El comunicado hutí, difundido a través del canal de sus fuerzas armadas, contenía dos elementos clave: la formalización de un bloqueo marítimo y la reivindicación de un ataque directo contra territorio israelí.
Bloqueo total al transporte marítimo: Saree declaró una "prohibición completa" a la "navegación enemiga" en el mar Rojo. Aclaró que cualquier movimiento de un barco vinculado a Israel detectado en esta vía fluvial "será considerado un objetivo militar para nuestras fuerzas" desde el instante mismo en que se emitió el anuncio . Inicialmente, el grupo no aclaró si la prohibición se extendería a barcos no israelíes con destino a puertos israelíes, aunque una fuente hutí dijo a Reuters que una nueva escalada podría llevar a detener el paso de cualquier barco con ese destino
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Ataque con misil hipersónico: Los hutíes confirmaron el lanzamiento de una salva de misiles hipersónicos contra "objetivos sensibles en la ocupada zona de Jaffa" ese mismo día . Esta afirmación se suma a otras previas sobre supuestas capacidades hipersónicas, aunque la verificación independiente de si los misiles son genuinamente hipersónicos ha sido muy cuestionada
. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron que el proyectil del 8 de junio fue interceptado por sus defensas aéreas
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Doctrina de escalada: Saree advirtió que las operaciones se intensificarán "en función de cómo evolucione la situación", bajo el lema de "responderemos a la escalada con escalada" . El anuncio se produjo apenas unas horas después de que Israel e Irán reanudaran sus intercambios directos de fuego, tras los bombardeos israelíes sobre los suburbios del sur de Beirut
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El anuncio de los hutíes no es un hecho aislado, sino una extensión directa del conflicto que se libra entre Israel e Irán. El grupo había pausado sus ataques contra Israel tras el alto el fuego en Gaza de 2025, pero el 28 de marzo de 2026 retomó los lanzamientos de misiles balísticos y se unió oficialmente a la guerra de Irán, ejecutando su primer ataque sobre el sur de Israel ese mismo día .
La escalada del lunes supone un salto cualitativo importante: un bloqueo naval formal contra la navegación israelí, combinado con un ataque directo sobre su territorio, todo bajo el paraguas de la "Unidad de los Frentes". Esta es la frase que usan los hutíes para presentar sus operaciones como parte de un "eje de resistencia" coordinado y liderado por Irán, en el que también participan Hezbolá y las facciones de Gaza . El comunicado mencionaba explícitamente la "agresión israelí contra Líbano, Irán y Gaza" como justificación de la acción
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El momento, coincidiendo con los renovados choques entre Israel e Irán, subraya el papel de los hutíes como el representante más capaz y geográficamente estratégico de Irán. Están en una posición inmejorable para sembrar el caos en uno de los puntos de estrangulamiento marítimo más esenciales del mundo: el estrecho de Bab el-Mandeb .
La industria naviera entró en 2026 con un cauto optimismo. Tras meses de pausa en los ataques hutíes a buques comerciales desde finales de 2025, algunas de las mayores navieras de contenedores del mundo comenzaron a restaurar sus servicios a través del mar Rojo y el Canal de Suez. Para enero de 2026, más del 70% del tráfico de portacontenedores que se había desviado ya había vuelto a la ruta de Suez .
Pero el castillo de naipes se vino abajo a toda velocidad. El 28 de febrero de 2026, los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán provocaron el cambio de rumbo más abrupto en el transporte de contenedores desde que comenzó la crisis a finales de 2023. En cuestión de días, CMA CGM, Hapag-Lloyd y Maersk —los tres operadores más grandes del mundo— suspendieron todos los servicios con destino a Suez y volvieron a desviar sus barcos por la ruta del cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica . Una señal de los hutíes en marzo de 2026 de que volverían a atacar el tráfico marítimo disipó de inmediato cualquier esperanza residual
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La prohibición formal de este lunes es la culminación de ese giro de 180 grados. Elimina cualquier ambigüedad para las navieras que estuvieran sopesando un regreso y consolida la ruta del Cabo de Buena Esperanza como la opción por defecto en un futuro previsible.
El Canal de Suez es la ruta marítima más corta entre Asia, Europa y la costa este de Estados Unidos. Su cierre de facto al tráfico comercial rutinario desde finales de 2023 ha reconfigurado por completo las cadenas de suministro globales.
Tráfico en caída libre: A principios de enero de 2026, el tráfico de buques en el Canal de Suez seguía aproximadamente un 60% por debajo de los niveles previos a la crisis, incluso después de más de tres meses sin un ataque hutí confirmado . Niels Rasmussen, analista jefe de transporte marítimo de BIMCO, estimó que el cambio estructural en el comportamiento de las navieras era tal que la mera ausencia de violencia ya no bastaba para provocar un regreso masivo
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Costes enquistados: El desvío por el Cabo de Buena Esperanza añade entre 10 y 14 días a los viajes entre Asia y Europa, lo que absorbe capacidad de la flota, dispara los costes de combustible y mantiene elevadas las tarifas de flete. Las navieras estaban bajo una intensa presión para restablecer las rutas de Suez, recortar costes y reducir emisiones, pero las preocupaciones de seguridad han anulado sistemáticamente esos incentivos .
Sin recuperación a la vista: Los analistas habían sugerido previamente que un retorno completo a las rutas de Suez requeriría una estabilidad sostenida, condiciones de seguro aceptables y términos de fletamento predecibles. Nada de esto se da tras el anuncio del lunes . Egipto, que se enfrenta a una pérdida de ingresos mensuales estimada en 800 millones de dólares por la crisis de Suez, es una de las partes más perjudicadas
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Riesgos de contagio: Aunque la prohibición hutí apunta explícitamente a barcos vinculados con Israel, el historial del grupo desde finales de 2023 demuestra que los ataques se extienden con frecuencia. Errores de identificación, confusión en los convoyes y ataques de "solidaridad" más amplios han golpeado a buques comerciales no israelíes en numerosas ocasiones . El grupo ha lanzado más de 190 ataques con misiles y drones contra embarcaciones comerciales desde finales de 2023, convirtiendo el mar Rojo en uno de los entornos marítimos más peligrosos de la historia comercial moderna
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El estrecho de Ormuz, otro punto de estrangulamiento crítico, también ha registrado un aumento de las tensiones, lo que agrava el riesgo tanto para el transporte mundial de energía como para el de contenedores .
El anuncio de los hutíes formaliza un bloqueo que ya existía en la práctica desde que las navieras abandonaron voluntariamente el mar Rojo. Su efecto práctico es reforzar lo que el mercado ya había descontado: no habrá recuperación de la ruta de Suez en 2026, una presión continua sobre las tarifas de flete globales y una industria naviera forzada a operar rutas más largas y costosas alrededor de África. Mientras la guerra de Irán continúe y los hutíes sigan siendo un combatiente activo, el estrecho de Bab el-Mandeb seguirá siendo, a todos los efectos, una zona de guerra para la marina mercante.
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