Esta contracción de márgenes se vio agravada por dos factores estructurales:
Como señaló una fuente, "cuando el precio en dólares del BTC cae un 15%, tus ingresos en dólares caen un 15%, asumiendo que todo lo demás permanece constante. A tu factura de la luz, sin embargo, no le importa a cuánto cotice Bitcoin" . El resultado fue un apagado en cascada de las operaciones mineras que dejaron de ser rentables.
Este ajuste del 10.09% es históricamente significativo, pero no carece de precedentes. Se clasifica como la undécima mayor corrección a la baja en toda la historia de Bitcoin y la segunda más grande de 2026, solo por detrás del recorte del 11.16% del 7 de febrero .
El récord histórico sigue siendo el desplome del 27.94% de julio de 2021, provocado por la prohibición total de la minería de criptomonedas en China, que forzó la desconexión de aproximadamente la mitad del hashrate de la red en cuestión de semanas . La era de 2011 ocupa el segundo puesto con una disminución cercana al 18%
.
En lo que va de 2026, la red ha experimentado tres grandes ajustes a la baja: 11.16% en febrero, 7.76% en marzo y el actual 10.09% en junio . Este patrón de repetidos y fuertes reinicios a la baja es inusual. De enero a junio de 2026, la dificultad ha caído de casi 150 billones a los 124.93 billones actuales, un descenso de aproximadamente el 17% en el año
. Como referencia, el ajuste de junio de 2025 fue solo del 7.5%, que ya se consideró la mayor caída desde la prohibición china hasta que los eventos de 2026 la eclipsaron
.
El éxodo de hashrate fue rápido y severo. Una media móvil simple de 7 días se desplomó de 1,011 EH/s a 874 EH/s, lo que representa una caída del 13.6% en la potencia de cómputo de la red . Desde el 28 de mayo, cuando operaba a aproximadamente 1,030 EH/s, el hashrate total cayó en 145 EH/s para situarse en torno a los 885 EH/s a principios de junio
.
El hashprice —el ingreso diario esperado por unidad de potencia de minería (petahash por segundo)— colapsó un 26.96% en 30 días para situarse en USD 28.26/PH/s al 7 de junio . En términos de Bitcoin, el hashprice rondaba los 0.00045567 BTC por PH/s/día
. Esta cifra lo situó muy por debajo del umbral de aproximadamente USD 40/PH/s/día que muchos operadores consideran el punto de equilibrio básico para minar de forma rentable
.
La otra cara de la moneda está integrada en el propio diseño de Bitcoin. Cuando la dificultad cae un 10%, cada unidad de hashrate restante obtiene instantáneamente una porción aproximadamente un 11% mayor de las recompensas de bloque fijas, en igualdad de condiciones . Este estabilizador automático es lo que permite a la red absorber grandes fluctuaciones en el hashrate sin que se rompa la producción de bloques. Es la razón por la que los mineros supervivientes suelen ver un alivio inmediato en sus márgenes tras un ajuste a la baja, incluso sin que el precio de Bitcoin se recupere.
Rapha Zagury, CEO de Elektron Energy, cristalizó el momento el 7 de junio al calificarlo como el "primer mercado bajista del hashrate" de Bitcoin . Su caracterización señalaba tres datos simultáneos: la salida de 145 EH/s desde finales de mayo, un colapso del 26.96% en el hashprice en 30 días y un precio de Bitcoin deslizándose a niveles no vistos desde febrero de 2026
.
Zagury aclaró más tarde en la Conferencia Bitcoin 2026 que estaba describiendo "la velocidad de la retirada, no una alarma" . La frase captura la magnitud y celeridad de la contracción en lugar de predecir un daño estructural permanente. Colin Harper, editor jefe de Blockspace, moderó un panel en dicha conferencia donde los expertos señalaron que "los precios de los ASIC en dólares por terahash nunca han estado tan bajos," describiendo tanto el dolor como la oportunidad que subyacen en esta recesión
.
El término "mercado bajista del hashrate" resonó en toda la industria. Una publicación en X (anteriormente Twitter) amplificó el lenguaje: "Estamos viviendo lo que es casi con toda seguridad el primer mercado bajista real en el hashrate de la red de Bitcoin" . Esto distingue el entorno actual de las caídas típicas de hashrate al enfatizar que la compresión de márgenes está siendo impulsada por factores estructurales —comisiones de transacción crónicamente bajas y la reducción del subsidio posterior al halving— y no por un evento puntual como una prohibición regulatoria
.
Puede que la red aún no haya terminado de reiniciarse. A fecha del 13 de junio, los estimadores proyectaban el siguiente ajuste de dificultad en aproximadamente un 9.55%, otra disminución inusualmente grande . De materializarse, significaría dos reducciones consecutivas de ~10%, un evento sin precedentes en la era moderna de la minería.
La dificultad de minería se ajusta cada 2,016 bloques —aproximadamente cada dos semanas— y el algoritmo apunta a un intervalo de 10 minutos por bloque . El hecho de que se proyecten correcciones significativas a la baja para dos épocas consecutivas sugiere que el éxodo de hashrate podría seguir desarrollándose. The Energy Mag informó el 13 de junio que el próximo ajuste "restablecería a la baja la cantidad de trabajo computacional requerido para minar un bloque, elevando la cantidad de bitcoin que los mineros activos pueden ganar por cada unidad de hashrate que operen"
.
Un informe de CoinShares correspondiente al primer trimestre de 2026 proporciona un contexto más amplio: el sector minero entró en este año ya estresado por una dificultad récord (con un pico de 155.97 billones), un precio de BTC deprimido (~31% por debajo del máximo histórico de octubre de 2025) e ingresos por comisiones consistentemente por debajo del 1% del total de recompensas de bloque, con comisiones medias de solo ~0.018 BTC por bloque . Los mineros han estado operando con márgenes ínfimos durante meses, lo que hace que la red sea extremadamente sensible a las oscilaciones de precio.
Mientras que el ajuste de dificultad del 13 de junio acaparó los titulares inmediatos, la narrativa más amplia de la industria a lo largo de 2025–2026 ha sido la diversificación de los mineros hacia la inteligencia artificial (IA) y la computación de alto rendimiento (HPC). La infraestructura energética, los sistemas de refrigeración y la experiencia en centros de datos que sustentan la minería de Bitcoin a gran escala se traducen directamente en el alojamiento de cómputo para IA, un mercado que está experimentando un crecimiento explosivo de la demanda.
La lógica económica es clara. Los subsidios de bloque posteriores al halving, junto con las bajas comisiones por transacción y un hashprice volátil, han creado un entorno en el que diversificar las fuentes de ingresos es una estrategia de supervivencia . En lugar de competir únicamente por las recompensas de bloque, los operadores mineros con acceso a energía fiable y centros de datos ya existentes están reacondicionando sus instalaciones para alojar clústeres de GPU destinados al entrenamiento e inferencia de modelos de IA. Este giro no abandona la minería de Bitcoin, sino que la complementa con una fuente de ingresos desvinculada de los ciclos del mercado de criptomonedas.
Si bien en los resultados de búsqueda disponibles no se destacaron anuncios específicos de nueva infraestructura de IA durante la semana del 13 de junio, la dirección estratégica se ha discutido ampliamente a lo largo del año en conferencias e informes sectoriales . Las mismas dinámicas que desencadenaron la caída de dificultad de junio —la extrema sensibilidad de los márgenes a los movimientos de precio de Bitcoin— son precisamente lo que hace atractiva la diversificación hacia la IA.