No es un esqueleto, sino un instante de movimiento fijado en la roca. En 2025, investigadores documentaron cerca de Marmarth, en Dakota del Norte, cuatro enormes huellas en la Formación Hell Creek y las atribuyeron a un Tyrannosaurus rex adulto. Es el primer rastro continuo conocido asociado a un ejemplar adulto de esta especie. Las pisadas tienen unos 66,5 millones de años y corresponden al final del Cretácico.
3
5
Cuatro pasos de un gigante
El rastro mide aproximadamente 7 metros y conserva cuatro huellas tridáctilas: dos del pie izquierdo y dos del derecho. Cada una tiene cerca de un metro de largo.
3
11
El equipo concluyó que el autor probable fue un T. rex adulto por el tamaño excepcional de las pisadas, la estrechez de las impresiones de los dedos, la antigüedad y la ubicación del yacimiento, así como por la presencia de fósiles de tiranosáuridos en la zona. Aun así, las huellas aportan menos información anatómica que los huesos: se trata de una identificación bien fundamentada, no de una certeza absoluta.
4
5
Por qué este hallazgo es tan valioso
Ya se habían encontrado huellas aisladas de dinosaurios, pero una sucesión de pasos conserva algo distinto: permite examinar la zancada y la dirección que seguía un mismo animal. El estudio fue publicado en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology.
3
5
Por ello, el rastro de Dakota del Norte constituye un registro de comportamiento muy poco habitual en un tiranosaurio completamente desarrollado. En lugar de deducir su locomoción solo a partir de los huesos de las patas, los investigadores pueden analizar cómo se desplazó este individuo sobre una antigua superficie fangosa.
5
19
Un T. rex que caminaba, no que corría
La distancia entre las huellas señala una zancada de unos 4 metros. A partir de esa medida, los científicos estimaron una velocidad aproximada de entre 3,5 y 4,5 millas por hora, equivalentes a unos 5,6 a 7,2 km/h: el ritmo de una caminata humana ligera.
16
La estimación no determina cuál era la velocidad máxima de la especie. Describe el paso que deja ver este corto tramo de huellas y está condicionada por la erosión de las pisadas, que dificulta una medición exacta. La evidencia disponible es compatible con un T. rex adulto caminando, no corriendo, cuando atravesó ese terreno.
1
16
Descubrimiento y análisis en 3D
Kent Hups, profesor de la Northglenn High School y voluntario del Denver Museum of Nature & Science, localizó el yacimiento en 2025 mientras colaboraba en una excavación cerca de Marmarth. El lugar se encuentra en terrenos federales administrados por el Servicio Forestal de Estados Unidos.
2
20
La investigación reunió a especialistas del Denver Museum of Nature & Science y de la Liverpool John Moores University, en Inglaterra. Para registrar la roca que contiene las huellas y analizarlas, el equipo empleó escaneado de superficie en 3D de alta resolución.
3
13
Una extracción compleja
Las informaciones publicadas indicaban que se preveía recuperar tres de las cuatro huellas mediante helicóptero para trasladarlas al Denver Museum of Nature & Science.
25
La operación plantea desafíos tanto logísticos como científicos. El entorno remoto de badlands —un paisaje árido y erosionado— dificulta el transporte convencional. Además, el rastro está preservado en tres dimensiones y en una estructura de roca sobre roca, no como una simple impresión en sedimento blando; por eso resulta más difícil de extraer que un hueso fósil.
26
La información disponible no confirma que la recuperación se haya completado ni establece una fecha definitiva para una exhibición pública. Lo que sí está claro es el valor del hallazgo: cuatro pasos que ofrecen una mirada directa y excepcional a un gran depredador atravesando el paisaje del Cretácico final.
3
5