Estas demoras tienen un alto costo económico. Más de un tercio (36 %) de las empresas reportó pérdidas de al menos decenas de millones de dólares directamente atribuibles a los retrasos en las licencias, y varias empresas describieron pérdidas de cientos de millones o incluso miles de millones . Los efectos en cadena incluyen:
Los tiempos de procesamiento promedio en la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) se han ralentizado notablemente: 62 días en 2025, frente a los 38 días de 2023 .
El hallazgo central de la encuesta socava la justificación principal de los controles. El 82 % de los encuestados indicó que sus licencias de exportación pendientes cubren artículos para los que existen alternativas comparables de proveedores no estadounidenses fácilmente disponibles .
Desglosando ese 82 %:
La implicación es clara: negar a una empresa estadounidense una licencia para vender un producto a un cliente chino no impide que ese cliente obtenga el mismo producto de un competidor en China, Europa o cualquier otro lugar. El informe del USCBC describe los controles como "mal calibrados" — debilitan a las empresas estadounidenses en China, ceden participación de mercado a competidores extranjeros, reducen las ganancias disponibles para I+D y, en última instancia, "disminuyen la capacidad de Estados Unidos para innovar y socavan su seguridad económica" .
Más allá de las demoras, las empresas reportaron graves problemas de procedimiento en el proceso de concesión de licencias:
La encuesta también señaló riesgos que van más allá de la política estadounidense. El 27 % de los encuestados reportó acciones de represalia por parte del gobierno chino en su sector, incluyendo retenciones o demoras en las aprobaciones relacionadas con tierras raras .
La Encuesta de Miembros 2026 del USCBC, que recogió 175 respuestas, añade contexto: el 95 % de las empresas estadounidenses sigue afirmando que las operaciones en China son de alguna a muy importante para mantenerse competitivas a nivel global . Sin embargo, aproximadamente la mitad de las empresas afectadas por los controles de exportación reportaron pérdidas de ventas frente a competidores chinos o internacionales
. La evaluación del USCBC es contundente: los reguladores están "discapacitando a las empresas más innovadoras de Estados Unidos y cediendo terreno a los competidores sin avanzar significativamente en la seguridad nacional estadounidense"
.