Los organismos reguladores de Suecia y Países Bajos fueron los destinatarios de los datos ahora cuestionados. Las cifras formaban parte de la solicitud formal de Tesla para que el FSD (Supervised) fuera aprobado para su uso en vías públicas en toda Europa, un proceso que comenzó cuando la empresa se dirigió a la autoridad de tráfico neerlandesa, la RDW, a finales de 2024 .
La respuesta de los reguladores europeos ha sido inusualmente directa. Los correos electrónicos internos obtenidos por Reuters de varias autoridades nacionales de vehículos revelan un escepticismo significativo y constante hacia el FSD .
El regulador neerlandés RDW —a pesar de ser el primero en conceder la aprobación nacional— se ha esforzado en subrayar que el FSD sigue siendo un sistema de asistencia a la conducción. Los términos de su aprobación exigen que el conductor permanezca completamente alerta y listo para tomar el control en cualquier momento, prohibiendo explícitamente el uso del teléfono móvil o la lectura mientras el sistema está activo .
Los expertos independientes fueron más contundentes. Los datos que Tesla presentó a Suecia y Países Bajos “podrían constituir publicidad engañosa”, según los investigadores en seguridad vial citados por Reuters .
A mediados de junio de 2026, cuatro Estados miembros de la UE han concedido la aprobación nacional para el sistema Full Self-Driving (Supervised) de Tesla en vías públicas :
Se informa que un quinto país, Bélgica, aprobó el FSD el 10 de junio de 2026, lo que eleva el total a cinco de los 27 Estados miembros de la UE, que representan aproximadamente el 8.9% de la población del bloque .
Una lista mucho más larga de países tiene el FSD pendiente de aprobación regulatoria. El Vicepresidente de IA de Tesla ha confirmado que al menos 12 países están esperando el visto bueno, incluyendo Alemania, Francia, Italia, España, Portugal, Irlanda, Luxemburgo, Noruega, Suecia y el Reino Unido .
Incluso con varias aprobaciones nacionales en la mano, el camino de Tesla hacia una autorización a nivel continental está lejos de ser sencillo. Varios obstáculos estructurales y políticos se interponen en el camino.
El desajuste con la normativa ONU R-171. La vía europea de Tesla depende del cumplimiento del Reglamento nº 171 de la ONU, una norma técnica redactada originalmente para sistemas de asistencia a la conducción más predecibles y limitados. La combinación de comportamientos que Tesla quiere que realice el FSD (Supervised) —como los cambios de carril iniciados por el sistema sin manos en el volante— no encaja limpiamente en el reglamento existente . La empresa necesita exenciones a través de las cláusulas del Artículo 39 para comportamientos que aún no están regulados o están estrictamente restringidos en Europa, lo que otorga a los reguladores nacionales un importante papel de control de acceso
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El reconocimiento país por país es lento. Cada nación de la UE debe reconocer individualmente la homologación neerlandesa o conceder su propia exención. Aunque la expectativa inicial era que mercados importantes como Alemania y Francia actuaran en un plazo de 4 a 8 semanas tras el visto bueno neerlandés, a mediados de junio no lo han hecho .
El voto del CTMV es el verdadero premio, y no tiene fecha. Para una aprobación vinculante en toda la UE, el asunto debe someterse a votación formal ante el Comité Técnico de Vehículos de Motor (CTMV). Países Bajos ya ha presentado sus datos de pruebas al comité , pero no se ha fijado una fecha para la votación, y los apetitos políticos entre los Estados miembros están visiblemente divididos
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Escepticismo sostenido de los reguladores. Los correos electrónicos internos obtenidos por Reuters no provienen de una sola autoridad escéptica, sino de varias, incluyendo organismos de Suecia y Finlandia . Las preocupaciones sobre el exceso de velocidad, las carreteras heladas y la atención del conductor no son cosméticas; van al núcleo de si el sistema puede operar de forma segura en los entornos de conducción tan variados de Europa.
Riesgo en el calendario. Tesla se ha fijado públicamente el objetivo de un despliegue en toda la UE en el segundo o tercer trimestre de 2026 , pero ese calendario parece ahora optimista. La fricción regulatoria, la falta de acción de los pesos pesados continentales como Alemania y Francia, y la ausencia de una votación programada en el CTMV sugieren que el proceso se alargará más allá de la ventana temporal planteada por la compañía.
La historia del FSD europeo de Tesla a mediados de 2026 es una de victorias nacionales incrementales y duramente conseguidas, en un contexto de dudas basadas en datos y cautela institucional. Cuatro países pequeños o medianos de la UE han dicho que sí; los mayores mercados automovilísticos del continente no lo han hecho. La investigación de Reuters ha dado a los reguladores razones documentadas y específicas para ralentizar sus decisiones, y el fragmentado proceso de aprobación nacional significa que Tesla no puede simplemente declarar un lanzamiento europeo por decreto.
El próximo punto de inflexión será probablemente la sesión WP.29 del Foro Mundial de la CEPE (ONU) a finales de junio de 2026, donde está prevista la adopción de un proyecto de reglamento técnico mundial sobre conducción automatizada . Si se aprueba, podría eventualmente simplificar el camino de aprobación de Tesla, pero incluso los observadores más optimistas reconocen que el despliegue a corto plazo sigue dependiendo de ganarse a las autoridades nacionales que permanecen indecisas.