Los fondos cotizados (ETFs) de Bitcoin al contado en Estados Unidos sufrieron una hemorragia de capital durante 13 días consecutivos de negociación a partir del 15 de mayo, la racha de salidas más larga y profunda desde que estos productos se lanzaron al mercado . El drenaje total alcanzó los $4.400 millones, volviendo negativos los flujos netos acumulados en 2026 por primera vez y reduciendo los activos totales bajo gestión de aproximadamente $104.000 millones a $94.000 millones
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El FBTC de Fidelity perdió más de $37 millones en una sola sesión, mientras que el IBIT de BlackRock, el mayor fondo de este tipo, sufrió un éxodo de $440 millones en un solo día durante el peor tramo de la liquidación .
El 1 de junio, la empresa Strategy (anteriormente MicroStrategy), el mayor tenedor corporativo de Bitcoin del mundo, reveló que había vendido 32 BTC entre el 26 y el 31 de mayo a un precio promedio de $77.135 por moneda. Era su primera venta de Bitcoin desde diciembre de 2022 . El impacto psicológico fue demoledor, a pesar de que la operación representó menos del 1% de sus tenencias y solo buscaba cubrir el pago de un dividendo. El mercado interpretó la acción como una posible señal de que el gigante corporativo estaba empezando a reducir riesgos, convirtiéndose en un catalizador psicológico inmediato para las ventas masivas
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El nivel de apalancamiento en el mercado de criptomonedas había escalado a cotas no vistas desde antes del desplome de octubre de 2025, dejando todo el ecosistema increíblemente vulnerable a un efecto dominó . Cuando Bitcoin rompió a la baja el soporte de los $62.000, se liquidaron más de $1.500 millones en posiciones largas apalancadas en cuestión de horas, incluyendo $800 millones solo en largos de BTC
. Para el viernes, la cifra total de liquidaciones en 24 horas se había inflado a $1.750 millones, con más de 351.000 operadores desaparecidos del mapa en los exchanges de criptomonedas
. Esta venta forzosa aceleró la caída de Bitcoin a través de los $60.000, alcanzando un mínimo intradiario de $59.100 el 5 de junio
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El alto al fuego entre Estados Unidos e Irán colapsó a principios de junio y se reanudaron los ataques militares. El conflicto renovado aplastó el apetito por el riesgo no solo en las criptomonedas, sino en materias primas y mercados globales . Este factor coincidió con un movimiento que añadió más presión vendedora: el patrimonio de la quebrada plataforma Mt. Gox movió 10.422 BTC, con un valor aproximado de $739 millones, en su mayor transferencia en meses, trayendo de vuelta un viejo fantasma de sobreoferta a un mercado ya presa del pánico
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El viernes 5 de junio, el informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos resultó ser más fuerte de lo esperado. Esta solidez elevó la probabilidad de que la Reserva Federal (el banco central estadounidense) subiera los tipos de interés antes de fin de año. El informe desencadenó una venta masiva y simultánea en acciones, bonos, bitcoin y oro: un extraño día en el que "todo baja" y que amplificó cada debilidad existente en el mercado .
La caída de Bitcoin comenzó de forma aislada. Durante todo mayo, el S&P 500 alcanzó máximos históricos mientras las criptomonedas luchaban con su propio éxodo de ETFs y una demanda institucional en declive . Este desacople era inusual: las criptomonedas se desplomaban mientras las acciones subían impulsadas por el entusiasmo de la IA. El índice de dispersión Cboe, que mide cuán concentradas están las apuestas del mercado, subió al tercer nivel más alto jamás registrado, indicando que el capital institucional se concentraba fuertemente en un puñado de temas como los semiconductores y la IA
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Pero ese entusiasmo por la IA solo mantuvo los problemas de Bitcoin a raya de forma temporal. Cuando Broadcom, un gigante de los chips, presentó sus resultados del segundo trimestre fiscal de 2026 el 4 de junio y mantuvo sin cambios sus previsiones de ingresos por chips de IA —decepcionando las elevadísimas expectativas de Wall Street—, sus acciones se desplomaron un 15,3% en un solo día, evaporando más de $300.000 millones en valor de mercado . El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) cayó un 10% para el viernes, y todo el complejo de empresas de IA se vendió de forma violenta
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El 5 de junio, el contagio se volvió completamente sistémico. El índice Nasdaq Composite se desplomó un 4,18%, su peor día desde abril de 2025, y el S&P 500 cayó un 2,64%, su mayor descenso desde octubre. El Dow Jones perdió 695 puntos, y nombres tecnológicos como Meta se desplomaron ante una oferta secundaria de acciones y el deterioro del sentimiento en IA .
El capital que había rotado de las criptomonedas a las acciones de IA durante la primavera ahora no tenía un lugar seguro al que ir. Como lo enmarcó un análisis, la operación institucional de cripto a IA había creado una única apuesta masificada y, cuando esa apuesta se rompió, no quedó ningún refugio seguro no correlacionado en los activos de riesgo .
El desplome fue brutal, pero los mercados de predicción en Kalshi sugerían que los operadores esperaban más dolor por delante. La plataforma mostró la convicción bajista más profunda del año :
Esa cifra del 27% representó un reajuste de precios brutal. En enero, la misma plataforma había calculado una probabilidad implícita del 94% de que Bitcoin operara por encima de los $100.000 a mediados de año. Para finales de mayo, la propia cuenta de criptomonedas de Kalshi había declarado que sus operadores ya no esperaban que Bitcoin alcanzara los $100.000 en absoluto en 2026 .
Esta liquidación fue la primera gran prueba de fuego para la estructura de mercado posterior a la llegada de los ETFs, y dejó al descubierto tres vulnerabilidades estructurales:
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