Esta disparidad no es solo en relación con las economías avanzadas. El informe señala que los subsidios recibidos por las empresas chinas “también fueron muy superiores” al apoyo percibido por compañías en grandes economías emergentes no pertenecientes a la OCDE como Brasil, India e Indonesia . La escala de la brecha subraya un terreno de juego fundamentalmente desigual en la competencia industrial global.
En términos absolutos, la magnitud del apoyo ha alcanzado máximos históricos. Solo en 2024, los subsidios totales en los 15 sectores rastreados por la base de datos MAGIC alcanzaron los 108.000 millones de dólares, solo ligeramente por debajo del pico registrado en 2023 . Esta cifra equivalió al 1,3% de los ingresos de las empresas receptoras, un nivel no visto desde el punto álgido de la crisis financiera global en 2009, cuando los gobiernos occidentales proporcionaron un amplio apoyo de emergencia
. Las cifras sugieren que, lejos de disminuir, el apoyo industrial respaldado por el Estado se ha convertido en una característica permanente e intensificada de la economía global, impulsada principalmente por China.
Quizás el hallazgo más trascendental del informe es el vínculo causal directo entre los subsidios y el dominio del mercado global. El análisis econométrico de la OCDE encontró que el apoyo estatal está fuertemente asociado con el aumento de las cuotas de mercado mundiales .
Específicamente, la investigación estima que:
Esto ha permitido a las compañías chinas capturar posiciones dominantes en industrias críticas durante las últimas dos décadas. Sin embargo, el informe proporciona un hallazgo contraintuitivo crucial: este apoyo estatal masivo no ha hecho nada para que las empresas receptoras sean más eficientes o rentables. El análisis de la OCDE afirma claramente: “Los subsidios no tienen un impacto positivo en la productividad” y “no tienen un impacto contemporáneo significativo en la rentabilidad” . En otras palabras, las ganancias de cuota de mercado no se consiguieron mediante un rendimiento superior, sino gracias a una potencia financiera financiada por el Estado que permitió a las empresas invertir en nuevas plantas, sostener pérdidas durante períodos más largos y capear los temporales económicos más fácilmente que sus competidores no subvencionados
.
El informe identifica un grupo de industrias estratégicas donde el apoyo está más concentrado: energía solar fotovoltaica, semiconductores, aluminio, acero y construcción naval . Estos son precisamente los sectores donde las empresas chinas han capturado las mayores porciones del mercado global en los últimos veinte años
. La coincidencia entre los niveles máximos de subsidios y las posiciones dominantes en el mercado presenta un caso convincente de que la intervención estatal, en lugar de la competitividad comercial pura, es el principal motor del éxito industrial chino en estas áreas.
El informe destaca una ventaja estructural crítica: las empresas con una participación estatal superior al 25% están mejor posicionadas para beneficiarse. Estas empresas tienden a recibir mayores subvenciones directas de las autoridades gubernamentales. Pero aún más significativo es que sus vínculos estatales les abren el acceso a un sistema paralelo de apoyo indirecto, en particular el endeudamiento por debajo del mercado de bancos e instituciones financieras estatales, donde a menudo pueden obtener préstamos a tasas de interés inferiores a la tasa de referencia . Esto crea un efecto agravante, en el que las empresas estatales se benefician tanto de transferencias fiscales directas como de un acceso preferencial al capital, lo que profundiza la desventaja competitiva para las empresas privadas y extranjeras.
El Secretario General de la OCDE, Mathias Cormann, emitió una advertencia directa junto con la publicación del informe. Afirmó que la escala de los subsidios chinos está “distorsionando los mercados” y creando un exceso de capacidad en las industrias estratégicas, lo que genera una competencia desleal y desestabiliza el comercio global . La advertencia refleja la creciente preocupación dentro de la OCDE de que los subsidios industriales no controlados están socavando los principios de los mercados globales abiertos y basados en reglas. El exceso de capacidad resultante, particularmente en el acero, ha sido un tema recurrente en los análisis de la OCDE: se prevé que la capacidad mundial de acero supere la demanda en un 38% para 2027, siendo China responsable de más de la mitad de la oferta global
.
La publicación de las conclusiones de la base de datos MAGIC no fue un mero ejercicio académico. Aterrizó en un momento de aguda tensión comercial entre la Unión Europea y China. Apenas unos días antes de la publicación del informe, el 29 de mayo de 2026, la Comisión Europea celebró un debate de orientación política de alto nivel sobre el exceso de capacidad industrial china. La Comisión concluyó que “el estado actual de la relación comercial y de inversión [con China] no es sostenible” . Bruselas está desarrollando ahora un nuevo “instrumento de sobrecapacidad”, una herramienta de defensa comercial que podría permitirle restringir el acceso chino a ciertos sectores del mercado, prevista para septiembre de 2026
. China ya ha amenazado con “contramedidas resueltas” si la UE procede con tales medidas
.
El informe también precede estratégicamente a la Reunión del Consejo Ministerial de la OCDE del 3 al 4 de junio de 2026, presidida por Finlandia bajo el lema “Acertar con las políticas industriales para mercados abiertos, crecimiento y prosperidad” . Los hallazgos proporcionan una columna vertebral empírica para la agenda central de la reunión, equipando a los ministros con datos concretos sobre la escala y las consecuencias económicas de la competencia impulsada por subsidios.
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