La sangría de inventarios se aceleró por una gigantesca ola de envíos de cobre hacia Estados Unidos. Las importaciones de cobre de EE.UU. superaron las 200,000 toneladas métricas en julio de 2026, el volumen mensual más alto en más de una década, según datos de IHS Markit . Comerciantes y compradores industriales sacaron metal de los almacenes del LME en todo el mundo y lo enviaron a EE.UU. antes de un posible arancel de importación por parte de la administración Trump
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Las existencias en el COMEX se dispararon más de un 300% en lo que va del año hasta superar las 400,000 toneladas, un récord histórico, ya que el metal se acumulaba en los almacenes estadounidenses . El resultado: un mercado bifurcado donde el cobre se amontona en EE.UU. incluso mientras desaparece del resto del mundo, ajustando la oferta entregable en el sistema del LME
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Un lastre macroeconómico clave se revirtió repentinamente el 7 de agosto, cuando la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. (BLS) informó que las nóminas no agrícolas cayeron inesperadamente en 23,000 en julio, frente a un consenso de pronóstico de un aumento de 80,000. Las nóminas de mayo y junio también se revisaron a la baja en un total de 103,000 puestos de trabajo .
Esto sorprendió a los mercados. Las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal en la reunión de septiembre se desvanecieron, y los operadores descontaron una alta probabilidad de que no haya movimiento, o incluso un recorte . El dólar estadounidense se debilitó, lo que abarató las materias primas denominadas en dólares, como el cobre, para los compradores no estadounidenses, dando un amplio impulso a los precios de los metales
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El 6 de agosto, surgieron informes de que la República Democrática del Congo (RDC) había prohibido las exportaciones de concentrados de cobre y cobalto en virtud de una orden ministerial conjunta firmada el 29 de junio . La prohibición, firmada por los ministros de minas, comercio exterior y economía, prohíbe la exportación de concentrados intermedios en un esfuerzo por forzar el procesamiento interno y capturar más valor de la riqueza mineral del país
. Se pueden conceder exenciones de un año para proyectos estratégicos
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El impacto inmediato en la oferta de cobre refinado es limitado: la RDC ya exporta principalmente cátodos de cobre refinado (696,725 toneladas en el primer trimestre de 2026 frente a solo 53,926 toneladas de concentrados) . Pero la prohibición ajusta la materia prima para las fundiciones globales en un momento en que muchas operan con márgenes críticamente bajos, y refuerza la narrativa más amplia de escasez de oferta
. La noticia empujó al cobre del LME a un máximo de seis meses de $14,369.50 por tonelada
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China: reabastecimiento agresivo, no un consumo final fuerte. Las importaciones chinas de cobre alcanzaron un máximo de nueve meses en julio, y los inventarios de cobre de la SHFE se desplomaron más del 80% desde mediados de marzo hasta apenas 79,909 toneladas . Pero gran parte de esa compra parece ser una acumulación preventiva ante los aranceles y un reabastecimiento de existencias, no un aumento de la demanda industrial orgánica. El sector inmobiliario chino sigue siendo débil, y la velocidad de la reducción de existencias indica ansiedad por la disponibilidad futura más que un boom de consumo.
Zona Euro: un viento de cola modesto. El PMI manufacturero de la zona euro entró en territorio de expansión durante el período, proporcionando una señal de demanda positiva para los metales industriales, incluido el cobre .
Gran parte de la fortaleza reciente del precio está impulsada por flujos de acumulación de existencias: los compradores llevan metal a EE.UU. y China antes de los posibles aranceles. Si las decisiones arancelarias se retrasan, se suavizan o se revierten, una ola de desapalancamiento de inventarios podría deshacer rápidamente las ganancias de precios. El rally se apoya en una escasez física genuina en el sistema del LME, pero la prima arancelaria incorporada en los precios actuales crea una vulnerabilidad a la baja .
Los analistas de ING señalaron que el cobre había superado los $14,000/tonelada en el LME "a medida que las condiciones de ajuste del mercado físico continuaban apoyando los precios" . Goldman Sachs elevó su objetivo de precio del cobre para finales de 2026 en más de un 10% hasta los $13,735/tonelada, y Citi pronosticó que el cobre alcanzará los $15,000 en el próximo año
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En resumen: La permanencia del cobre por encima de los $14,000 es fundamentalmente una historia de oferta física (colapso de las existencias del LME, tirón récord de importaciones de EE.UU. y la prohibición de la RDC) reforzada por un giro moderado de la Fed. El aumento de las importaciones chinas apoya el rally, pero añade un riesgo de acumulación preventiva ligada a los aranceles. El complejo de metales en general se ve impulsado por el dólar más débil, pero el cobre destaca debido a su oferta entregable excepcionalmente ajustada.