El malestar se hizo visible durante el segundo set. Djokovic cayó de rodillas, vomitó durante un cambio de lado y pidió un tiempo médico en el que intervinieron un fisioterapeuta y un médico . Pasó largos tramos entre puntos en cuclillas, luchando por recuperar el aliento en lo que los periodistas describieron como la "notoria humedad de Ohio"
. A pesar de ganar el primer set con facilidad (6-2), se vino abajo a medida que el partido avanzaba, y Tirante explotó con calma la movilidad reducida de Djokovic para cerrar el partido (6-4, 6-4)
.
La derrota rompió una racha de 10 victorias consecutivas de Djokovic en Cincinnati y marcó la primera vez que no alcanzaba la tercera ronda del torneo desde su debut en el cuadro principal en 2005 . Para Tirante, fue la victoria más importante de su carrera
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Djokovic explicó tras el partido que el episodio no fue un golpe de calor aislado, sino el resultado de una afección de largo plazo. "Es simplemente la condición que tengo a nivel de salud, que me ha molestado durante años", dijo. "Es una especie de intolerancia a ciertas cosas, que genera mucho calor en el cuerpo y entonces me deshidrato muy rápido" . Enfatizó que ha manejado este problema durante mucho tiempo y que la humedad extrema de Cincinnati —que combina calor con humedad en el aire— lo empeoró de lo habitual
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La confesión reformula lo que de otro modo podría verse como un declive físico relacionado con la edad. Djokovic dejó claro que considera la condición manejable y no un problema sistémico de estado físico, pero su reaparición en un partido de alto riesgo es una advertencia clara .
Djokovic llegará al US Open, que comienza a finales de agosto, con poco tenis competitivo en cancha dura detrás de él . Cincinnati debía ser su prueba clave; en cambio, sale después de un solo partido. A los 39 años, la recuperación de una deshidratación extrema y un malestar físico es más complicada que en su mejor momento. Los analistas han calificado el episodio como "una señal de advertencia para Nueva York"
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El posible lado positivo es el descanso. Sin la carga de una gran actuación en Cincinnati, Djokovic puede pasar días extra entrenando en Nueva York, priorizando la hidratación, el control de la dieta y evitando cualquier desencadenante de su condición. Históricamente, ha demostrado que puede ganar Grand Slam incluso cuando llega poco preparado. Sin embargo, la señal de alarma física ahora es pública y será el centro de un intenso escrutinio cuando pise la pista Arthur Ashe.
El propio Djokovic restó importancia a la preocupación a largo plazo. Enmarcó el colapso del viernes como un brote en condiciones extremas, no como una prueba de que su cuerpo ya no puede soportar el tenis al mejor de cinco sets . Esa opinión se pondrá a prueba rápidamente bajo el calor de Nueva York.
El susto de salud de Djokovic es solo una pieza de un cuadro masculino del US Open profundamente incierto. Los otros dos grandes contendientes también se perdieron Cincinnati por lesiones.
Carlos Alcaraz — el vigente campeón del US Open— se retiró de Cincinnati el 4 de agosto por una lesión en la muñeca derecha . No ha jugado un partido competitivo desde el Abierto de Barcelona en abril, perdiéndose Roland Garros y Wimbledon por completo
. Su estado para la defensa del título en el US Open sigue siendo incierto, aunque la retirada se describió como una precaución
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Jannik Sinner — el N.º 1 del mundo— se retiró de Cincinnati el 9 de agosto por una lesión en la rodilla derecha . También se saltó el Masters de Montreal la semana anterior, lo que significa que llegará al US Open sin partidos de preparación en cancha dura
. Sinner ha dicho que espera estar en forma para el US Open
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El resultado es uno de los cuadros masculinos del US Open más impredecibles en los últimos tiempos:
Si los tres están en forma y a pleno rendimiento, la falta de partidos de Djokovic y los problemas de salud de los otros dos podrían neutralizarse mutuamente. Si alguno se retira o se desvanece físicamente, la puerta se abre para un aspirante sorpresa. Por ahora, los aficionados al tenis tienen tres superestrellas, tres signos de interrogación y uno de los US Open más trascendentales de los últimos años.