Los resultados de BYD en el primer semestre de 2026 cuentan una historia a dos velocidades. En China, la demanda se debilitó y la guerra de precios de los vehículos eléctricos se intensificó. En el exterior, las entregas crecieron con fuerza y ayudaron a mejorar el margen bruto del grupo. Pero el balance general sigue siendo negativo: las exportaciones están amortiguando la debilidad doméstica, no eliminándola.
1
2
Las cifras principales siguen apuntando a la presión
En los seis meses terminados en junio, BYD registró ingresos de 344.820 millones de yuanes, un 7,1% menos que un año antes. El beneficio neto atribuible a los accionistas cayó alrededor de un 20,5%, hasta 12.330 millones de yuanes, mientras que el beneficio por acción fue de 1,35 yuanes.
1
2
4
La caída estuvo vinculada principalmente a la debilidad del negocio de vehículos de nueva energía y a los efectos cambiarios derivados de la expansión internacional de la compañía. Además, varios informes señalaron restricciones de suministro que afectaron la capacidad de producción de la segunda generación de la batería Blade, lo que limitó la fabricación de algunos modelos de mayor valor.
1
5
13
El dato clave es que crecimiento en volumen y recuperación financiera no son lo mismo. BYD está vendiendo muchos más vehículos fuera de China, pero los ingresos y el beneficio del grupo todavía se contrajeron durante la primera mitad del año.
El segundo trimestre dio una señal de mejora, aunque no de recuperación completa
El segundo trimestre fue más alentador que el resultado acumulado del semestre. El beneficio neto aumentó un 29,8% interanual, hasta 8.200 millones de yuanes, en lo que supuso el primer crecimiento trimestral del beneficio en más de un año. El avance de las exportaciones y unos márgenes internacionales más sólidos contribuyeron a ese repunte.
1
14
Aun así, la cifra quedó muy lejos del crecimiento aproximado del 48% que esperaban los analistas. Los ingresos trimestrales también disminuyeron alrededor de un 3,2%, una señal de que la rentabilidad comenzaba a estabilizarse sin que la demanda ni el valor de las ventas se hubieran recuperado por completo.
1
13
La diferencia es importante: el segundo trimestre demuestra que BYD puede compensar parte de la presión interna con su negocio internacional, pero todavía no confirma que los problemas del mercado chino estén resueltos.
China siguió siendo el principal lastre
El mercado local se enfrentó a una demanda más débil y a fuertes descuentos de competidores como Geely y Xiaomi. Según Reuters, las ventas domésticas de BYD cayeron un 35% en los primeros siete meses de 2026, mientras que las ventas internacionales aumentaron un 79% durante el mismo periodo.
2
43
La competencia es especialmente dura en los segmentos de mayor volumen de China. Los descuentos medios de los vehículos BYD alcanzaron en marzo un récord reportado del 10%, mientras que los rivales también ampliaron sus rebajas.
40
41
Esta dinámica puede deteriorar los beneficios incluso cuando un fabricante mantiene una gran escala. Los precios más bajos reducen los ingresos por vehículo y un mercado saturado obliga a gastar más en promociones, tecnología y capacidad productiva. La evidencia disponible confirma la intensidad de la competencia y de los descuentos, pero no permite cuantificar con precisión las medidas de reducción de costes ni el impacto financiero de cada rival.
En otras palabras, el mercado chino atraviesa una fase de eliminación: las marcas compiten por sobrevivir y conservar cuota mientras intentan reducir costes y sostener el volumen. Para BYD, el problema es especialmente relevante porque una parte importante de su negocio doméstico se concentra en segmentos donde la presión sobre los precios es más intensa.
El exterior se convirtió en el contrapeso decisivo
BYD exportó aproximadamente 792.000 vehículos durante el primer semestre, un 68% más que un año antes. Esa cifra representó cerca del 44% de sus ventas totales de vehículos.
