Para los estudios, esta capa permitiría gestionar intercambios de valor sin enviar a los jugadores a mercados informales o servicios externos. También puede mantener más estrechamente vinculadas al juego las operaciones de compraventa entre usuarios y las relaciones económicas con los creadores.
Embedded Payouts permite pagar desde el propio juego a jugadores, creadores de contenido y competidores de esports. ZBD afirma que los fondos pueden enviarse a cuentas bancarias, Cash App, tarjetas regalo y destinos de abono directo a tarjeta, mientras la plataforma gestiona el proceso desde la verificación de identidad hasta el pago.
1047 Games, desarrolladora de Splitgate y Empulse, ya utiliza este producto para una función de referidos con dinero real que recompensa el crecimiento impulsado por la comunidad.
Embedded Rewards permite asociar valor monetario real a acciones dentro del juego, hitos de progresión y eventos de operaciones en vivo. La propuesta busca que las recompensas sean nativas del título, sin obligar al jugador a abrir una aplicación independiente o una experiencia web externa.
ZBD presenta esta herramienta como una vía para mejorar la retención y el valor de vida del jugador, con controles de cumplimiento normativo y prevención del fraude integrados en la infraestructura. Joygame, una editora multiplataforma, ya ha incorporado Embedded Rewards, mientras que Turborilla trabaja con ZBD en mecánicas de fidelización que entregan valor real por iniciar sesión a diario.
La compañía también había colaborado con TapNation en la integración de recompensas con dinero real en Idle Bank. Los materiales de casos de estudio de ZBD señalan una mayor retención y un aumento del ingreso medio por usuario activo diario tras la integración; no obstante, esos resultados proceden del propio caso de estudio de ZBD y no de una investigación independiente.
Branded Debit Cards son tarjetas de débito configurables y de marca blanca que vinculan las compras del mundo real con beneficios dentro del juego. Por ejemplo, un estudio podría recompensar compras de supermercado o combustible con moneda virtual, descuentos en suscripciones u otros incentivos de fidelización.
ZBD afirma que gestiona la infraestructura de las tarjetas, la conversión a moneda virtual y la capa de cumplimiento normativo. La idea es crear un ciclo de fidelización que vaya más allá del videojuego: el gasto diario puede generar beneficios que animen al jugador a volver al título.
ZBD define su plataforma como un sistema financiero de doble sentido que cubre tres etapas:
Entre las opciones de pago indicadas por ZBD figuran las cuentas bancarias, Cash App, las tarjetas regalo y los abonos directos a tarjeta. La empresa también asegura que su infraestructura admite pagos de cantidades muy pequeñas, incluso inferiores a un centavo, junto con controles de cumplimiento y prevención del fraude.
El modelo va más allá de una economía convencional basada únicamente en moneda virtual. Ofrece a las editoras infraestructura para organizar relaciones financieras entre jugadores, creadores, competidores y programas de fidelización. Los mecanismos concretos, los requisitos de elegibilidad y las regiones compatibles dependerán de la implementación de cada estudio y de las normas aplicables.
La plataforma está diseñada para juegos de PC, consola y multiplataforma, sobre la base de la tecnología de pagos y recompensas que ZBD había desarrollado en el sector móvil.
Entre los primeros socios mencionados por la empresa se encuentran:
En conjunto, estos casos muestran que ZBD está intentando cubrir varias necesidades del negocio del videojuego: captar usuarios mediante referidos, retenerlos con recompensas, extender la fidelización fuera del título y pagar por el valor creado por jugadores o creadores.
ZBD afirma haber captado 90 millones de dólares de inversores como RAINE, Square Enix y Lakestar. La cifra incluye una ronda Serie C de 40 millones de dólares, anunciada en enero de 2026 y respaldada por Blockstream Capital Partners. Según la empresa, esa financiación ayudará a ampliar su infraestructura integral de pagos para videojuegos.
La compañía también asegura que cuenta con licencia en la mayoría de los estados de Estados Unidos y en todo el Espacio Económico Europeo. ZBD describe el lanzamiento como el resultado de un proyecto de siete años, iniciado en 2019, para desarrollar la tecnología y obtener las licencias necesarias para operar con actividades financieras reguladas.
Estas licencias y medidas de cumplimiento son una parte central de la propuesta. Las recompensas con dinero real, los mercados entre usuarios y los retiros plantean obligaciones adicionales frente a una economía virtual convencional. Por eso, los estudios interesados todavía tendrán que verificar la cobertura regulatoria exacta y sus propias responsabilidades en cada implementación.
El lanzamiento refleja un cambio de enfoque: los pagos dejan de ser únicamente una función de compra y pasan a formar parte de la economía permanente del videojuego. Los estudios pueden contratar cada producto por separado, pero la apuesta principal de ZBD es una capa financiera integrada que conecte depósitos, recompensas, transacciones, valor para creadores y retiros.
Para las editoras, esto podría abrir nuevas formas de diseñar retención y fidelización. Para jugadores y creadores, puede reducir la distancia entre generar valor dentro de un juego y recibirlo fuera de él. La gran incógnita será hasta qué punto adoptan estas herramientas los estudios y cómo equilibra cada título los incentivos monetarios, el cumplimiento normativo, la prevención del fraude y la sostenibilidad de su economía interna.