Este artículo desglosa lo que sucedió, quiénes se vieron afectados, qué medidas de emergencia tuvieron que tomar los operadores y el panorama de seguridad más amplio durante esa semana tumultuosa.
El fallo explotado en BTCPay Server fue un error lógico en la capa de autenticación de la API Greenfield, la interfaz utilizada por integradores externos, sistemas automatizados y servicios de cartera . Crucialmente, permitía que un atacante remoto no autenticado extrajera los archivos de credenciales .macaroon de LND, los tokens de acceso que rigen los permisos en los nodos de la Red Lightning .
Una vez que los atacantes obtenían las credenciales macaroon, podían tomar el control total del nodo LND conectado y vaciar los saldos de sus canales . La vulnerabilidad fue descubierta y reportada de manera responsable por el Bitcoin Red Team .
Aclaración importante: Esto fue un fallo a nivel de software/aplicación. El protocolo subyacente de Bitcoin no se vio comprometido . El ataque se dirigió a la lógica de autenticación del procesador de pagos autoalojado, no a la cadena de bloques de Bitcoin ni al protocolo de la Red Lightning en sí.
La vulnerabilidad afectó específicamente a configuraciones que usaban LND (Lightning Network Daemon), el software más utilizado para operar un nodo Lightning .
Varias organizaciones conocidas de Bitcoin que ejecutaban BTCPay confirmaron que sus nodos Lightning habían sido drenados. Foundation, un fabricante de carteras hardware, y Citadel21, una publicación sobre Bitcoin, se encuentran entre las víctimas confirmadas .
BTCPay Server y su mantenedor principal Nicolas Dorier emitieron un aviso urgente con dos imperativos :
Además, se informó a los operadores que también debían revocar y regenerar todas las credenciales macaroon de LND, porque la aplicación del parche solo detenía el robo nuevo de credenciales. Las credenciales ya robadas durante la ventana de explotación seguían siendo válidas y podían seguir utilizándose para drenar fondos . El proyecto también recomendó actualizar NBXplorer, el backend de seguimiento de carteras de BTCPay, a la versión 2.6.10 .
El exploit de BTCPay fue la segunda gran brecha en la infraestructura de Bitcoin en aproximadamente diez días. Ambos ocurrieron a finales de julio y principios de agosto de 2026, creando lo que algunos medios llamaron la "semana de los exploits" de Bitcoin .
Una vulnerabilidad crítica en la versión 4.0.0 del firmware de Coldcard, presente desde marzo de 2021, provocó que el dispositivo omitiera su chip de aleatoriedad hardware dedicado durante la generación de claves, utilizando en su lugar un sustituto de software predecible . Esto hacía que las frases semilla (seed phrases) pudieran ser enumeradas por los atacantes.
Los atacantes explotaron esto para robar más de $116 millones en Bitcoin de más de 5,200 direcciones en cuatro oleadas de robos que comenzaron el 30 de julio . Galaxy Research rastreó los movimientos en la cadena e identificó al menos a 15 atacantes diferentes explotando el fallo . El total robado estimado osciló entre $116 millones y más de $130 millones, dependiendo de la valoración en el momento del informe .
En respuesta directa a los incidentes de Coldcard y BTCPay, un grupo voluntario de desarrolladores de Bitcoin lanzó una auditoría de seguridad coordinada utilizando herramientas de IA. En 24 horas, identificaron casi 5,000 vulnerabilidades de seguridad en unos 400 proyectos, describiéndose la situación como "extremadamente mala" . Los hallazgos incluyeron 85 errores críticos y 635 de alta gravedad, la mayoría de los cuales ya fueron verificados por los propietarios de los proyectos .
El incidente de BTCPay Server y el exploit paralelo de Coldcard representan un punto de inflexión para la seguridad de la infraestructura de Bitcoin. Estos eventos han intensificado los llamados a una revisión de código más rigurosa, herramientas de seguridad automatizadas y protocolos de respuesta más rápidos en todo el ecosistema de Bitcoin de código abierto.