Ese volumen de pedidos ejerció presión sobre la cadena de suministro de los paquetes de batería Blade de nueva generación, que también se utilizarán en otros modelos eléctricos de BYD que entran en producción durante 2026.
Informes de concesionarios indicaron que algunos distribuidores aún no habían recibido vehículos de demostración ni unidades iniciales para exposición, lo que contribuyó a la decisión de retrasar el lanzamiento oficial.
El propio presidente de BYD, Wang Chuanfu, ha reconocido que la capacidad de producción de baterías está actualmente ajustada porque varios modelos nuevos están entrando en fase de aumento de producción al mismo tiempo. La compañía espera que la situación mejore a medida que entren en funcionamiento nuevas líneas de fabricación.
En otras palabras, el retraso no refleja falta de interés del mercado, sino un cuello de botella industrial.
El Great Tang se posiciona como el SUV insignia de la gama Dynasty de BYD, orientado al segmento de los SUV eléctricos grandes con tres filas de asientos, pero con un precio relativamente competitivo.
Entre los factores que impulsan su popularidad destacan:
SUV grande con tres filas de asientos
El modelo ofrece un interior espacioso orientado a familias y al segmento de lujo accesible dentro del mercado chino.
Precio agresivo
En China, su precio inicial se sitúa por debajo de los 37.000 dólares, una cifra muy baja comparada con muchos SUV eléctricos de tamaño similar en otros mercados.
Autonomía elevada
BYD afirma que el vehículo puede alcanzar hasta 950 km de autonomía bajo el ciclo de pruebas chino.
Alto rendimiento
La versión con doble motor más potente puede generar alrededor de 784 caballos de fuerza, colocándolo entre los SUV eléctricos más potentes de su categoría.
Esta combinación —gran tamaño, altas prestaciones y precio competitivo— explica por qué el modelo ha acumulado pedidos tan rápidamente.
Uno de los aspectos tecnológicos más llamativos del Great Tang es su sistema de carga.
El SUV utiliza la nueva plataforma Blade Battery de BYD junto con su sistema “Flash Charging”, que según la empresa puede añadir una cantidad significativa de autonomía en apenas cinco minutos en condiciones ideales.
El objetivo de BYD es reducir la diferencia de comodidad entre cargar un coche eléctrico y repostar un vehículo de combustión.
Pero esa misma innovación tecnológica es parte del problema actual: la producción de estos nuevos paquetes de batería todavía está aumentando gradualmente, lo que limita el ritmo al que pueden fabricarse los vehículos.
El retraso llega en un momento complicado para la compañía.
En el primer trimestre de 2026, BYD informó que:
El mercado de vehículos eléctricos en China vive actualmente una fuerte guerra de precios entre fabricantes, mientras que algunas políticas de apoyo al sector se están reduciendo, lo que presiona los márgenes de la industria.
En ese contexto, el Great Tang es un modelo clave para BYD. Un vehículo con demanda tan fuerte podría ayudar a impulsar ventas y mejorar la mezcla de productos de la empresa.
El desafío ahora es claro: convertir ese enorme volumen de reservas en entregas reales.
Aunque los retrasos en lanzamientos suelen interpretarse como una mala señal, el caso del Great Tang refleja algo distinto: la demanda está superando la capacidad de producción.
Si BYD logra aumentar rápidamente la producción de baterías, podría transformar su enorme cartera de pedidos en un aumento significativo de entregas durante la segunda mitad de 2026. Si el cuello de botella persiste, los tiempos de espera largos podrían provocar cancelaciones o pérdida de ventas.
En cualquier caso, el episodio muestra una de las tensiones centrales del sector eléctrico actual: la carrera por introducir nuevas tecnologías de batería y carga ultrarrápida puede poner al límite las cadenas de suministro.
Para BYD, los próximos meses demostrarán si su estrategia de integración vertical —fabricar internamente muchas de sus baterías y componentes clave— puede escalar lo suficientemente rápido para satisfacer la enorme demanda de su nuevo SUV insignia.
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