Los datos de la banca prime de Goldman Sachs mostraron que los fondos de cobertura vendieron acciones de tecnología hardware durante cuatro semanas consecutivas hasta principios de julio, lo que convirtió a los semiconductores en el sector más vendido neto del mercado estadounidense . La exposición neta a la cartera de IA de Goldman Sachs —que incluye AMD, Micron y Nvidia— cayó a su nivel más bajo del año a mediados de julio
. Luego, en la semana del 14 de julio, los fondos de cobertura invirtieron el rumbo y compraron acciones de semiconductores estadounidenses al ritmo más rápido en 3.5 años, apostando a que la liquidación había tocado fondo
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Los activos bajo gestión en los ETF apalancados de semiconductores en EE. UU. se desplomaron un 39 %, pasando de un pico de aproximadamente 163 mil millones de dólares en junio a 100 mil millones de dólares: un desapalancamiento de 63 mil millones de dólares . Esta fue la mayor retirada de este tipo desde abril de 2025 y amplificó la cascada de ventas a medida que la liquidación forzada se encontraba con la caída de los precios
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Corea del Sur, hogar de Samsung Electronics y SK Hynix —dos de los mayores fabricantes de chips de memoria del mundo— se convirtió en el epicentro de la debacle. La Bolsa de Corea activó disyuntores siete veces solo en julio (frente a cero en todo 2025) mientras el KOSPI se desplomaba . Aunque el gobierno presentó un plan de inversión en chips e IA por valor de 880 mil millones de dólares a finales de junio
, las acciones de Samsung y SK Hynix cayeron con el anuncio, ya que los inversores 'vendieron la noticia'
. Los reguladores también habían permitido el lanzamiento de más de una docena de productos apalancados nuevos, lo que contribuyó a una volatilidad extrema impulsada por los inversores minoristas
. A finales de julio, el KOSPI cerró con una caída de casi el 11 % en un solo día, su octavo disyuntor de 2025
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La liquidación se produjo en un contexto de ventas récord en la industria de semiconductores. El ETF iShares MSCI Global Semiconductors fue descrito como 'atrapado entre dos narrativas opuestas: una industria que genera ingresos sin precedentes y un mercado que se ha vuelto bruscamente contra las acciones de chips' . Esta divergencia fue clave en el debate sobre si la liquidación era una corrección saludable o el fin del ciclo de la IA.
Los operadores minoristas sufrieron grandes pérdidas. Según JPMorgan y Vanda Research, los inversores individuales salieron de las acciones de hardware e IA exactamente en el momento equivocado: vendieron cerca del suelo justo antes del rebote de finales de julio . La magnitud de la destrucción de riqueza fue enorme: el sector perdió 2.2 billones de dólares en capitalización de mercado en un solo mes, con los inversores minoristas fuertemente concentrados en los ETF apalancados de semiconductores que sufrieron el colapso del 39 % en activos bajo gestión
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El catalizador del cambio de rumbo llegó el 30 de julio. Microsoft se disparó aproximadamente un 16 % gracias a unos resultados extraordinarios, añadiendo unos 450 mil millones de dólares en valor de mercado en una sola sesión, uno de los mayores aumentos de capitalización en un solo día de la historia . Amazon también presentó resultados mejores de lo esperado, lo que elevó el sentimiento en todo el sector tecnológico
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Los fondos de cobertura adquirieron acciones de semiconductores estadounidenses al ritmo más rápido en al menos 3.5 años a mediados de julio, con su asignación al sector volviendo a cerca de máximos de dos meses . Esta compra institucional proporcionó un suelo a los precios y señaló que el dinero profesional consideraba que la corrección era excesiva.
Después de las ventas indiscriminadas de julio, los inversores comenzaron a distinguir entre los ganadores y los rezagados de la IA. El SOX rebotó bruscamente en los últimos días de julio, recuperando parte de la pérdida histórica mensual .
La liquidación de julio fue una violenta convergencia de ansiedad por el gasto en IA, desapalancamiento forzado de fondos de cobertura y ETF apalancados, volatilidad impulsada por minoristas en Corea del Sur agravada por errores políticos, y pérdidas significativas para los inversores particulares. El rebote se alimentó de la validación concreta de las ganancias de Microsoft y Amazon y del rápido retorno de los compradores institucionales que apostaban a que la corrección era excesiva. Las perspectivas futuras siguen divididas: los fundamentos de ingresos de la industria están en máximos históricos, pero el mercado ahora es mucho más escéptico de que la ola de gasto en IA pueda continuar sin interrupción, lo que deja a las acciones de chips vulnerables a nuevos vaivenes.