Tras conocerse la noticia de su muerte, Netanyahu declaró que Israel está “muy cerca” de cumplir uno de los objetivos centrales de la guerra: eliminar a los responsables de planificar los ataques del 7 de octubre.
El ejército israelí señaló que se trató de un ataque selectivo dirigido contra la cúpula de Hamás en Gaza.
Hamás confirmó que Izz al‑Din al‑Haddad, comandante en jefe de las Brigadas al‑Qassam, murió en el ataque aéreo israelí.
Según reportes desde Gaza, varias mezquitas anunciaron su fallecimiento y cientos de palestinos participaron posteriormente en las ceremonias fúnebres.
Al‑Haddad había ascendido hasta convertirse en una de las figuras más importantes de Hamás en Gaza después de que operaciones israelíes anteriores eliminaran a otros dirigentes del grupo.
Aunque Israel centró su comunicado en la eliminación del comandante de Hamás, fuentes médicas locales informaron de más víctimas tras el bombardeo.
Según autoridades médicas y equipos de emergencia en Gaza:
Las cifras exactas de víctimas varían entre distintos informes, y en los primeros momentos no estaba claro si al‑Haddad había muerto o había resultado herido.
La muerte de al‑Haddad representa uno de los golpes más importantes contra el liderazgo de Hamás desde que se estableció un marco de alto el fuego a finales de 2025.
También coincide con otros acontecimientos clave en el conflicto.
Netanyahu afirmó recientemente que las fuerzas israelíes controlan ahora alrededor del 60% de la Franja de Gaza, frente a aproximadamente la mitad del territorio anteriormente durante la guerra.
Según el primer ministro, la expansión forma parte de una estrategia para aumentar la presión militar sobre Hamás mientras se desmantela su infraestructura.
Las autoridades israelíes han vinculado repetidamente la presión militar —incluyendo ataques selectivos y control territorial— con los esfuerzos para lograr la liberación de rehenes que aún se cree están retenidos en Gaza.
La muerte de un comandante de alto nivel implicado en operaciones militares podría influir tanto en la dinámica del conflicto sobre el terreno como en las negociaciones políticas sobre rehenes y condiciones de alto el fuego.
Los asesinatos selectivos de altos dirigentes de Hamás se han convertido en un elemento central de la estrategia militar israelí desde los ataques del 7 de octubre. Funcionarios israelíes sostienen que estas operaciones debilitan la capacidad del grupo para coordinar acciones militares y envían una señal de que quienes planificaron el ataque serán perseguidos.
Al mismo tiempo, el bombardeo ilustra las tensiones dentro del actual alto el fuego: continúan los ataques, la expansión territorial y las operaciones contra líderes de Hamás mientras los esfuerzos diplomáticos buscan estabilizar la situación y lograr la liberación de rehenes.
La muerte de uno de los comandantes más importantes de Hamás podría tener un impacto inmediato en el terreno. Sin embargo, muchos analistas señalan que la eliminación de líderes rara vez pone fin por sí sola a movimientos insurgentes, por lo que el rumbo del conflicto en Gaza sigue siendo incierto.
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