Estos elementos son importantes porque un agente no es una aplicación estática. Puede ejecutarse de manera persistente, utilizar herramientas, conservar información y conectarse con sistemas externos. Por eso, la infraestructura que lo rodea forma parte tanto de la experiencia del producto como de su superficie de riesgo.
Cloudways apunta a desarrolladores, ingenieros, agencias y empresas, incluidos los clientes que ya utilizan la plataforma para alojar aplicaciones, tiendas en línea o proyectos de agencias. El usuario objetivo no tiene por qué ser incapaz de instalar OpenClaw o Hermes manualmente; puede, sencillamente, no querer asumir el trabajo operativo recurrente necesario para mantener un agente disponible y actualizado.
El lanzamiento apuesta así por cerrar la brecha entre el prototipo y la producción. Un equipo puede experimentar con un agente de código abierto por su cuenta y recurrir después a una infraestructura gestionada cuando ese experimento tenga que convertirse en un servicio fiable o en un flujo de trabajo interno.
Cloudways afirmó que sus dos agentes de lanzamiento reunían más de 614.000 estrellas en GitHub: aproximadamente 386.000 para OpenClaw y 228.000 para Hermes. Las estrellas reflejan visibilidad e interés de la comunidad, pero son indicadores que cambian con el tiempo y no demuestran por sí solas que un proyecto sea seguro, fiable o esté listo para producción.
Hermes Agent fue lanzado por Nous Research el 25 de febrero de 2026. El proyecto se presenta como un agente de código abierto con capacidad de mejora autónoma y un ciclo de aprendizaje integrado. Entre sus funciones se incluyen crear habilidades a partir de la experiencia, perfeccionarlas durante el uso, conservar conocimiento y buscar en conversaciones anteriores.
La rápida adopción de OpenClaw, por su parte, ha estado acompañada de un debate documentado sobre seguridad. Distintos informes describieron tokens de API expuestos, vulnerabilidades de ejecución remota de código y habilidades comunitarias maliciosas. Más tarde, el proyecto pasó a estar bajo la OpenClaw Foundation, una organización estadounidense sin ánimo de lucro 501(c)(3). La fundación afirma que OpenAI respalda el trabajo de inferencia y seguridad mediante Codex Security y Claw Labs, mientras que NVIDIA presentó NemoClaw, basado en el runtime seguro OpenShell y en modelos abiertos Nemotron.
Ese historial ayuda a entender por qué Cloudways subraya el aislamiento y las actualizaciones validadas. Estos controles pueden reducir la fricción relacionada con la infraestructura y el ciclo de vida, pero no significan que el agente, sus herramientas, modelos, extensiones o permisos sean automáticamente seguros.
Suhaib Zaheer, vicepresidente sénior y director general de Cloudways, presentó el lanzamiento como parte de un esfuerzo más amplio para hacer que la infraestructura de IA sea más sencilla y accesible. El objetivo declarado de la compañía es que ejecutar un agente se parezca más a desplegar cualquier otra carga de trabajo gestionada que a construir y mantener una infraestructura completa desde cero.
Cloudways también ha dicho que planea añadir más agentes de código abierto y nuevas capacidades con el tiempo. Por ello, el catálogo inicial es tan relevante como el modelo de alojamiento: la empresa está probando si los usuarios quieren una puerta de entrada gestionada a agentes de código abierto populares, en lugar de recurrir únicamente a asistentes propietarios.
Cloudways se sitúa entre dos enfoques ya conocidos:
Gemini Spark de Google ilustra el segundo modelo. La documentación de Google indica que Spark no está disponible en el Espacio Económico Europeo, Nigeria, Suiza ni Reino Unido, y que actualmente requiere una cuenta personal de Google, no una cuenta profesional o educativa.
La propuesta de Cloudways es distinta: el usuario mantiene el acceso a agentes de código abierto y delega gran parte del ciclo de alojamiento y mantenimiento. El valor práctico está en la comodidad operativa, no en afirmar que OpenClaw o Hermes se vuelven automáticamente aptos para entornos empresariales.
Antes de acercar cualquiera de estos agentes a sistemas sensibles, los equipos todavía deben evaluar los permisos, el acceso a los datos, las extensiones, los proveedores de modelos, las políticas de actualización y sus propios requisitos de seguridad.