Brooks señala tres razones estructurales por las que los rendimientos a largo plazo están subiendo a nivel global, las cuales, según él, son independientes del patrón cíclico normal de las tasas de interés :
Los países de todo el mundo incurrieron en déficits enormes durante la pandemia, y las consecuencias adversas ahora se están manifestando con rezago. El rendimiento forward 10y10y de EE. UU. — una medida de dónde espera el mercado que estén los rendimientos a 10 años dentro de una década — alcanzó recientemente su nivel más alto en 20 años. Brooks enfatiza que esto es un fenómeno global, no solo estadounidense .
Desde la pandemia, muchos países han registrado déficits inusualmente amplios para un período sin crisis. En el año hasta el primer trimestre de 2026, la emisión de deuda de EE. UU. ascendió a aproximadamente el 7% del PIB a pesar de una economía relativamente saludable. Este "desanclaje" abarca tanto administraciones republicanas como demócratas y es visible a nivel mundial — en Canadá, la eurozona y el Reino Unido, entre otros .
El mayor riesgo geopolítico implica un gasto en defensa más elevado de lo anticipado hace una década. Crisis como la guerra de Rusia en Ucrania tensionan las finanzas públicas en todas partes, pero afectan de manera desproporcionada a países que antes tenían poca deuda. Alemania, por ejemplo, está efectivamente "pagando la cuenta" de Italia y España, y la deuda alemana ya no cotiza como un valor refugio. Al haber menos refugios seguros, los rendimientos suben aún más .
Estas tres fuerzas se combinan para generar una cascada de efectos de mercado que Brooks considera evidencia de que la crisis ya está en marcha :
Rendimientos forward récord — El rendimiento forward 10y10y de EE. UU. subió a su nivel más alto en 20 años. Una presión alcista similar sobre los rendimientos forward a largo plazo es visible en todas las economías del G10. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años se sitúa por encima del 5,2%, el más alto desde 2007, mientras la Fed mantiene las tasas de política entre 3,5% y 3,75% .
Rendimientos del Tesoro de EE. UU. por encima del 4,6% — Los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo han subido con fuerza incluso mientras la Fed ha reanudado el recorte de tasas a corto plazo, un desacoplamiento que Brooks califica de "sumamente alarmante" .
El 'comercio de degradación' (debasement trade) impulsa el oro — El oro ha subido casi un 10% desde la reunión de la Fed del 29 de julio de 2026. Brooks sostiene que esto se debe a que los mercados ven "las señales en la pared" en la política fiscal y crecen las preocupaciones de que la Fed esté sujeta a una "captura fiscal" .
Presión sobre los bancos centrales para limitar los rendimientos — Brooks espera que la presión sobre los bancos centrales para que intervengan en los mercados de bonos solo aumente, lo que a su vez incrementa los temores sobre la captura fiscal de la política monetaria, empujando aún más al alza los refugios seguros como el oro, el franco suizo y la corona sueca .
El análisis de Brooks sugiere que la relación tradicional entre los recortes de tasas a corto plazo y la caída de los rendimientos a largo plazo se ha roto. Incluso cuando la Reserva Federal ha reanudado su ciclo de flexibilización, las tasas a largo plazo han seguido subiendo — una dinámica que él ha estado señalando durante meses en una serie de publicaciones . La principal preocupación es que si los mercados pierden la confianza en la capacidad de los gobiernos para estabilizar la deuda, los costos de endeudamiento podrían dispararse, desencadenando potencialmente una crisis de deuda soberana en las economías desarrolladas.
Para los inversores, la conclusión clave es observar las medidas de rendimiento forward — como el 10y10y — en lugar de solo el rendimiento spot a 10 años, porque los recortes de tasas a corto plazo pueden enmascarar temporalmente el deterioro estructural en el extremo largo de la curva .