El argumento de Zelnick no era un ataque personal, al menos no abiertamente. Era estructural: el historial de Rockstar es el producto de un entorno creativo específico, no de un puñado de individuos. El mensaje implícito era que extraer talento clave de ese entorno no garantiza resultados .
El contraste no podía ser más marcado. Mientras Rockstar Games se prepara para lanzar lo que se espera sea el producto de entretenimiento más grande de la historia, el estudio de Benzies se ha reducido a un equipo mínimo tras un debut catastrófico.
Lanzado en junio de 2025, MindsEye llegó con el peso del pedigrí de Benzies en GTA a sus espaldas, y se derrumbó bajo ese peso casi de inmediato. Este shooter de ciencia ficción en tercera persona con conducción en mundo abierto fue vapuleado por la crítica y los jugadores por igual, ganándose el título del peor juego de 2025 . En Steam, el juego acumulaba críticas "mayoritariamente negativas", y surgieron reportes de jugadores en PlayStation 5 que conseguían reembolsos con éxito a pesar de los apresurados parches correctivos
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Las consecuencias fueron rápidas y brutales. A las dos semanas del lanzamiento, Build a Rocket Boy inició un proceso formal de despido colectivo que, bajo la ley del Reino Unido, señalaba que se avecinaban más de 100 despidos . El período de consulta obligatorio de 45 días comenzó el 23 de junio de 2025, desencadenando meses de agitación
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Para julio de 2025, se reportó que el estudio había despedido a casi 300 empleados —aproximadamente el 75% de su plantilla— en una sola ronda de despidos . Una segunda oleada llegó en octubre de 2025, cuando 93 exempleados publicaron una carta abierta acusando a la directiva del estudio de "jornadas de trabajo insostenibles", mala gestión sistemática y una cultura laboral donde "los empleados eran recursos prescindibles en lugar de colegas valiosos"
. La sección de trabajadores del juego del sindicato Independent Workers of Great Britain (IWGB) apoyó la carta y posteriormente presentó múltiples acciones legales contra el estudio, alegando fallos en la consulta justa previa a los despidos, así como múltiples casos de despido improcedente
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El golpe final llegó en mayo de 2026, cuando aproximadamente 170 de los 250 empleados restantes fueron despedidos, dejando a Build a Rocket Boy con unos 80 trabajadores . Los recortes se produjeron pocos días después del lanzamiento del primer DLC del juego, Blacklisted, que a su vez recibió críticas feroces
. Múltiples desarrolladores —incluidos tres miembros del equipo de comunidad de MindsEye— anunciaron sus salidas en LinkedIn y en el servidor oficial de Discord del juego
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Benzies y el co-CEO Mark Gerhard habían culpado previamente al "sabotaje" del fracaso de MindsEye, pero la magnitud del colapso del estudio —y el coro de testimonios de empleados describiendo la mala gestión y las jornadas extenuantes— pintaron un panorama mucho más complejo .
Los comentarios de Zelnick en TD Cowen tienen un peso añadido dada la historia entre Take-Two y Benzies. El veterano productor de GTA tuvo una amarga ruptura con Rockstar en 2016, demandando a la compañía por 150 millones de dólares y alegando que fue despedido ilegalmente en 2015 . La batalla legal, llena de acusaciones cruzadas, terminó en un acuerdo confidencial en 2019
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En el momento de la salida de Benzies, Zelnick había elogiado públicamente sus contribuciones y expresado su confianza en el futuro de la franquicia, afirmando que tenía "plena confianza" en que GTA seguiría adelante sin problemas . Ahora, con MindsEye como el contraejemplo más visible, los comentarios de Zelnick se sienten menos como observaciones de la industria y más como una reivindicación retrospectiva del enfoque institucional de Rockstar.
El argumento central de Zelnick en la conferencia no fue que los ex empleados de Rockstar carezcan de talento, sino que los éxitos de la escala de GTA requieren algo más que habilidad individual. Incluso aquellos que fueron fundamentales en el proceso creativo en Rockstar North no han podido reproducir resultados de superventas fuera de ese entorno .
El mensaje resuena con una realidad más amplia de la industria: a medida que el entretenimiento madura, las barreras para crear éxitos definitorios son cada vez más altas. Zelnick lo planteó como un cambio estructural, no como una fluctuación temporal del mercado . La conclusión para la industria del videojuego es incómoda pero clara: las culturas creativas institucionales son difíciles de construir, y aún más difíciles de abandonar y replicar en otro lugar.
En medio de los comentarios sobre el fracaso, Zelnick aprovechó la conferencia TD Cowen para reforzar lo que Take-Two considera su joya de la corona. Confirmó que Grand Theft Auto VI sigue programado para su lanzamiento el 19 de noviembre de 2026, exclusivamente en PlayStation 5 y Xbox Series X|S, con una versión para PC que se espera para más adelante .
La campaña de marketing de GTA VI, uno de los despliegues más esperados en la historia del entretenimiento, comenzará este verano. Zelnick había señalado previamente que el impulso promocional no comenzaría hasta que el verano iniciara oficialmente a finales de junio. “Nunca hacemos anuncios de marketing en nuestras llamadas con analistas. Nunca, nunca, nunca”, dijo en una entrevista previa a la conferencia. “Así que en las próximas semanas no creo que sea verano todavía, pero cuando sea verano, Rockstar espera comenzar a promocionar GTA 6” .
En el momento de la conferencia TD Cowen a finales de mayo de 2026, no se había lanzado un nuevo tráiler, no se había anunciado el precio y las reservas aún no estaban disponibles, a pesar de la especulación generalizada y las filtraciones de minoristas . La aparición en la conferencia, menos de una semana después de la llamada de resultados trimestrales de Take-Two, fue vista por inversores y fans como la señal definitiva antes de que comience el diluvio de marketing
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