Las imágenes se difundieron rápidamente por las redes sociales, generando una ola de indignación y exigencias de responsabilidades. La red Fare, que ejerce como socio oficial de la FIFA para el control de la discriminación en el torneo, respondió con rapidez y contundencia.
La red Fare instó a la FIFA a tomar la medida más drástica posible: retirar a Shaun Evans de sus funciones arbitrales por lo que resta de torneo. La organización declaró que Evans "no debería desempeñar ningún papel más en este Mundial", calificando el gesto como inaceptable y pidiendo a la máxima institución del fútbol mundial que actúe de inmediato .
Esta exigencia supone una presión considerable para la FIFA, un organismo que ha recibido críticas históricamente por sus respuestas inconsistentes y lentas ante incidentes relacionados con el racismo y la discriminación en el deporte.
La FIFA ha reconocido el incidente y confirmado que está revisando el asunto. Un portavoz afirmó que la organización está "solicitando aclaraciones" a Evans sobre su gesto . Sin embargo, la FIFA aún no ha anunciado si el colegiado será suspendido, apartado de su cargo o si se enfrentará a algún tipo de medida disciplinaria formal.
Varios medios también informan de que la FIFA tomó discretas medidas operativas durante la retransmisión tras advertir el gesto. Las tomas de cámara que podían mostrar la sala VAR y a Evans fueron suprimidas de la señal en directo durante el resto del partido, una decisión que algunos observadores interpretaron como un intento de contener las consecuencias en lugar de abordarlas públicamente .
Hasta el momento, Shaun Evans no ha hecho ninguna declaración pública sobre la acusación y la FIFA no ha fijado un plazo para concluir su revisión .
La señal en el centro de la controversia —un "OK" invertido donde el pulgar y el índice forman un círculo— se añadió a la base de datos de símbolos de odio de la Liga Antidifamación en 2019. La ADL señala que, aunque el gesto es ampliamente utilizado como una inocua señal de "OK" o como parte de un juego infantil, ha sido apropiado por algunos grupos de supremacía blanca y en campañas de troleo en línea para señalar "poder blanco" ("white power") .
La ADL también advierte que el contexto y la intención son fundamentales para evaluar el uso del símbolo. La posición invertida con los dedos por debajo de la cintura —tal y como aparentemente hizo Evans— ha sido ampliamente documentada como la configuración que más estrechamente se asocia al significado extremista .
El incidente sigue bajo investigación, y la FIFA se enfrenta ahora a un renovado escrutinio sobre cómo gestiona la discriminación cuando proviene de sus propios árbitros, y no solo de jugadores o aficionados.