El informe es significativo no solo por la magnitud de las acusaciones, sino por la inclusión específica de nueve naciones latinoamericanas, varias de las cuales habían tomado medidas recientemente para restringir los intereses comerciales chinos en la región.
El informe de la Casa Blanca identificó a nueve países latinoamericanos como de alto riesgo de transbordo: México, Panamá, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica y Ecuador . Estas naciones se suman a una lista global que incluye a importantes socios comerciales de EE.UU. como Canadá, India, Japón, Corea del Sur, Vietnam y la Unión Europea .
El informe define el transbordo como la práctica de mover mercancías a través de un país intermedio antes de que ingresen a Estados Unidos bajo una etiqueta de país de origen diferente, a menudo calificando para aranceles más bajos de los que se aplicarían a las importaciones directas desde China . La Casa Blanca sostiene que los exportadores chinos utilizan el reetiquetado, el reenvasado, la refacturación, el procesamiento mínimo y las declaraciones falsas de país de origen para ocultar el verdadero origen de los productos .
Un aspecto llamativo del informe es que nombra a México, Panamá y Colombia —tres países que, según MSN, "actuaron contra los intereses comerciales chinos durante el último año"— como centros de transbordo . Esto significa que, incluso mientras estos gobiernos tomaban medidas para restringir o frenar las inversiones y la influencia comercial china en la región, la Casa Blanca evaluó que seguían siendo conductos significativos para productos chinos que eluden aranceles .
Esta inclusión subraya cuán profundamente están arraigadas las rutas de exportación chinas en las redes logísticas de América Latina, y cómo las acciones diplomáticas contra los intereses comerciales chinos no necesariamente desvinculan a un país de servir como corredor de transbordo.
El informe de la Casa Blanca explica que, después de que EE.UU. impusiera aranceles iniciales a los productos chinos en 2018, la participación directa de China en las importaciones estadounidenses disminuyó sustancialmente. Sin embargo, las importaciones desde las economías identificadas como de transbordo aumentaron, un cambio que el informe alega que representa productos desviados en lugar de una producción genuinamente trasladada .
La pérdida anual estimada de ingresos de entre 19.000 y 26.000 millones de dólares se basa en revisiones de cinco estimaciones gubernamentales y del sector privado sobre la exposición al transbordo y la transferencia comercial . Además de la pérdida de ingresos arancelarios, el informe también estima que la práctica le cuesta a la economía estadounidense aproximadamente 450.000 empleos .
Los productos que se descubre que han sido desviados para ocultar su origen chino ya enfrentan un arancel penal adicional del 40% de EE.UU. sobre las tasas arancelarias existentes . El informe advierte que la Aduana de EE.UU. ya está utilizando inteligencia artificial para identificar envíos infractores, y la administración Trump ha señalado que tiene la intención de intensificar la aplicación de la ley .
La publicación del informe se produce en un momento de crecientes tensiones comerciales entre EE.UU. y China, y la inclusión de importantes socios comerciales latinoamericanos presiona a esos gobiernos para que refuercen la aplicación aduanera y la transparencia en las cadenas de suministro. Para México, Panamá y Colombia, el informe puede complicar las negociaciones en curso sobre comercio e inversión, ya que enfrentan el doble desafío de gestionar las relaciones tanto con Washington como con Pekín.
El informe completo de 25 páginas, titulado "La Gran Estafa del Transbordo", está disponible en la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca y enumera aproximadamente 40 economías de Asia, Europa y las Américas que, según dice, forman la "Red de Transbordo Fantasma" .
El informe es significativo no solo por la magnitud de las acusaciones, sino por la inclusión específica de nueve naciones latinoamericanas, varias de las cuales habían tomado medidas recientemente para restringir los intereses comerciales chinos en la región.
El informe de la Casa Blanca identificó a nueve países latinoamericanos como de alto riesgo de transbordo: México, Panamá, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica y Ecuador . Estas naciones se suman a una lista global que incluye a importantes socios comerciales de EE.UU. como Canadá, India, Japón, Corea del Sur, Vietnam y la Unión Europea .
El informe define el transbordo como la práctica de mover mercancías a través de un país intermedio antes de que ingresen a Estados Unidos bajo una etiqueta de país de origen diferente, a menudo calificando para aranceles más bajos de los que se aplicarían a las importaciones directas desde China . La Casa Blanca sostiene que los exportadores chinos utilizan el reetiquetado, el reenvasado, la refacturación, el procesamiento mínimo y las declaraciones falsas de país de origen para ocultar el verdadero origen de los productos .
Un aspecto llamativo del informe es que nombra a México, Panamá y Colombia —tres países que, según MSN, "actuaron contra los intereses comerciales chinos durante el último año"— como centros de transbordo . Esto significa que, incluso mientras estos gobiernos tomaban medidas para restringir o frenar las inversiones y la influencia comercial china en la región, la Casa Blanca evaluó que seguían siendo conductos significativos para productos chinos que eluden aranceles .
Esta inclusión subraya cuán profundamente están arraigadas las rutas de exportación chinas en las redes logísticas de América Latina, y cómo las acciones diplomáticas contra los intereses comerciales chinos no necesariamente desvinculan a un país de servir como corredor de transbordo.
El informe de la Casa Blanca explica que, después de que EE.UU. impusiera aranceles iniciales a los productos chinos en 2018, la participación directa de China en las importaciones estadounidenses disminuyó sustancialmente. Sin embargo, las importaciones desde las economías identificadas como de transbordo aumentaron, un cambio que el informe alega que representa productos desviados en lugar de una producción genuinamente trasladada .
La pérdida anual estimada de ingresos de entre 19.000 y 26.000 millones de dólares se basa en revisiones de cinco estimaciones gubernamentales y del sector privado sobre la exposición al transbordo y la transferencia comercial . Además de la pérdida de ingresos arancelarios, el informe también estima que la práctica le cuesta a la economía estadounidense aproximadamente 450.000 empleos .
Los productos que se descubre que han sido desviados para ocultar su origen chino ya enfrentan un arancel penal adicional del 40% de EE.UU. sobre las tasas arancelarias existentes . El informe advierte que la Aduana de EE.UU. ya está utilizando inteligencia artificial para identificar envíos infractores, y la administración Trump ha señalado que tiene la intención de intensificar la aplicación de la ley .
La publicación del informe se produce en un momento de crecientes tensiones comerciales entre EE.UU. y China, y la inclusión de importantes socios comerciales latinoamericanos presiona a esos gobiernos para que refuercen la aplicación aduanera y la transparencia en las cadenas de suministro. Para México, Panamá y Colombia, el informe puede complicar las negociaciones en curso sobre comercio e inversión, ya que enfrentan el doble desafío de gestionar las relaciones tanto con Washington como con Pekín.
El informe completo de 25 páginas, titulado "La Gran Estafa del Transbordo", está disponible en la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca y enumera aproximadamente 40 economías de Asia, Europa y las Américas que, según dice, forman la "Red de Transbordo Fantasma" .