Esta inyección de capital reduce la necesidad inmediata de recurrir a una OPV para mantener las operaciones. OpenAI puede esperar a contar con un crecimiento de ingresos más sólido, una visión más clara de sus costes de computación o un entorno bursátil más favorable.
Esperar no elimina la presión para demostrar resultados, pero sí ofrece a la dirección más margen para decidir cuándo transformar una valoración privada en una cotización pública. En otras palabras, la empresa no tiene que salir al mercado únicamente porque necesite liquidez a corto plazo.
Anthropic presentó confidencialmente el 1 de junio una solicitud para una OPV en Estados Unidos, adelantando a OpenAI en el proceso formal. El 19 de agosto, una medida de un mercado de predicción citada por TIME situó en el 92,5% la probabilidad implícita de que Anthropic confirmara una OPV antes del 1 de noviembre de 2026. Estas cotizaciones reflejan expectativas de los participantes, no un resultado garantizado.
Según los informes, Friar pidió a los empleados que no se preocuparan si Anthropic llegaba primero a bolsa. La distinción importa: ser la primera compañía en cotizar puede generar publicidad y ofrecer una referencia de mercado, pero no determina por sí solo cuál tendrá el negocio más sólido a largo plazo.
Las dos empresas afrontan además preguntas comerciales distintas. Claude, el asistente de Anthropic, ha ganado terreno entre clientes empresariales. Un informe que citó el índice de inteligencia artificial de Ramp indicó que la adopción empresarial de Claude en Estados Unidos alcanzó el 34,4% en abril, frente al 32,3% de ChatGPT.
OpenAI, por su parte, debe demostrar que el enorme alcance de ChatGPT puede convertirse en ingresos duraderos procedentes de suscripciones, uso de su API y contratos con empresas. Se trata de diferencias estratégicas, no de un veredicto definitivo sobre cuál de las dos compañías terminará imponiéndose.
El camino de OpenAI hacia una OPV es más complejo que el de una startup convencional. La organización nació como una entidad sin ánimo de lucro en 2015 y creó en 2019 una filial con beneficios limitados para atraer inversión sin abandonar su estructura orientada a una misión.
Más adelante, OpenAI indicó que su empresa operativa se convertiría en una corporación de beneficio público, mientras la entidad sin ánimo de lucro conservaría el control. Reuters había informado previamente sobre una posible reestructuración destinada a hacer el negocio más atractivo para los inversores, pero el diseño corporativo sigue siendo uno de los asuntos centrales para el futuro de la compañía.
Antes de una oferta pública, los inversores necesitarían una explicación clara de varios elementos:
No es un detalle técnico menor. La gobernanza determina quién puede tomar las decisiones importantes y cómo podrán los accionistas públicos evaluar la actuación de la dirección.
Friar aporta experiencia directa en mercados públicos. La biografía publicada por la Universidad de Oxford la identifica como directora financiera de OpenAI y señala que anteriormente fue consejera delegada de Nextdoor y directora financiera de Square. Bajo su liderazgo, Square salió a bolsa en 2015.
La información biográfica pública sitúa su incorporación a OpenAI en junio de 2024, no en 2023, como se ha afirmado en algunos resúmenes del debate sobre la OPV. Su trayectoria es relevante para preparar informes financieros, comunicarse con inversores y afrontar el escrutinio propio de una empresa cotizada, pero no garantiza una fecha concreta ni una valoración determinada.
La cuestión central será si OpenAI puede demostrar que su escala es económicamente sostenible. Los inversores públicos probablemente prestarán especial atención a:
La competencia con Anthropic puede decidir quién llega primero a Wall Street, pero no resolverá por sí sola la tesis de inversión. La ronda privada de 122.000 millones de dólares da a OpenAI la opción de esperar hasta presentar una historia operativa más convincente.
Por eso, el calendario anunciado por Friar debe interpretarse como una hoja de ruta condicional: 2027 es el horizonte declarado, un debut anterior sigue siendo posible y la calidad del negocio será más importante que ganar la carrera del calendario.