Zone y Big Gossan, mientras seguían los trabajos para preparar un reinicio y aumento gradual de Grasberg Block Cave a partir del segundo trimestre de 2026 . El cambio central es el tiempo necesario para devolver todo el complejo a niveles normales de producción.
Grasberg no es una mina cualquiera. Project Blue informó que representaba alrededor del 3 % del cobre extraído a escala mundial y que fue la segunda mayor mina de cobre del mundo por producción en 2024 . The Business Times también la describió como el segundo mayor productor de cobre del mundo antes de que las operaciones se vieran afectadas por el flujo de lodo
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Con esa escala, el retraso no se queda en una noticia corporativa. Project Blue estimó que la producción de 2026 podía caer hasta un 35 % tras la declaración de fuerza mayor . Fastmarkets informó de forma similar que la producción de cobre y oro se esperaba un 35 % menor en 2026, con una recuperación gradual que antes apuntaba a niveles previos al incidente en 2027
. El nuevo objetivo de plena producción a comienzos de 2028 estira esa ventana otro año
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Otra medida del tamaño del golpe llegó de Mining.com, que informó que Goldman Sachs recortó sus previsiones de suministro global de cobre para 2025 y 2026 y estimó hasta 525.000 toneladas métricas de oferta minera de cobre perdida por la disrupción en Grasberg .
El efecto inmediato no es que Grasberg desaparezca por completo de la oferta, sino que la recuperación esperada llega más tarde. Si la plena producción hubiera vuelto a comienzos de 2027, el mercado podía tratar 2026 como el año principal de interrupción. Con el objetivo movido a comienzos de 2028, el riesgo de suministro se alarga durante 2026 y 2027 .
Para los balances del cobre, el matiz es importante. Una mina de ese tamaño puede cambiar la diferencia entre un mercado con margen y uno ajustado. Los reportes sobre el nuevo calendario señalaron que el aplazamiento agrava restricciones de oferta que ya afectaban al mercado mundial del cobre . Cualquier previsión que asumiera una normalización en 2027 necesita ahora contemplar menos aporte de Grasberg o compensaciones desde otras minas.
Por el lado de la oferta, el retraso es un apoyo para el precio del cobre porque posterga el regreso de una fuente importante de metal extraído. Pero no debe leerse como una previsión completa de precios. El cobre también dependerá de la demanda, los inventarios, los flujos de chatarra y de si otras minas suman o pierden producción durante el mismo periodo.
La conclusión práctica es más acotada, pero relevante: Grasberg no garantiza por sí sola un déficit global de cobre, aunque sí aumenta la probabilidad de que los balances de 2026-2027 sean más ajustados que en los escenarios construidos sobre una recuperación en 2027 .
La señal más importante en el corto plazo será la utilización de capacidad. Si el conjunto de la mina se mantiene cerca del rango reportado del 40 % al 50 %, en lugar de avanzar de forma sostenida hacia niveles normales, el mercado tendrá menos colchón ante otras interrupciones .
También habrá que seguir el avance del reinicio gradual de Grasberg Block Cave, cualquier cambio en el objetivo de plena producción a comienzos de 2028 y las revisiones de previsiones de suministro minero para 2026 y 2027 . Hasta que esos indicadores mejoren, el retraso de Grasberg seguirá siendo una de las razones por las que la oferta mundial de cobre llega a 2027 con menos margen
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Freeport Indonesia apunta ahora a recuperar la producción plena de Grasberg a comienzos de 2028, no a comienzos de 2027, lo que extiende un riesgo clave para la oferta de cobre extraído hasta 2027 [2].
Freeport Indonesia apunta ahora a recuperar la producción plena de Grasberg a comienzos de 2028, no a comienzos de 2027, lo que extiende un riesgo clave para la oferta de cobre extraído hasta 2027 [2]. La mina no está totalmente parada: Freeport dijo que las zonas Deep Mill Level Zone y Big Gossan reanudaron producción a finales de octubre de 2025, mientras prepara el reinicio gradual de Grasberg Block Cave desde el...
Las estimaciones previas ya anticipaban un golpe fuerte: la producción de 2026 podía caer hasta un 35 % y Goldman calculó hasta 525.000 toneladas métricas de suministro minero de cobre perdido por la disrupción [12][15].
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