La consecuencia es un mercado que circula a dos velocidades opuestas:
Esta crisis no es un bache pasajero. Marca un cambio estructural que acabará con la era del «móvil ultra barato», empujará a millones de consumidores con presupuesto ajustado hacia el mercado de productos reacondicionados, y mantendrá al sector contra las cuerdas durante años.
Esta escasez es radicalmente distinta a los desajustes de la era post-pandemia (2020–2023). Aquella crisis nació de un pico de demanda y de los atascos logísticos. La actual, bautizada en la industria como «RAMmageddon» o «RAMpocalypse», es estructural .
El factor principal es la reasignación masiva de las líneas de producción por parte de los grandes fabricantes de chips. Empresas como Samsung, SK Hynix y Micron están destinando la mayor parte de su capacidad a producir chips HBM de altísimo margen para centros de datos, en detrimento de la memoria para PC y teléfonos F. Gigantes tecnológicos como Microsoft, Meta, Alphabet, Amazon y Apple señalaron al unísono en sus últimas presentaciones de resultados que la escasez de memoria persistirá
.
A este desequilibrio se suma el impacto del conflicto geopolítico. La guerra entre Estados Unidos e Irán está interrumpiendo el suministro de materiales esenciales de Oriente Medio, como el helio y el bromo —usados en sistemas de refrigeración y grabado de obleas—, y elevando los costes energéticos de toda la cadena .
El impacto más devastador se está sintiendo en la gama más económica. A medida que el coste de las memorias se dispara, los márgenes de los fabricantes en los teléfonos de menos de 200 $ —e incluso de 100 $— se evaporan.
Mientras el negocio de entrada se desangra, el mercado prémium se convierte en el único refugio seguro.
En la India, el segmento de gama alta creció un sólido 25 % en el mismo trimestre que vio desplomarse al resto . Las marcas como Apple y Samsung están viendo cómo la mezcla de ventas se vuelca a su favor. IDC pronostica que, a pesar de la histórica caída en volumen, el valor total del mercado mundial de teléfonos crecerá un 3.8 % en 2026, apuntalado por las ventas de dispositivos con iOS, HarmonyOS y los costosos modelos plegables
.
Si necesitas un teléfono funcional sin dejarte un dineral, el panorama se complica.
La previsión es que los fabricantes dejen de fabricar los modelos con menor margen, por lo que la oferta de dispositivos baratos en las tiendas será cada vez más reducida o directamente desaparecerá. La alternativa para millones de usuarios en mercados emergentes será el mercado de segunda mano. Tanto IDC como Counterpoint señalan que los teléfonos reacondicionados se convertirán en el canal por defecto para los consumidores que no puedan o quieran pagar un modelo nuevo de gama media .
¿Hasta cuándo durará? Los analistas no prevén un alivio a corto plazo. Se estima que la producción de memorias necesitaría crecer alrededor de un 12 % anual para satisfacer la demanda de aquí a 2027, pero el ritmo actual apenas alcanza el 7.5 % .
El consenso del mercado es claro: no se espera una recuperación real hasta 2028 . Para entonces, el mercado de teléfonos inteligentes será un lugar distinto, con menos opciones para los presupuestos más ajustados y un precio de entrada mucho más alto que el que conocíamos hasta ahora.
Comments
0 comments