1
3
7
La composición geográfica del negocio también cambió de forma significativa. Los ingresos internacionales alcanzaron unos 181.270 millones de yuanes, equivalentes al 52,6% de los ingresos del grupo. Según los informes sobre los resultados semestrales, fue la primera vez que el negocio exterior superó al doméstico en facturación.
9
10
La mayor presencia internacional estuvo asociada a una mejora de la rentabilidad del grupo. El margen bruto subió al 18,85%, frente al 18,01% del año anterior, aunque el beneficio bruto descendió un 2,81%, hasta aproximadamente 64.990 millones de yuanes.
14
37
Esto sugiere que la expansión internacional está aportando algo más que unidades adicionales. BYD está diversificando sus ingresos y vendiendo en mercados donde su combinación de productos puede sostener márgenes superiores a los de la competencia basada en descuentos en China. Es una mejora estructural, pero no debe confundirse con una recuperación total de los beneficios.
Europa será una prueba estratégica
La evolución de BYD en Europa ofrece una de las señales más claras de su impulso internacional. La marca representó el 2,2% de las matriculaciones de vehículos en la Unión Europea, el Reino Unido y la Asociación Europea de Libre Comercio entre enero y abril de 2026, según datos difundidos a partir de las cifras de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles.
46
Otros datos situaron la cuota de BYD en Europa en el 2,4% durante el primer semestre, frente al 1,0% del mismo periodo del año anterior, aunque las cifras no utilizan exactamente el mismo periodo ni la misma metodología.
50 La tendencia general sí coincide: los fabricantes chinos están ganando cuota a medida que crece la demanda europea de vehículos electrificados.
44
47
BYD también está ajustando su huella productiva para respaldar esa expansión. La compañía afirmó que el ensamblaje en su planta de Hungría comenzaría previsiblemente en el cuarto trimestre de 2026. Al mismo tiempo, puso en pausa el proyecto de una planta en Turquía para concentrarse en Europa y estudió hacerse cargo de una fábrica ya existente en el sur del continente, con España entre los países considerados para una segunda instalación.
17
18
La producción local podría ayudar a BYD a gestionar mejor la logística, el acceso al mercado y las exigencias regionales de suministro. Pero la fecha de Hungría sigue siendo un hito futuro, no una fuente de beneficios para el primer semestre. La compañía todavía tendrá que transformar el crecimiento de las matriculaciones y las exportaciones en ventas locales duraderas, una red de servicio sólida y una producción rentable.
¿Pueden las exportaciones compensar la guerra de precios china?
La respuesta que dejan los resultados del primer semestre es: solo parcialmente.
El negocio internacional mejoró la mezcla de ventas, ayudó a elevar el margen bruto y permitió que BYD volviera a registrar crecimiento trimestral del beneficio en el segundo trimestre. Europa, Brasil y el Reino Unido ofrecen vías relevantes para seguir creciendo.
1
2
43
Pero el resultado total funciona también como una advertencia. Los ingresos cayeron un 7,1%, el beneficio neto disminuyó aproximadamente un 21% y las ventas de vehículos descendieron un 15,7%, hasta 1,8085 millones de unidades, en la primera mitad del año.
8
12 Las pérdidas por tipo de cambio, los descuentos en China y las restricciones de suministro de la segunda generación de la batería Blade redujeron el efecto positivo del crecimiento exterior.
1
5
13
Por eso, la pregunta para el resto de 2026 no es si BYD puede exportar más coches. Los datos indican que sí. La verdadera prueba será si puede mantener el crecimiento internacional, desarrollar producción local y conservar su ventaja de margen más rápido de lo que la competencia en China erosiona su rentabilidad.
Por ahora, BYD no parece una empresa que haya dejado atrás sus problemas domésticos, sino una compañía que ha encontrado un segundo motor de crecimiento muy potente. Ese motor avanza con rapidez, pero todavía no es lo bastante grande ni resistente como para sostener por sí solo todo el negocio.